Marcha de las Madres y nuevas demostraciones piqueteras

El Gobierno se prepara para un aniversario doloroso

Eso lo demuestra la interminable serie de encuentros en el más alto nivel, muchos de ellos en la provincia de Buenos Aires, porque el populoso suburbio con esta gran urbe, es zona de conflictividad latente y operaciones políticas.

Desde hace dos semanas el Gobierno trabaja en un esquema de contención. Los habituales portavoces del Gobierno hablan de una estrategia que van en dos direcciones: negociar la seguridad con los grupos que quieran manifestar y asegurar la distribución y llegada de la asistencia social.

Por contención se entiende además de la prevención, el peso de los programas de asistencia, que alcanzan a más de dos millones de argentinos.

Además: 550 mil chicos ya se anotaron para ir a los comedores del conurbano durante el verano, después de las clases.

Pero a Dios rogando y con el mazo dando. Pegado a la «ayuda social hay 1.000 equipos antimotines, policías antidisturbios que dispondrá para esos días la Policía Federal.

En la Secretaría de Seguridad se monitorea persistentemente la situación en Capital y alrededores y ya hay diagrama de cómo será el despliegue de las otras fuerzas de seguridad (Federal, Prefectura Naval y Gendarmería) en la provincia de Buenos Aires.

El gobernador de ese Estado, Felipe Solá ha dicho por TV que «no hay datos que despierten preocupación. Pero es una situación que demanda mucha atención». Sobre todo, dice, por grupo de «pícaros» que organizan con patotas de marginales actos de vandalismo.

¿En qué anda el menemismo?

¿Anda el menemismo en estos menesteres? Se lo acusa o no según vayan las charlas entre el duhaldismo y los amigos del ex mandatario riojano sobre cuándo se harán las internas y si ellas serán únicamente para seleccionar al pretendiente a presidente o también para los cargos partidarios.

Algo avanzaron en medio de muchas diferencias de fondo: que la interna sería el 23 de febrero, olvidándose Carlos Menem de que se implemente el 19 de enero como lo había decidido un congreso del peronismo controlado paradójicamente por los amigos de Eduardo Duhalde. Pero claro, este último quiere que ese día se elija toda cosa que a Menem no le conviene. Es que de ese modo, se interesa a dirigentes de base con objetivos más sofisticados.

Para Solá un saqueo es un «robo» y así debe ser encarado judicialmente, pero para un fiscal bonaerense, se trata de un acto de «sedición», como los corte de ruta o otras formas no convencionales de protesta, postura saludada por sectores que en su hora apoyaron la dictadura de los tiempos del terror.

No sola Buenos Aires es provincia que está en la preocupación oficial. También la situación en Entre Ríos, a partir de los altísimos índices de pobreza que muestra y de su crisis política que derivó en la renuncia del vicegobernador.

Incluso se llegó a pensar en «conversar» con los canales de TV  según Clarín  para sugerir un tipo de cobertura que evite instigaciones al vandalismo. El secretario de Medios, Carlos Ben, desmintió tajantemente esa posibilidad.

Las autoridades no disimulan que buscan dividir el espacio contestatario, que negocian con los sectores más dialoguistas entre los piqueteros las condiciones de seguridad de las manifestaciones.

Marcha federal piquetera

Es una manera de «aislar», como han dicho, a los más duros, que se manifestaron por medio de Raúl Castells, dirigente de un sector de desempleados lo que se prepara: «no es un recordatorio. Llamamos a hacer otro 20 de diciembre y a terminar con estos gobiernos y estas políticas».

De este espacio de los piqueteros se organiza desde el 16 la Marcha Federal que llegará el viernes 20 a la Plaza de Mayo. «Fuera Duhalde ya, que se vayan todos», «Por otro 19 y 20″ y «Por un gobierno de los trabajadores y el pueblo», serán las tres consignas de la movilización que arrancará el lunes simultáneamente, en Salta, Formosa, La Rioja y Santa Cruz, y que llegará a Buenos Aires luego de pasar por 20 provincias.

Jorge Ceballos, de Barrios de Pie, afirmó que «la Plaza de Mayo va a ser una plaza recuperada por el pueblo, va a mantener el mandato que nos dieron los compañeros que cayeron el año pasado». Néstor Pitrola, emergente dirigente del Polo Obrero (trosquista) aclaró que «con 200 mil personas en la Plaza, Duhalde se tiene que ir».

No todos esperan tanto, menos con el clima que se anda creando. ¿Llegarán a 40 mil? Los piqueteros coincidieron en que, como el año pasado, la protesta sólo será masiva si la clase media sale a la calle.

En este clima, y acotándoseles el espacio del más famoso paseo público, las Madres de Plaza de Mayo iniciaron su XXII Marcha de la Resistencia bajo la consiga «No pago de la deuda externa».

La semana pasada hubo otra de la Línea Fundadora de ese sector de mujeres míticas en la vida nacional. La de ahora  que culmina esta tarde  es la que promueve el sector que lidera Hebe de Bonafini y cuenta con el respaldo de numerosos movimientos sociales y de piqueteros y llegó para sumarse a la ronda una delegación del Movimiento Sin Tierra, de Brasil.

En ciudades europeas se repite una marcha similar que aquí cada año tiene una consiga diferente. En la primera, 1981, fue «Aparición con vida» de los 30 mil detenidos-desaparecidos. Estaba aún la dictadura, no había pasado la debacle de Malvinas cuando todo comenzó a cambiar. *

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