La equidad también se aprende
ara Luciana Tomas la razón de integrar los temas de género en la educación formal es que «la sociedad ha cambiado y el papel de la mujer ha evolucionado hacia etapas participativas no solo a nivel del hogar sino a nivel laboral y político».
Valeria Rocha, quien simultáneamente con su formación como educadora es estudiante de Medicina, sostiene: «Me parece que la educación formal debe ocuparse de todos aquellos temas sociales emergentes en el contexto, especialmente los que a través de la historia han creado discriminación (como el racismo, el género, la homofobia, etc.) y de alguna forma han segmentado nuestra sociedad».
En relación a si encuentran o reconocen formas de manifestación sexista en la educación escolar y familiar, Tomas afirma «Sí, pienso que se siguen fomentando los juegos diferenciándolos por sexo, también se ve en las tareas de ayuda en el hogar. En la escuela, a través de la lectura de libros, es donde el papel del varón se ve con superioridad».
Rocha cree que a pesar de los cambios,» en las generaciones actuales el sexismo está muy arraigado pero de una forma muy sutil, debido a que nos educamos en una sociedad muy sexista. Creo que esto los niños y niñas lo absorben muchísimo y de a poco se va grabando en sus mentes como algo `normal´, tanto que ni se lo cuestionan».
También Carolina Costas observa una disociación entre la realidad y los discursos de género : » Yo creo que en la sociedad en la que vivimos el tema de la diferenciación de género y el sexismo sigue muy presente, aunque cada vez se da más implícitamente. Se observa indirectamente en nuestras conductas. Decimos continuamente que estamos en una situación en que la mujer ha llegado a ocupar el mismo lugar que el hombre, que se dejó de lado la diferenciación y que somos todos iguales y no nos damos cuenta de que esto no es tan así. Nosotros mismos somos quienes generamos ocultamente esta diferencia y la perpetuamos en el tiempo».
Costas ve en el juego infantil una posibilidad de penetrabilidad de las temáticas de género: «Se puede trabajar este tema desde todos los ámbitos; en especial considero muy importante la instancia de juego, donde generalmente se refleja la diferenciación de género. Es muy importante propiciar la idea de que todos podemos jugar a todo y con todo. También juegan un papel muy importante los medios de comunicación y desde este aspecto puede profundizarse el tema, porque esta situación y diferenciación por sexo se da en todos los niveles y porque los roles están predeterminados para la mujer y para el hombre. Profundizando todos estos aspectos y priorizando la idea de igualdad de género es como los niños y las niñas van interiorizando el concepto».
La integración a través de los juegos y en otras instancias educativas es jerarquizada por Karina Slepovich: » Un aspecto fundamental es la integración entre niños y niñas. Cuando los vemos jugar está presente ese famoso `los nenes con los nenes y las nenas con las nenas´. Desde nuestro rol es muy importante fomentar todo lo que es la integración y la igualdad entre ambos sexos, compartiendo los mismos juegos cualquiera sean estos».
Avanzando en el diálogo, Costas ejemplifica : «Hay muchísimos ejemplos de esto a nuestro alrededor: se sigue relacionando a los niños con los autitos y pelotas y a las niñas con muñecas y cocinitas; se resalta que el rosado es color de nena y el azul o celeste de nene; se sigue pensando que el hombre es el que hace los trabajos duros y fuertes mientras que la mujer cuida a los hijos y se ocupa de las tareas del hogar (aunque trabaje). Las visiones de hombres y mujeres están estereotipadas y cada uno cumple sus roles asignados.
Desde nuestra conducta adulta transmitimos estos conceptos a los niños y niñas, quienes aprenden a ver esa realidad y en la mayoría de los casos la perpetúan. Creo que si queremos lograr un cambio, lo ideal es empezar en la infancia y eso se logra por medio de la educación».
Una sociedad como la nuestra, que a través de diferentes propuestas participativas intenta desarrollar una ciudadanía responsable y comprometida con las medidas que desde distintas instituciones se toman en relación a la preservación y defensa de los derechos de la infancia, a la educación, a la salud, a hábitos sanos de vida que garanticen un desarrollo de sus capacidades y potencialidades, es también una sociedad preocupada por las violaciones que reiteradamente se infligen a esos derechos. Estas temáticas, que incluyen el abuso sexual, preocupan también a las estudiantes entrevistadas.
Para Tomas una manera de contribuir a superar estas amargas realidades podría ser que «a través de la opinión pública y de los medios de comunicación se condenen actitudes que atenten contra los derechos de la niñez y adolescencia, fomentando la denuncia de actos de tal sentido».
