Empeñadas en el buen periodismo

Periodistas comprometidas con una comunicación no sexista volvieron a encontrarse en el III Encuentro de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género. Durante tres días, casi doscientas participantes, la mayoría mujeres, de 17 países del mundo, reflexionaron acerca de algunos temas específicos a trabajar como violencia de género, trata de personas y lenguaje incluyente. También debatieron acerca del funcionamiento y los objetivos de la existencia de la red.

El III Encuentro de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género se produjo en Bogotá, Colombia, los días 26, 27 y 28 de noviembre. Allí se trazó un plan de acción para los próximos dos años, que contempla cuatro ejes temáticos prioritarios de trabajo: violencia de género y feminicidio; trata de personas y prostitución; derechos sexuales y reproductivos; y a favor de la paz con seguimiento al tratamiento informativo de las mujeres en países en conflicto.

El 29 de noviembre, al cierre del encuentro, se decidió que la sede del próximo será Marruecos. Esta fue una propuesta de Saida Boudaglia, de la Red Mediterránea, cumpliendo así con la necesaria alternancia entre continentes y con el objetivo de fortalecer a las periodistas de la región y especialmente a las mujeres. Al cabo del encuentro, se aprobó un manifiesto que se reproduce a continuación.

 

MANIFIESTO DE BOGOTA

?Es en la distribución de los significados donde reside el verdadero poder?

Eliseo Verón

?Capaces de imaginar un mundo libre de violencia para las mujeres; capaces de imaginar un mundo donde mujeres y hombres compartamos la vida, los derechos, los recursos, los sueños y también las incertidumbres y la esperanza; capaces de construir un imaginario colectivo rico en dignidades y libre de sumisiones y abusos?

Periodistas de 17 países de cuatro continentes dejaron sus salas de redacción, sus calles y campos de batalla para anunciar al resto de colegas en el mundo que necesitamos abandonar la mirada sesgada y excluyente; cambiar nuestras rutinas profesionales para escuchar más, ver mejor y comprender la complejidad y diversidad del momento histórico que nos ha tocado testimoniar; que exigimos ver a las mujeres, que no las excluyamos de nuestros relatos, que nos decidamos a vivir nuestra profesión con el riesgo que supone aventurarse por nuevos caminos, por rutas aún no transitadas, sin antiguas brújulas que solo marcaban el norte del poder.

Proponemos subrayar en trazo grueso en nuestras agendas que no podemos admitir la reacción patriarcal que nos empuja a la pérdida de derechos ya conseguidos, recuerden que la historia no es lineal y frente a los avances de los derechos de las mujeres hay tentaciones de retrocesos. Que destaquemos en mayúsculas la lucha contra la violencia de género, el feminicidio, la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y los abusos contra las mujeres en conflictos armados. Que la impunidad falsea nuestras democracias, mina nuestras sociedades e introduce la semilla de la violencia que dará su peor fruto: la imposibilidad de la paz.

Exigimos vigilar el cumplimiento de las leyes, denunciar las violaciones de los derechos humanos de las mujeres, controlar el comportamiento de los gobiernos y que seamos autoexigentes con nuestros propios medios, que no descuidemos nuestro lenguaje, que no lo dejemos envejecer sin incorporar los nuevos usos que las mujeres le dan, que lo reinventemos porque en él entramos todas, que no descuidemos nuestros valores, nuestras responsabilidades.

Que nos empeñemos en hacer buen periodismo, que nos empeñemos en ser profesionales, que amemos una profesión que tiene en la pasión por la justicia y la verdad sus mejores valores.

Trasladamos nuestra solidaridad, reconocimiento y respeto al mismo tiempo que ofrecemos nuestro acompañamiento a quienes ejercen el periodismo en Colombia porque conocemos sus dificultades y los riesgos que implica trabajar en un país en conflicto armado. Sabemos que son enviados especiales sin billete de regreso.

Invitamos a que nadie descanse hasta que consigamos que la profesión periodística sea cómplice apasionada de la libertad y la paz, para todos, para todas?.

 

ENREDADAS A AMBOS LADOS DEL ATLANTICO

La Red Internacional de Periodistas con visión de Género nació hace cuatro años en México y tuvo su segundo encuentro en noviembre de 2007 en Oviedo, España. Actualmente, está integrada por profesionales de uno y otro lado del Atlántico, incluso de países de habla no hispana como la zona mediterránea de Europa y Africa y el norte del continente europeo.

Las redes de periodistas fueron uno de los objetivos promovidos en el Capítulo J de la Plataforma de Acción de la Conferencia Mundial de la Mujer que se realizó en 1995 en Pekín. Allí se promueve la creación y estímulo de todo tipo de entrelazamiento de las mujeres (ente periodistas y sociedad, entre mujeres y varones, entre diferentes regiones), confiando en el potencial inagotable del intercambios de saberes y experiencias.

En el mismo año fue creada la Red Nacional de Periodistas de México, que se sumó a la Red Europea de Mujeres Periodistas que ya existía desde 1993.

En América Latina fueron creándose en los siguientes años las de Guatemala, República Dominicana, Argentina, Perú y Colombia.

 

?¡SIN NOSOTRAS SE LES ACABA LA FIESTA!?

El primer día del tercer encuentro de la red internacional, fue presentado el libro de crónicas periodísticas de América Latina ?¡Sin nosotras se les acaba la fiesta!?, editado por la Fundación Friederich Ebert y la Asociación Civil Artemisa Comunicación. Participaron Sonia Santoro, directora ejecutiva de Artemisa Comunicación y compiladora del libro: Fabiola Calvo, autora de la crónica de Colombia y Omar Rincón, director del Centro de Competencia en Comunicación de la Fundación Friederch Ebert.

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