EL ABORTO Y LA CAMPAÑA ELECTORAL
En contradicción con la independencia que le asignan al tema respecto de su decisión de voto, la mayoría absoluta (52%) de la población uruguaya considera importante que el aborto sea un tema de campaña electoral. Para el 36% no es relevante.
No se advierten diferencias significativas en razón de la inclinación política, identificación ideológica o religiosidad; tampoco por el hecho de vivir en pareja o tener hijos, pero las mujeres (57%) le otorgan más importancia que los varones (41%).
Para dos de cada tres votantes los candidatos deben tener posición clara sobre el tema, siendo también más acentuada esta postura entre las mujeres.
La mayoría absoluta de la sociedad (54%) rechaza que las jerarquías religiosas influyan tanto respecto del aborto como en las decisiones políticas del país. Una minoría de 12% cree que si deben influir y presionar: otro 24% que deben influir pero no presionar.
Entre quienes se declaran partidarios de despenalizar el aborto, sólo el 6% está dispuesto a cambiar su voto si tal decisión no es respaldada por los candidatos de su preferencia; entre los contrarios a la despenalización, ese porcentaje se eleva a 27%.
Un 10% de la muestra declara que su partido político influye su postura en el tema, sin muchas diferencias entre frenteamplistas y militantes de sectores políticos tradicionales.
Una de cada 6 personas manifiesta que su sacerdote, pastor o predicador influye sobre su postura: entre la gente de alta religiosidad, la ecuación pasa a 4 de cada 10.
Relativamente similares son los porcentajes de quienes se sienten influidos por la jerarquía de su iglesia, religión o institución filosófica, sea hacia el tema específico hacia el voto en general.
Entre 60 y 80% de la población uruguaya no conoce si los partidos políticos con representación parlamentaria o sus candidatos presidenciales tiene posición tomada sobre el aborto.
Cuando se realizó la encuesta (junio de 2009 ), un 21% asignaba al Frente Amplio posición favorable a la despenalización y un 12% la contraria (seguramente influenciada por el veto parcial a la Ley de Defensa del Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva del presidente Tabaré Vázquez). En la respuesta positiva influye Montevideo con un 32% frente a un 13 del resto del país. Tampoco se tenía entonces muy clara la postura del presidenciable José Mujica al respecto: 14% decía que estaba a favor y 5% que estaba en contra. El candidato ya se ha pronunciado (ver nota central en estas páginas). El porcentaje más alto lo alcanzan quienes ?no opinan?: 55%.
En general y con niveles bajos de opinión (20 a 5%), se tiende a asignar al Partido Nacional y a su candidato Luis Alberto Lacalle (25 a 6%) posiciones contrarias a la despenalización del aborto.
En el Partido Colorado son todavía más bajos los niveles de opinión: 14% cree que está en contra y 5% a favor. Personalizando en su candidato Pedro Bordaberry, la incógnita no es menor: 6% cree que está a favor, 15% en contra y el 70% no opina.
Para el Partido Independiente aparecen guarismos de 3% a favor y 7% en contra: respecto de Pablo Mieres, la incertidumbre oscila entre el 3% a favor y el 8% en contra, con un 79% que no opina.
Los datos que anteceden surge del relevamiento que, a partir de 963 casos distribuidos en todo el país (urbano, rural y asentamientos), correspondientes a personas en condiciones de votar en las próximas elecciones nacionales, nacidas hasta el 25 de octubre de 1991 y mediante entrevista realizada individuamente en domicilio, realizó la consultora Factum del 24 al 29 de junio de 2009.
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