Con vistas a cambiar el destino de trabajadores y del país

La CTA impulsará movimiento político para gobernar

 

El actual titular de la Central independiente, Víctor de Gennaro advirtió que «hay alguno que se confunde y cree que, en realidad, nuestra aspiración es transformar a la CTA en partido. ¡Qué poco que conocen a la CTA! No valoran que esta Central definió con toda autoridad que es legítimo que cualquier compañera y compañero tenga su visión ideológica y partidaria. Pero, lo que esta Central definió es que su autonomía –de los patrones, del Estado y de los partidos políticos– es estratégica y por eso jamás se dividirá por seguir o subordinarse a ningún partido político».

Independencia de partidos, gobiernos y patrones, pero fuerte presencia política, es el mensaje que salió de Mar del Plata, donde sesionó el Congreso, aunque con dudas de un sector identificado con las posiciones del Partido Comunista que participan de la corriente conocida como Movimiento Territorial de Liberación (MTL).

El reclamo de esta línea fue propiciar un movimiento que luche por el socialismo y pidió participación de las minorías en los organismos de conducción de la CTA.

Enojo de los comunistas

De Gennaro señaló: «La nueva sociedad que sabemos que no tiene nada que ver con esto, la tenemos que definir y construir entre todos. Y, fundamentalmente, no sólo decirla sino hacerla, y para hacerla, compañeros, también hay que ser capaz de cambiar culturalmente lo que nos han venido ‘vendiendo’ desde distintos sectores del poder, que nos hablan de los ‘iluminados’, la elite y, sin lugar a duda, también en nosotros existen esos pensamientos que creen que un programa, una propuesta, la puede hacer únicamente alguna mente, alguna vanguardia».

El enojo de los disidentes se concretó con la quema de las credenciales de los delegados del MTL y otros menores.

De Gennaro puntualizó: «La crisis de representatividad actual no es solamente sindical, partidaria, religiosa, cultural, empresarial; necesitamos resolverla, construir un ‘contrapoder’ que haga posible resolver, con base en esas necesidades que mencionamos: el pan, el trabajo, la soberanía, la democracia»

Añadió: «Pero sí creemos que la crisis de representatividad no se resuelve cambiando el representante, sino construyendo y distribuyendo poder en los representados porque acá lo que se discute es quién va a gobernar si no confían la fuerza capaz de hacer que alguna vez en nuestra patria volvamos a gobernar los argentinos con un proyecto de nación».

El movimiento unitario, se subrayó, debe demostrar «que podemos gobernar». Lo demás, llegará según sea profundo el debate y cómo sea escuchada la convocatoria.

Un saludo de Lula y ovación a Cuba

¿Cómo se implementará el nuevo movimiento político-social? Podría decirse, como el español Machado, «caminante no hay camino, se hace camino al andar». Por lo pronto, la convocatoria recibió el respaldo de Elisa Carrió (varios diputados del ARI integran la CTA), pero también del jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra, que es el titular del Frente Grande y de los socialistas.

La reunión marplatense fue precedida por 24 congresos provinciales y el metropolitano, pero además tuvo como signo una fuerte participación de miles de delegados en las comisiones. Entre otras resoluciones se aprobó el llamado al paro general del 20 de diciembre, aniversario del sacudón popular drásticamente reprimido con 33 muertos, que fue determinante con el surgimiento de los «cacerolazos» y del final del gobierno de Fernando de la Rúa.

Del exterior llegaron representantes de los trabajadores de Cuba, hasta de la OIT y de la AFL-CIO de los EEUU, cuyo representante saludó con el puño en alto y criticó duramente la política de George Bush. Pero nadie como el cubano recibió mayor ovación, aunque los gritos atronaron cuando el delegado de la CUT de Brasil leyó la adhesión de Lula al Congreso.

La CTA surgió hace una década como movimiento popular alternativo, enfrentado con la burocracia de la CGT, la oficial y la disidente. Su fuerza se basa en sindicatos estatales y maestros, pero también en miles de trabajadores independientes, ya que la afiliación puede ser individual. Ahora incorporó a un sector de los desocupados, los enrolados en el Movimiento de Tierra y Vivienda, a la dirección. Se le imputa que es débil con relación a los trabajadores organizados en las empresas.

Es una verdad a medias: primero, ya participan de esta central, federaciones de trabajadores industriales y hay más de dos mil comisiones de empresas que pidieron reconocimiento oficial (la OIT así se lo exigió al gobierno) y ya participan de la CTA. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje