El PT quiere profesionalizar a la ARI para que sea un partido de gobierno y no sólo de denuncia

Lula ofreció sus servicios para que Carrió llegue a la Presidencia

El diario Clarín de Argentina reveló que la reunión se llevó a cabo el lunes pasado, en el primer piso de la Embajada de Brasil, donde se ofreció un cóctel con motivo de la visita del presidente electo de Brasil, Lula da Silva.

Allí se encontraban un pequeño grupo de diputados de la ARI: Carlos Raimundi, Eduardo Macaluse, Fernando Melillo, Irma Parentella y José Vitar, mientras que en la planta baja del edificio, la reunión continuaba con el resto de los invitados.

Los legisladores de la ARI habían sido convocados por el senador Aloisio Mercadante, uno de los hombres de mayor confianza del nuevo presidente.

En concreto, lo que el dirigente del PT brasileño les ofreció fue asesoramiento para la campaña presidencial de Elisa Carrió y la posibilidad de que los diputados del ARI viajen a Brasil a perfeccionarse en las cuestiones del armado electoral. Además, ya están trabajando para organizar dos seminarios de entrenamiento electoral, uno en San Pablo, donde se encuentra la sede del PT, y otro en Buenos Aires.

El «asesoramiento» propuesto por el senador petista estará destinado a que la fuerza que lidera la diputada Elisa Carrió pueda pasar de ser un partido de denuncia a un partido de gobierno.

La reunión convocada por Mercadante no duró mucho. Apenas unos cuarenta minutos. Pero fue suficiente para que los argentinos recibieran las primeras lecciones.

«Tienen que profesionalizar la campaña», les repitió una y otra vez el hombre de confianza de Lula da Silva. Después insistió con la importancia que las encuestas tienen en una campaña, algo que para la ARI suele ser una mala palabra. El brasileño reconoció que en los veinte años de historia del PT, sólo esta vez decidieron prestarle atención a los sondeos y dio un buen resultado. Hasta entonces, sólo se manejaban con los informes que sus militantes les enviaban desde cada rincón del país. Así descubrieron que muchas veces Lula decía una cosa y el electorado entendía exactamente lo contrario, cosa que perjudicó al líder del PT.

«Yo sé que las encuestas son caras pero es una buena inversión –les aconsejó Mercadante–. Con las encuestas pudimos saber cuándo Lula estaba fallando en su discurso y así lograr una mejor comunicación».

Mercadante también puso a disposición de la ARI todo el material publicitario de la campaña de Lula, asesorada por Duda Mendonça, uno de los publicistas más reconocidos de Latinoamérica. De algún modo, Mendonça fue un rival para la ARI, una fuerza compuesta en su mayoría por ex dirigentes de la Alianza: en 1999, Mendonça asesoró a Eduardo Duhalde en su batalla contra Fernando de la Rúa.

El primero en viajar a Brasil fue el diputado Carlos Raimundi, quien ya comenzó a apurar «los primeros contactos» con la secretaría internacional del PT. Además, ya Raimundi pudo ver algunas publicidades orientadas para captar el voto del electorado que no estaba convencido de votar a Lula. La próxima semana lo hará Susana García para conocer los programas de salud que piensa implementar el nuevo presidente. Y aunque no está inscrita en el «curso de perfeccionamiento electoral», Carrió viajó este fin de semana a Brasilia junto a Graciela Ocaña para participar de un seminario sobre Estado y democracia.

A pesar del entusiasmo de los dirigentes del ARI durante la reunión con Mercadante, a todos se les desdibujó la sonrisa cuando escucharon el primero de todos los consejos: «Tienen que constituir una alianza». La respuesta argentina fue unánime: «Â¡No! –gritaron a coro–, acá no se puede hablar más de alianzas».

La comitiva de la ARI dio sus razones. Explicaron que no sólo es una cuestión de nombres –podrían hablar de coalición y no de alianza–, sino de la complicada realidad política argentina en la que una suma puede resultar una resta. Así les sucedió en el fallido acuerdo con el también izquierdista Luis Zamora.

Carrió sabe bien que la ARI necesita agrandar sus bases, pero espera que esa ampliación provenga de sectores sociales como la Federación Agraria o el Movimiento de Empresas Recuperadas y no de los partidos políticos.

Por eso, es poco probable que la ARI llegue a un acuerdo similar al de Lula con el Partido Liberal para llevar como vicepresidente al empresario José Alencar. Carrió esperará por lo menos hasta febrero para anunciar quién la acompañará en la fórmula presidencial. *

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