El informe de 11.807 páginas del gobierno de Bagdad

El gobierno de Irak entrega declaración de armas a la ONU

 

Al mismo tiempo, el presidente iraquí Saddam Hussein dirigió el sábado por la noche un mensaje a los kuwaitíes, pidiendo disculpas por la invasión de 1990.

La declaración, exigida por el Consejo de Seguridad antes del 8 de diciembre, fue entregada por la noche a los inspectores para luego ser enviada la sede de la ONU en Nueva York y a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en Viena. «La declaración reafirma que Irak ya no tiene armas de destrucción masiva», declaró el general Hossam Mohamed Amin, jefe del organismo nacional de control, equivalente iraquí de los inspectores de la ONU.

Los medios de prensa, a pedido de los inspectores de la ONU, no presenciaron la entrega de este informe, agregó el responsable iraquí.

Los periodistas que lograron entrar a la sede del organismo nacional de control en Bagdad pudieron ver sobre una mesa montones de expedientes que totalizan 11.807 páginas, cuyo contenido no fue divulgado.

También fueron presentados unos CD-roms que contienen los informes semestrales sobre el estado de los programas de armas iraquíes entre julio de 1998 y julio del 2002. Irak había dejado de presentarlos al antiguo organismo de desarme, la Unscom, desde la partida de sus expertos a fines de 1998.

Los iraquíes expusieron además un «informe completo sobre el sistema de vigilancia permanente» de esos armamentos, que había sido establecido por la Unscom.

Sólo un pequeño grupo de periodistas pudo ingresar a la pieza donde se encontraban los documentos, mientras que el resto de la prensa intentaba forzar la puerta de entrada al lugar. Antes de que los responsables iraquíes interrumpieran la visita, una puerta fue forzada y se rompieron vidrios.

Entretanto, los expertos de la Comisión de Control, Verificación e Inspección (Unmovic) y de la AIEA inspeccionaban dos lugares al sur de Bagdad.

Las inspecciones se reanudaron tras dos días de pausa por las fiestas que marcaron el final del mes de ayuno musulmán del Ramadán.

Un primer equipo de la AIEA visitó el centro de Al Tuwaitha, 20 km al sur de Bagdad, ya inspeccionado el 4 de diciembre.

Las instalaciones, que alojaron el programa de desarrollo nuclear iraquí y fueron desmanteladas durante una precedente misión de la ONU, están ocupadas en la actualidad por laboratorios farmacéuticos. Un reactor nuclear en construcción en ese lugar fue destruido en 1981 por un bombardeo israelí.

El equipo de la Unmovic se presentó también en Iskanderiá, a 40 km al sur de Bagdad, donde visitó durante tres horas la fábrica Al Qods (Jerusalén), dependiente del ministerio de Industria.

«Nuestra empresa no está sometida al control (de la ONU) y no tiene ninguna doble actividad (civil y militar)», afirmó su director, Hamid Azzaui, tras la visita.

La ONU siempre sospechó que la fábrica estaba implicada en el desarrollo de un programa químico y bacteriológico, pero nunca recibió información sobre sus actividades. Los iraquíes habrían destruido allí equipos de diseminación de sustancias mortales como el ántrax, y la ONU quiere tener pruebas de ello. *

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