el mosquito no discrimina, pero…

l dengue es y será una enfermedad vinculada a la pobreza. Las condiciones de la vivienda y el ámbito que la rodea, así como las formas de provisión de agua ­aunque no sea potable- y de eliminación de residuos, son factores clave en su proliferación. A esto se agrega que el mosquito, vector imprescindible para transmitirlo, vive y se desarrolla en ese ambiente con higiene deficiente y acumulación de aguas contaminadas. Esas son las condiciones para la proliferación de mosquitos, pero cabe preguntarse: ¿qué pasa con las personas y su vulnerabilidad? Porque el mosquito no diferencia entre mujeres y hombres cuando pica, sin embargo hay diferencias respecto a quiénes pica.

 

MAS VULNERABLES

Las mujeres son las que más tiempo están expuestas en el ámbito de la vivienda y sus alrededores, porque están más horas en el hogar y es allí donde suelen trabajar. Por tanto, ellas son las más frecuentemente picadas. ¡Esto es una diferencia!

Pero también hay diferencias en qué les pasa o cómo reaccionan las personas según su género cuando son inoculadas por la picadura. ¿Responden igual hombres y mujeres pobres? Allí radica otra diferencia que quiero resaltar. Porque ellas suelen estar en peores condiciones de nutrición, no solo por la mala y pobre alimentación, sino también por bajas defensas y capacidad de reacción ante las enfermedades, en parte por los múltiples partos y lactancia de sus hijos, así como otros problemas ginecológicos. Por lo tanto, la infección evoluciona en ellas más rápidamente y también con mayor gravedad. Por eso no es casual que hasta ahora, las mujeres son las que más figuran entre las personas muertas por dengue.

Agreguemos que en este caso, como en el de otras enfermedades, cuando en el grupo familiar hay varios enfermos simultáneamente, las mujeres se ocupan más de atender a los otros integrantes de la familia y postergan su propia atención y cuidado. Esto genera un mayor descuido de su salud y que lleguen al hospital o centro de salud en estados más avanzados de la infección y muchas veces más difíciles de curar. Por eso, si bien ser mujer o varón parece no tener importancia frente al dengue, no es así, como ocurre con la mayoría de las enfermedades y los problemas de salud: es distinto y es algo a tener en cuenta.

 

MAS POBRES

Por último, se sabe que las mujeres, los/las jóvenes y los/las niños son los preferidos de la pobreza. Por eso ellas están más expuestas a vivir en viviendas precarias, con peores condiciones de higiene, con muchos hijos/as y bocas para alimentar, y ahora para el dengue con mayor riesgo de ser picados por los vectores, de infectarse y de padecer formas más graves, e incluso de morir.

En salud, siempre el género tiene importancia porque genera diferencias entre mujeres y hombres que impactan e influencian el estado de salud-enfermedad y su evolución. Esto es algo muy conocido aunque no por ello enfrentado, por eso en las escuelas o facultades de Medicina no se habla de género, ni se enseña qué es eso, con lo cual siguen graduándose médicos, hombres y mujeres que ignoran esto: algo básico y fundamental para plantear conductas terapéuticas y mucho más preventivas. Y no me refiero al sexo, sino a las diferencias sociales, culturales, económicas, laborales, de sometimiento y dependencia, características del ser mujer, o sea de género, que las convierten a ellas y a las niñas en más vulnerables. ¡Esto también ocurre en el caso del dengue! (ArtemisaNoticias)

 

(*) Mabel Bianco es médica y presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer-FEIM(Argentina).

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