Ni golpes de Estado, ni golpes contra las mujeres
Para poner en evidencia las violaciones a los derechos humanos de las mujeres y fortalecer la solidaridad internacional con ellas y el pueblo hondureño en resistencia a cincuenta días del golpe de Estado en Honduras, el pasado 17 de agosto mujeres comprometidas con sus congéneres procedentes de Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua, arribaron a ese país centroamericano.
El objetivo primordial del grupo es instalar un Observatorio de la Transgresión Feminista presencial y virtual.
La iniciativa fue de Feministas en Resistencia de Honduras, Las Petteras, Radio Internacional Feminista, JASS (Just Associates), Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel (NWI) y Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad. La delegación latinoamericana y caribeña que llegó a Honduras presentará un informe preliminar de las violaciones a los derechos humanos de las mujeres, a fin de que se visibilicen las consecuencias y efectos del golpe de Estado en la vida cotidiana de las hondureñas.
VIOLACIONES A DERECHOS HUMANOS
Luego del golpe de Estado del 28 de junio de 2009, que violentó el orden constitucional de Honduras, una Misión Internacional de Observación
sobre la situación de los derechos humanos viajó a ese país. En su informe presentado el 7 de agosto pasado afirma que existe una grave violación a derechos humanos fundamentales y restricciones a las libertades democráticas. Ante la misión se denunciaron violaciones al derecho a la vida, a la integridad y libertad personal, a la libertad de expresión, así como restricciones a la libertad de circulación.
Todo ello enmarcado en un contexto de clara persecución que afecta principalmente a defensoras y defensores de derechos humanos,
sindicalistas, dirigentes políticos, periodistas, lideresas y líderes sociales, ciudadanas y ciudadanos extranjeros y, en general, a toda persona que manifieste públicamente su apoyo al presidente Manuel Zelaya o su oposición al golpe de Estado.
La Misión estuvo integrada por representantes del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), Iniciativa de Copenhague para Centroamérica y México (Cifca), FIAN Internacional, Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PidhddI), entre otras.
El documento afirma que muchas organizaciones están desarrollando una destacada labor: «arriesgan sus vidas diariamente para procurar por las personas detenidas, para pedir justicia por quienes han perdido sus vidas, para proteger a quienes se encuentran bajo amenaza y en general para denunciar los actos de autoridades de facto que provocan violaciones a los derechos humanos?.
FEMINISTAS EN RESISTENCIA
Tal es el caso de las organizaciones feministas, que con el lema: «Ni Golpes de Estado, ni golpes contra las mujeres», se han organizado para expresar su condena al rompimiento del orden constitucional y se integran en el «Movimiento Feministas en Resistencia», en el cual participan organizaciones como: Colectiva Feminista de Mujeres Universitarias (Cofemu), Red Lésbica Catrachas, Las Lolas, Centro de Acciones para el Desarrollo de Honduras (Cesadeh) y diversos grupos más.
Las mujeres no sólo han condenado, sino que también se han organizado para interponer recursos judiciales para lograr la restitución del orden constitucional.
Por ello han sido hostigadas y agredidas en sucesos como el del 15 de julio pasado, durante una manifestación pacífica que realizaron frente a las instalaciones del Instituto Nacional de la Mujer (INM), en respuesta al nombramiento ilegítimo de María Martha Díaz Velásquez como directora de la institución.
Ese día, que constituye el hecho más representativo para la Misión, las mujeres fueron reprimidas por la policía resultando golpeadas Lisbeth Reyes Cartagena, Lidice Isabel Ortega Reyes, Keyla Amador e Isis Gabriela Arriaga Hernández, así como la directora técnica del INM Kenia Arias, quien apoyó este movimiento y fue amenazada telefónicamente, señalándole que si ella no desistía de su oposición a la decisión del gobierno, sus hijos pagarían las consecuencias.
En Honduras, el Congreso que apoyó el golpe de Estado perpetrado por las fuerzas armadas, con apoyo de la Corte de Justicia, la Iglesia católica y grupos empresariales de medios de comunicación, es el mismo que aprobó en abril pasado la iniciativa de ley para prohibir la promoción, comercialización y uso de las pastillas anticonceptivas de emergencia (PAE), la cual fue finalmente vetada por el hoy depuesto presidente Manuel Zelaya.
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