Rocha reflexiona: » Si bien el abuso ha sido algo constante en la historia, yo creo que la educación debería tratar estos temas desde el respeto por el otro, formando niños críticos, responsables, empáticos y con libertad de pensamiento. Me parece que deberían ajustarse las políticas sociales relacionadas a abusos a la realidad que vivimos, ya que es muy difícil para las víctimas de abuso sexual no volver a reencontrarse con la persona que les hizo el daño, y no tienen el apoyo ni la protección necesaria por parte del Estado.
En este sentido me parece que debería haber una mayor coordinación entre el Estado, los medios y las instituciones de impacto social (como las educativas), para afrontar el problema de una forma fuerte y constante».
Slepovich atribuye a la escuela y a la familia un papel fundamental: «Está muy claro que la escuela es la casa de nuestros niños y niñas, y que no solo van a adquirir conocimientos sino a formarse como personas para contribuir a un rico futuro. Pero esto no alcanza: la familia es el motor de estos niños y sin el apoyo de esta se hace difícil destacar esta problemática».
El papel de la educación como factor de cambios también es señalado por Costas: «Considero que la educación es el ámbito fundamental para lograr cambios en el ámbito social y el caso de la equidad de género no es la excepción. Es un ámbito importante donde se puede incidir en la idea de género, ya que los más pequeños van interiorizando poco a poco la realidad en la que viven y pasan a actuar de igual manera. Profundizando en varios aspectos se podría llegar a cambiar esta forma de actuar».
En relación a las actitudes personales que es necesario desarrollar para ocuparse de la educación de la infancia y reflexionando acerca de la formación docente, Rocha afirma: » Creo que el ocuparse de la infancia es un trabajo de tiempo completo. Las personas que lo cumplen deben estar abiertas a distintas opiniones, ser comprensivas, saber escuchar y hacerse escuchar, ser personas imaginativas, cuestionarse lo que les fue enseñado y las cosas que suceden a su alrededor para desarrollar un razonamiento crítico. Sólo así podrán educar niños y niñas libres».
Rocha puntualiza algunas premisas de esa formación en el terreno actitudinal: «Deben actualizarse continuamente, estar en contacto con la sociedad de hoy y ser abiertas a los cambios, ya que no podemos educar a las niñas y niños de hoy con las enseñanzas del pasado. Y, sumado a todo esto, deben sentir un cariño profundo por niños y niñas, disfrutar de su trabajo y ser muy perseverantes en sus proyectos».
Una formación comprometida con las necesidades actuales es también una premisa insustituible para Costas: «La educación en general -y en especial la de la primera infancia- es muy importante y por ello es igual de importante la formación que posean aquellos individuos que la brindan. Considero que esta formación requiere, además de un aspecto vocacional, un aspecto teórico
fundamental».
Vocación y formación deben ir juntas de acuerdo a la reflexión de esta futura docente:
«El docente tiene que haber pasado por un sistema de educación que le haya permitido adquirir un marco teórico didáctico, pedagógico y psicológico que es fundamental para el buen cumplimiento de su labor. Además debe actualizarse constantemente, ya que estas ciencias de la educación están en constante avance. El aspecto vocacional cumple obviamente una función muy importante en cuanto al gusto por el trabajo, el afecto hacia los niños y la creación de un vínculo adecuado que favorezca el aprendizaje´´.
Como aspecto fundamental para desarrollar un rol docente comprometido con las realidades actuales, Slepovich agrega: » No alcanza solo con que nos gusten los niños para sentirnos con la capacidad de educarlos, ya que la educación es un tema de mucha importancia. Por eso es necesario formarse para ello, conocer los déficit que tienen nuestros niños, los problemas que existen y desarrollarnos en todas las áreas que estos necesitan».
La falta de equidad que evidencia nuestra sociedad en los terrenos doméstico y profesional, entre otros, más allá de las intencionalidades positivas de los planes nacionales de igualdad podría tener para estas estudiantes una contribución positiva desde los ámbitos docentes.
» Pienso que el papel de la educación es un papel importante que sumado al apoyo familiar contribuirán a superar la falta de equidad. Desde niños se deben tomar conciencia de la igualdad de roles entre la mujer y el hombre», dice Tomas..
Rocha confirma y amplía esta afirmación, resaltando la necesidad de la formación docente en estos temas: «La educación es una herramienta muy poderosa siempre y cuando se la use de la manera adecuada. Yo creo que formando niños y niñas capaces, críticos y autónomos es como cualquier país logra salir adelante.
Pero hay que empezar por las raíces: no podemos combatir la discriminación desde la educación si no formamos a nuestras educadoras y educadores en el tema, o si estos practican discriminación. Creo que ese es el mayor reto de la educación actualmente».
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