Escrito por: LIA SCHENCK

iniciativa de la Fundación Vivian Trías y con el patrocinio del semanario “Brecha”, el pasado mes de junio se llevó a cabo un ciclo de debates bajo la consigna “La educación en reforma: nuevas orientaciones, autononía y cogobierno”. La ministra de Educación y Cultura, ingeniera María Simón; el rector de la Universidad de la República, doctor Rodrigo Arocena; el maestro Luis Garibaldi, director Nacional de Educación, fueron algunas de las personalidades que tomaron parte en el mismo.
En una de las instancias de este ciclo se discutió sobre “El proyecto de nueva Ley de educación: sus orientaciones y relaciones interinstitucionales”, con la participación de la profesora Lilián D´Elía, integrante del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación (Anep); la inspectora de zona en Nivel Inicial, maestra Elizabeth Ivaldi; el maestro Juan Pedro Mir y el arquitecto Fernando Tomeo, del Consejo de Educación Técnico Profesional de UTU y la coordinación del profesor Ricardo Pallares.
Haciendo referencia a las tres fases del Debate educativo: social, técnica y legislativa, D´Elía recordó que “El país se debe desde hace largo tiempo una nueva ley de educación y la ANEP apoyó esos procesos” y destacó el énfasis del proyecto en discusión en ejes fundamentales como derechos humanos y educación sexual.
La consejera del Codicen considerra que es necesario reforzar más los mecanismos autónomos de los diferenes ámbitos educativos, dado que la autonomía “es y debe seguir siendo una característica distintiva de la educación uruguaya”. También advirtió que en las últimas décadas hubo profundos cambios que profundizaron la pauperización y la marginalidad, situaciones que sin duda inciden en la educación. Abierta a modificaciones en el texto del proyecto de ley, D´Elia piensa que el proceso de transformación debe darse “con la acción conjunta de la sociedad toda, como ha sucedido con los planes de equidad y el Sistema Nacional de Salud”.
Para Ivaldi es un hecho histórico que a nivel mundial se esté reconociendo la importancia de la formación en los primeros años. A su juicio, es necesario reconsiderar en la iniciativa legal la denominación de esa etapa, dado que por un lado se habla de primera infancia (de 0 a 36 meses) con centros educativos a cargo del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y por otro de Nivel inicial (de 3 a 5 años), a cargo de ANEP-CEP. “Educación inicial es la denominación más apropiada para señalar, dentro de un Sistema Nacional de Educación, a la etapa educativa que inicia la educación durante toda la vida y que comprende de los 0 hasta los 6 años”, afirma, agregando que “Atención y educación de la primera infancia es también la denominación apropiada para identificar al conjunto de planes y programas integrales dirigidos a la infancia”. Ivaldi estima que es necesario otorgarle a este sector de la educación “un lugar de gestión autónoma y, por supuesto, coordinada, que permitiría un cambio significativo en la atención a la infancia en situación crítica”.
Se hace necesaria ” una visión sistémica de la educación, para todos los habitantes y para toda la vida”, afirma Fernando Tomeo. Ante la perspectiva de que deseaparezca el término “trabajo” de la denominación de UTU, una universidad que tiene más de ciento cuarenta años y que se orienta a la educación, investigación y extensión, al ser sustituida por la de Universidad técnica, tecnológica, artística y artesanal del Uruguay, Tomeo marca desacuerdo. Para él es importante que se mantenga el concepto trabajo, aunque en el entendido de que esa institución brinda “no educación para el mercado sino para el mundo del trabajo”. Tampoco sería acertado, a juicio del arquitecto, eliminar el ciclo básico tecnológico y, en cambio sí muy necesario reforzar el tratamiento a la formación agraria.
Juan Pedro Mir cree que es necesario pensar “el modelo desde sus bases estructurales” porque “el capitalismo está destrozando las bases propias de la civilización”. En ese sentido, plantea no pensar la ley desde la educación primaria sino extender el concepto a la Educación General Básica Común hasta los 15 años. Ilustrando sus preocupaciones, recuerda que ” Se pierden miles y miles de muchachos en el agujero negro del pasaje de primaria a secundaria” y como uno de los mayores desafíos de la Ley de Educación coloca que “el proyecto está solo, no tiene apoyo en sectores docentes”.
Finalizadas las exposiciones individuales y el intercambio con el público, Pallares destacó que el ciclo de debates estuvo destinado a pensar en la incidencia en el ámbito parlamentario, a través de las autoridades participantes, de los aportes allí recogidos. “Que estas propuestas se recojan depende de la voluntad parlamentaria”, advirtió el profesor, destacando la importancia de espacios como el habilitado por la Fundación ViviAn Trías “para seguir conversando y generar cambios”.
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