El mercado brasileño pide definiciones

Lula mantiene misterio sobre su gabinete

 

Lula, electo presidente hace aproximadamente 40 días, continúa sin dar a conocer los nombres de los ministros que lo acompañarán en su gestión, al tiempo que aumentan las presiones para que se anuncie por lo menos quién será el presidente del Banco Central en el lugar de Arminio Fraga.

El presidente del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), José Dirceu, negó de plano en la noche del jueves que Lula se haya comprometido a anunciar esta semana los nombres de su gabinete, como especuló la prensa brasileña en los últimos días.

«¿Quién dijo que que el ministerio sería presentado esta semana? No hay ningún apuro. El ministerio solamente será anunciado después de la visita del presidente Lula a Washington», dijo Dirceu, con lo que se postergaría la presentación de los nombres para después del 12 de diciembre.

El equipo de presidente electo tiene un plazo previsto por la Constitución para presentar el nombre del futuro titular del Banco Central, cargo que debe ser aprobado por el Congreso aún en la actual legislatura.

Por el momento, la única pista que Lula ofreció sobre el BC es que no pretende mantener a Fraga al frente de la institución.

El presidente electo y Fraga conversaron por una hora y media en una sala cerrada del aeropuerto de Brasilia, el jueves, aunque según uno de los asesores de prensa de Lula, Ricardo Kotscho, fue claro al hablar del encuentro: «El presidente del BC será cambiado», dijo.

El jueves, al retornar de un viaje a Argentina y Chile, el propio Lula había dicho que no tenía apuro en la indicación de un nombre para el BC. «Ya fui comunicado unas diez veces de que hay una fecha límite y tengo esa fecha en la cabeza», dijo.

Sin embargo, aunque Lula tenga ese plazo y parezca dispuesto a respetarlo, la tardanza en mostrar a la sociedad quiénes serán sus colaboradores en el área económica reinstaló la intranquilidad en el mercado financiero.

En la recta final de la campaña electoral ese mismo mercado financiero justificó la fuerte presión sobre el dólar por un supuesto clima de inseguridad ante la victoria de Lula, aunque luego de finalizado el conteo de votos la situación pareció retornar a la normalidad.

Con ello, el real, que había llegado a la «barrera psicológica» de las cuatro unidades por dólar antes de las elecciones, retornó a su nivel de 3,5 unidades por billete verde.

Esta semana, sin embargo, ante la indefinición del gobierno electo, el mercado volvió a presionar el cambio. Este viernes, el real llegó a ser negociado a 3,81 unidades por dólar, aunque posteriormente se situó alrededor de 3,78.

Para el presidente de la influyente Federación de Industrias de São Paulo (Fiesp), Horacio Lafer Piva, no resta dudas de que la tardanza en anunciar el equipo económico afecta directamente al mercado, al mencionar un clima «de tensión y de tolerancia cero en relación al riesgo».

«No tengo la menor duda de que el mercado internacional, tenso como está, también observa la cuestión de la ausencia de definición y coloca allí un porcentaje para que se retraiga», dijo Lafer Piva.

En ese clima, sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya reiteró su confianza en el presidente electo. El sábado, el director gerente del FMI, Horst Köhler, mantendrá una reunión con Lula en São Paulo, para reiterarle el apoyo de la entidad.

«No se deben esperar exigencias sino palabras tranquilizadoras de Köhler a Lula», adelantó el portavoz del FMI, Thomas Dawson. *

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