una investigación de la gran fiesta
a autora uruguaya Isabel Sanz es actualmente profesora visitante en Tulane University, Nueva Orleáns, Estados Unidos, y ha trabajado en varios campos académicos, artísticos y de expresión, tanto en nuestro país como en el exterior. Su acercamiento al tema de la identidad, la globalización y el carnaval es muy particular, ya que se nutre de su valiosa y vasta experiencia en las manifestaciones populares. Por ello, el libro «Nosotros, el carnaval y el mundo» refleja una meticulosa investigación, bien documentada y detallada con acierto sobre el tema y sus adyacencias. Es decir, no sólo se ocupa de la celebración, sus participantes y su entorno. La búsqueda va más allá, con objetivos y métodos de acción claros. Realizando preguntas que nos permiten redimensionar la sociedad en que vivimos, junto con sus expresiones artísticas, sus orígenes y vicisitudes actuales. Moviéndose, a la vez, en un marco de rigurosidad académica que redunda en un producto de calidad, que lectoras y lectores interesados en el tema agradecerán.
No obstante, esta visible seriedad en el enfoque no significa que debamos enfrentarnos a una lectura tediosa. En este caso, el libro se lee con placer y cada capítulo resulta disfrutable. ¿Por qué? Por los motivos más importantes: está bien escrito y desarrollado. El interés nunca decrece, siempre resulta interesante. Además, nos acerca a una trilogía de temas por demás complejos (identidad, globalización, carnaval).
UN POCO DE HISTORIA
Al comienzo, Sanz nos presenta una serie de referencias históricas acerca del carnaval, sus orígenes, tradiciones, manifestaciones más aceptadas. Además, advierte sobre las investigaciones precedentes y la bibliografía consultada al respecto. Esto sirve para introducirnos conceptualmente en el tema, en su sensibilidad y códigos. Y resulta útil, ya que facilita una mayor comprensión de los tópicos tratados.
También podremos saber sobre las formalidades del certamen que centraliza a las agrupaciones carnavalescas y las características distintivas de las mismas: cantidad de integrantes, temas recurrentes, génesis de cada categoría, etc. No obstante, hay que decir que la autora hace hincapié en la murga como expresión más popular y asociada con el sentir del carnaval, en general. Sin dejar atrás, claro, a las demás categorías (comparsas o sociedades de negros y lubolos, parodistas, humoristas y las revistas).
IDENTIDAD Y FELICIDAD
Uno de los objetivos más visibles del libro «Nosotros, el carnaval y el mundo» es el de destacar la posibilidad de reconocer ciertos rasgos de identidad a través de nuestras fiestas populares. A la vez que relaciona el análisis con un punto de vista peculiar: el carnaval como fuente de felicidad y realización colectiva. Y esto es algo bastante novedoso y atractivo.
Se podría agregar que se plantea que, ante la presencia de un espacio de expresión y comunicación, cada pueblo daría un paso más hacia la graficación colectiva. Sostiene la autora: » La felicidad que surge de la creación compartida en el ámbito de la creación no es usualmente tema de interés de los estudios doctorales«.
Asimismo se propone mostrar cómo el «teatro de carnaval» pone en escena la identidad nacional o local, y de qué manera hace lo propio con la globalización y sus alcances.
GLOBALIZACION Y LUCES DE COLORES
Pero, ¿en qué mundo se desarrolla el espectáculo? ¿Cuál es la cobertura de los medios ante el «show»? Estas son preguntas que el libro plantea y aborda con intensidad y visión crítica. La globalización implica una imposición de algunos términos dominantes sobre otros. A pesar de que la cultura global impera, a veces con sus arranques autoritarios e irracionales, el carnaval perdura y se reinventa a si mismo, y con ello la cultura local resiste, se mantiene viva. Porque esta fiesta habla desde nuestras raíces, las costumbres que nos han hecho un país distinto, con unas señas, con unas miserias y virtudes singulares. Nuestra historia está en construcción sobre un escenario, todavía se discute, el carnaval lo sabe, por eso la utiliza como fuente principal de su crítica humorística.
Especialmente la murga es quien ejerce una fuerte presencia en el campo de la discusión; en ella podemos advertir al uruguayo medio, que se pregunta, que quiere saber, que se interesa por lo que le rodea. Y eso es siempre saludable.
RETIRADA
Al terminar de leer este libro nos queda una sensación muy clara: somos un país diferente, ya que tenemos un campo artístico donde la crítica social es el centro de la atención. Es decir, nos gusta razonar unas cuestiones que resultan vitales para nosotros. la política, los eventos deportivos, las injusticias en el mundo entero y la convivencia como sociedad. En definitiva, en el carnaval la aventura de ser uruguayo (montevideano, especialmente) y vivir en ‘la aldea global’ es una experiencia que se racionaliza, se expone y dialoga, en una enriquecedora charla entre artista-autor y público-sociedad.
Entonces, en nuestro carnaval ser uruguayo se disfruta y se sufre. Pero siempre se vive como una experiencia única. Y cuando la murga, a marcha camión, entona la retirada sabemos que la dura espera por otro carnaval pronto va a comenzar; también sabemos perfectamente que volveremos a ser felices, cuando en febrero las luces de colores se enciendan en el tablado de algún barrio.
Compartí tu opinión con toda la comunidad