Alivio y tristeza de católicos por renuncia del cardenal Law
ANA MARIA ECHEVERR – BOSTON, EEUU, AFP
La renuncia del cardenal Law, de 72 años, es la primera de un obispo en Estados Unidos a raíz del escándalo sexual que ha sumido a la Iglesia de este país en la crisis más grave de su historia.
«Este es un día muy difícil para la gente en la arquidiócesis de Boston», dijo la portavoz del arzobispado, Donna Morrissey, en una rueda de prensa el viernes en Boston, tras saberse que el papa Juan Pablo II había aceptado la renuncia del religioso, uno de los más influyentes en Estados Unidos.
El Papa, que en mayo pasado había rechazado la renuncia del cardenal, que en ese entonces ya estaba acosado por el escándalo, nombró en su remplazo a monseñor Richard Gerard Lennon, de 55 años, que tendrá el título de administrador apostólico.
La renuncia del cardenal Law «demuestra que la iglesia reconoce lo terrible que es el abuso sexual por parte de sacerdotes, y que nunca puede volver a lo mismo», afirmó el viernes en un comunicado el sacerdote jesuita Thomas Reese, editor de la revista America.
La renuncia de Law se produjo tras meses de intensas críticas de millares de católicos, que le reprochaban amargamente el haber sido negligente con los religiosos de su diócesis acusados de abusos sexuales, y tras una rebelión abierta en su arquidiócesis sobre su manejo de la crisis de abusos sexuales.
Además, los escándalos sexuales han tenido importantes consecuencias financieras para la iglesia: el Vaticano aceptó la renuncia de Law en momentos en que la arquidiócesis de Boston considera declararse en quiebra, tras más de 400 demandas contra curas acusados de pedofilia.
Por su parte, David Clohessy, que dirige la Red Nacional de supervivientes de abusos de sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés), destacó en una conversación con la AFP el alivio que sienten las víctimas, pero insistió que «este es sólo un primer paso» hacia la superación de la crisis en la iglesia.
Una supuesta víctima de abusos sexuales por sacerdotes, Patrick Mcsorley, reconoció su alivio por la renuncia del cardenal. «Law hizo lo correcto renunciando», dijo Mcsorley, en una rueda de prensa en Boston.
Pero al mismo tiempo, la víctima puso el dedo en la llaga, al afirmar que aunque se congratula de la renuncia de Law, esto no quiere decir que hay, o que habrá, perdón. «No sé si puedo alguna vez perdonarlo. Lo quisimos durante muchos tiempo, pero nos engañó, engañó a mucha gente», dijo Mcsorley.
«No se debe confundir perdón y tolerancia. Podemos perdonar a un individuo, pero el problema es mucho mayor y más profundo que cualquier persona», dijo a su vez Clohessy.
Además, los representantes y abogados de las víctimas han dejado claro que la renuncia de Law no afecta en nada las millonarias demandas de indemnización financiera presentadas por cientos de víctimas contra la Iglesia católica.
«Es crucial que continúen los procesos criminales y civiles que han empezado, para que los errores de la Iglesia salgan a la luz. Sólo entonces podrá se podrán cicatrizar las heridas», opinó Clohessy.
Y el abogado de decenas de supuestas víctimas, Mitchell Garabedian, enfatizó que los procesos contra la iglesia seguirán, y que debe de haber más renuncias.
«La renuncia de Law envía un mensaje, a los otros supervisores de la iglesia» que han cubierto los abusos sexuales, dijo. «Sabemos quiénes son», dijo el abogado, que los llamó a mirarse a sí mismos, y a «decidir si también deben renunciar». *
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