Premios Nobel por democracia real

n un intento por redefinir lo que es la democracia, al menos 130 líderes de distintas partes del mundo expusieron la situación por la cual atraviesan sus países en el tema de la participación política femenina y de derechos humanos, para tomar iniciativas que mejoren la calidad de vida.

En la cita fueron analizados ejemplos como el de Asia, donde en algunos sitios se les prohíbe a las mujeres tener licencia para conducir automóvil porque resulta ser una muestra de emancipación; o el de Irán, donde no pueden estudiar leyes por ser ese un tema exclusivo de los hombres. Esos motivos aseguran que la democracia es una utopía para las mujeres en muchas naciones del mundo, remarcó Menchú.

En la conferencia «Mujeres Redefiniendo la Democracia para la Paz, la Justicia y la Equidad», se solicitó a las Premios Nobel -la británica Mairead Corrigan-Maguire, la iraní Shirin Ebadi, la estadounidense Jody Williams y la guatemalteca Rigoberta Menchú-, que utilicen toda la capacidad de llamar la atención de los actores hacia la construcción de una democracia real, así como parra trabajar con movimientos feministas en el mundo.

 

EN LA REGION MAS DESIGUAL DEL MUNDO

Lydia Alpízar, directora ejecutiva de la Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo (AWID), indicó que la región sigue siendo la más desigual del mundo, lo que en Guatemala se hace más palpable.

Un ejemplo de tal desigualdad es que, pese a que al menos 51% de los 14 millones de habitantes son mujeres, sólo hay 19 diputadas de 158 puestos en el Congreso de la República. Un solo Ministerio de los 13 que existen lo ocupa una mujer, y de las 332 alcaldías apenas seis están presididas por ellas.

En 1945 se otorgó en este país, por vez primera, el derecho al voto femenino, y se excluyó a las analfabetas. Veinte años después se extendió el sufragio a todas las mujeres y, en 1956, fue electa la primera diputada. Catorce años más tarde, en 1983, fue designada la primera ministra.

Mientras tanto, la investigación Participación Política de las Mujeres en el Ámbito Local en América Latina, realizada por Alejandra Massolo para UN-Instraw-Aeci en 2006, menciona diez obstáculos para la participación política femenina en gobiernos locales latinoamericanos. Entre ellos cita la desigualdad de condiciones con los hombres, estereotipos culturales y la creencia de que a la mujer elegida que se le hace un «favor» en lugar de representar un derecho.

 

NI JUSTICIA NI TRANSPARENCIA

Según Corrigan-Maguire, ningún país tiene una democracia real porque se siguen violando los derechos y no existe justicia ni transparencia. Por otro lado, Alpízar destaca que no se puede hablar de una verdadera democracia porque, realmente, las condiciones de vida de la población, y en particular de las mujeres, son muy indignas en términos de pobreza y exclusión.

«Nosotros estamos aquí con condiciones muy duras: hambre, humillación, pobreza, abuso sexual; como que tiene otra dimensión la injusticia (…), entonces cómo no animar a mujeres que han sobresalido, que son valientes», dijo Menchú a SEMlac.

Para ella, es valioso que las premios Nobel sean tribuna para romper esos silencios: «Esta conferencia, más que para resolver, fue para inyectar una dosis de autoestima y aprender a enfrentar la lucha que tienen las líderes».

Las premios Nobel de la Paz llamaron a un cese de la violencia contra las mujeres y, en el caso de Guatemala, indicaron que al menos 720 fueron asesinadas en 2008, mientras que otras 39.000 sufrieron de violencia intrafamiliar. (SEMlac)

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje