UNA MIRADA MASCULINA A LA VIOLENCIA DOMESTICA

La capacitación en violencia doméstica, que se realizó en la Zona 10 de Montevideo, tuvo tres instancias, dirigidas a referentes técnicos, institucionales y comunitarios. Participaron, entre otras personas, funcionarias del Centro Comunal Zonal 10, integrantes de organizaciones sociales, vecinas y vecinos, concejales, policías ? dos eran comunitarios-, educadores/as, referentes de la comunidad, agentes de salud, representantes del CAIF, del club de niños y de centros de educación inicial, estudiantes de Derecho y alumnos de liceos de la zona. En torno al lema ?Entendiendo mejor la violencia doméstica?, sumaron 50 personas: 43 mujeres y 7 varones.

Los objetivos del curso eran sensibilizar y aportar conocimientos acumulados desde una perspectiva de género y derechos humanos, así como generar instancias de intercambio y articulación local para el abordaje en red de la violencia doméstica.

 

DEL DICHO AL HECHO

En el proceso de ir desmistificando la violencia doméstica, se hace necesario superar la consideración de que es sólo un problema que involucra a las mujeres, enfatizando en el compromiso de los varones.

Por eso, si bien la participación en el curso fue mayoritariamente femenina, la presencia de algunos varones despertó el interés por rescatar su mirada, a partir de qué los hizo acercar al tema, cuáles fueron las inquietudes que les generó la capacitación recibida y cómo consideran que se tendrían que comprometer los varones con respecto a la violencia doméstica.

Mario Gonzalez, jubilado y referente barrial, aseguró a La República de las Mujeres que ?si bien en el discurso podemos decir que la violencia doméstica es un problema social, que afecta a todos y por tanto es responsabilidad de varones y mujeres, en los hechos lo sentimos o peor aún, lo pensamos, como un problema de las mujeres?. A su juicio, los roles esperados de los varones ?hacen que no se sientan convocados por estos temas?.

Lo que más le impactó a este vecino fue la dinámica realizada con tarjetas que reflejaban mitos y prejuicios ?casi materializados, me conmovió?. Además, agregó, ?el curso me interpeló con mucha intensidad, estoy empezando a pensar en acciones posibles?. González se cuestiona sobre cómo ?no hemos podido encontrar las formas efectivas de cambiar los prejuicios y mitos, ya que el avance es lento y quizás más aparente que real, tomando en cuenta las estadísticas?. Los varones, comentó, ?debemos comprometernos en la acción y el pensamiento, en busca de cambiar esta realidad?, observando que en materia de políticas sociales ?falta trabajar con los que ejercen violencia?.

 

UN CURSO UTIL

Para Yonatan Rey, 19 años, residente en un asentamiento de la zona 10, estudiante, trabajador, referente barrial y concejal, ?Como varón es un curso útil, además del tema violencia doméstica, para manejarse en la familia; uno como varón es hijo, padre, pareja y convive con mujeres. También ayuda a entender la realidad de las mujeres, ya que en la primera parte del taller se trató sobre género, que son temas que tenemos que tener más incorporados?. Con respecto a la escasa participación masculina, observó ?que se subestima cualquier actividad que vaya por la paz y en contra de la violencia. Nos cuesta mucho ver la violencia de nosotros mismos, es más fácil ver la violencia de los demás, la violencia de la sociedad y no nuestra propia violencia?.

González, Rey y el resto de los varones que participaron en el curso de capacitación, tendrán a partir de él un rol multiplicador respecto de otros vecinos de la zona, a quienes intentarán sensibilizar y comprometer.

 

DENUNCIAS CRECIENTES

Según datos del Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, en el primer semestre de 2009 las denuncias por violencia doméstica aumentaron un 10 % en comparación con el mismo semestre del año pasado. Esto demuestra que las mujeres se animan más a denunciar, pero siguen existiendo muchas carencias a nivel institucional para lograr mejores respuestas a esta problemática.

El comisario Gustavo Corrales de la Seccional 17 (que junto con la 18 atiende la zona 10), informó que el mayor porcentaje de denuncias realizadas en dicha dependencia corresponden a violencia doméstica y planteó especial preocupación por la incidencia directa de la misma en la niñez. Con respecto a los recursos disponibles, señaló carencias edilicias en la dependencia a su cargo para la atención adecuada a las mujeres víctimas, aunque existe un proyecto de ampliación para el cual se cuenta con un espacio específico que podrá asegurar privacidad.

El servicio jurídico de la Comuna Mujer Nro. 10, que se gestiona por convenio entre la Intendencia Municipal de Montevideo y el no gubernamental Instituto Mujer y Sociedad, atiende situaciones de familia en general. Aunque la causa visible o primaria de acercamiento sea otra, en la mayoría de ellas existe o existió violencia doméstica.

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