mujeres migrantes: doble discriminación

os mujeres con actividad política, como la diputada por el Frente Amplio Alba Cocco y la ex subsecretaria de Relaciones Exteriores Belela Herrera, fueron invitadas a participar en el seminario regional «La mujer y la Alianza de Civilizaciones: Oportunidades y desafíos», organizado por el gobierno de Argentina, tras el emprendimiento original de conformar una alianza para la integración entre las diversas culturas presentado por los gobiernos de España y Turquía en 2005, que recibiera el apoyo de las Naciones Unidas a través del entonces secretario general, Kofi Annan. Posteriormente, la idea fue apoyada por el actual titular de la ONU, Ban Ki-moon, quien designó al ex presidente de Portugal, Jorge Sampaio, como Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones.

Esta persigue la formación de un » amplio consenso internacional en torno a un proyecto de acciones concretas de naturaleza política» para la integración entre los países pero Argentina, además, acotó el tema a las mujeres migrantes y su particular vulnerabilidad, pues según el canciller del vecino país, Jorge Taiana, quien inauguró junto a la presidenta Cristina Fernández el encuentro, «las iniciativas a nivel local y regional son necesarias para que cese esta escandalosa postergación de la mujer».

El seminario organizado por el gobierno argentino y realizado en la ciudad de Buenos Aires a fines de abril pasado, tuvo como ejes cuatro paneles de discusión: «La mujer y la educación», «Los jóvenes», «La mujer y las migraciones» y «La mujer y los medios de comunicación», en los que participaron representantes de la región, además de altos dirigentes de Turquía y España.

 

MAYOR VULNERABILIDAD

Alba Cocco, representante nacional por Salto en el Parlamento uruguayo, fue invitada a participar en la mesa «Mujer y migración» a raíz de su trabajo como presidenta de Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados. Centró su exposición en la recientemente aprobada Ley de migraciones que, en opinión de expertos, es muy avanzada respecto a otras de la región.

En diálogo con La República de las Mujeres, Cocco relató que en primer lugar hizo una distinción entre la migración hacia otros países que protagonizan ciudadanos y ciudadanas de nuestro país -casos en los que Uruguay es el «país de origen»– y la migración que ciudadanas y ciudadanos de otros países realizan hacia nuestro país, convertido en «país destino», para discernir en cada situación cuáles son las responsabilidades que nos tocan.

En relación a las mujeres aparece la preocupación acerca de cuáles son las razones que las llevan a migrar, percibiéndose como principales factores la discriminación por razones de género y la falta de trabajo que, al convertirse en extranjeras en otros países, se acentúa en tanto una segunda discriminación se suma a la anterior, generándoles en general «mayor vulnerabilidad».

Alba Cocco considera que en tanto país de origen Uruguay debe responsabilizarse de «brindar toda la información respecto al país de llegada» en el que recalarán nuestras migrantes, a través del denominado «Departamento 20″ del Ministerio de Relaciones Exteriores, teniendo en cuenta que lo que caracteriza a esas mujeres es estar en uno de dos extremos bien diferenciados: «o muy formadas o muy vulnerables».

En cuanto a las responsabilidades como país de destino, la diputada encuentra fundamental la legislación creada para «superar la discriminación», y no sólo se refiere a la Ley de migraciones Nro. 18. 250, sino también a aquellas que nuestro país ha aprobado en beneficio de las mujeres, para compensar la exclusión existente, tales como la Ley de violencia doméstica, la de acompañamiento del parto o la de igualdad de oportunidades y derechos.

 

DIALOGO CONTINUADO

Para Belela Herrera, quien participó en el mismo panel que Cocco, el tema en cuestión «requiere especialmente de las mujeres» pues, en su visión, nuestra sensibilidad nos permite ser «buenas para comprender las diferencias y generar alianzas con lo diferente», lo que implicaría allanar desde el vamos algunos caminos de entendimiento.

Herrera hace hincapié en la importancia del encuentro a nivel regional y en la participación del Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones, Jorge Sampaio, quien enmarcó el futuro de la tarea en la misión de todos los países para «construir un espacio de diálogo continuado» a través de foros regionales pero, fundamentalmente, haciendo que el tema se instale en la sociedad civil.

Alba Cocco agregó que sintió la diferencia entre los seminarios que se organizan en Uruguay y los de la vecina orilla, destacando como un debe de estos últimos el hecho de que «se intentó abarcar la discusión de temas muy amplios y con muchos participantes» lo cual, a su juicio, fue un poco en desmedro de la propia calidad del debate.

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