sentencia ejemplar
Cuando un padre ha abusado de su hijo o hija, la pareja se rompe y se inicia un procedimiento penal, algunos de los acusados alegan como defensa que la niña o niño es víctima del «Síndrome de Alienación Parental»(SAP), con lo que pretenden convencer al juez de que todo lo han inventado los infantes o adolescentes inducidos por sus madres. También se invoca el supuesto síndrome cuando las parejas se separan en malos términos y disputan la tenencia de sus hijos e hijas.
Una sentencia dictada por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Vizcaya, España, arremete como nunca nadie lo había hecho antes contra el SAP, al afirmar que se trata de un «instrumento de peligroso fraude pseudo-científico», un «modo más de violencia contra la mujer» y que está sustentado por ideología «pedófila y sexista».
En definitiva, que es una patraña para justificar el abuso sexual infantil intrafamiliar.
El caso que dio lugar a la sentencia de Vizcaya involucra a un pequeño de 4 años, hijo de padres separados, que cuando llegó a su casa después de pasar unos días con el padre, soltó una frase que hizo saltar al resto de la familia: «¿Sabés? Papá jugaba a pasarme el pitilinchu por la cara y la tripa». Localismos aparte, lo que significa es que el padre había abusado sexualmente de su hijo.
La primera reacción fue suspender las visitas paternas. Pero, alegando la presencia de SAP, el padre acabó quedándose con la guarda y tenencia del niño y la madre fue condenada a un año de prisión por desobediencia: la del niño, que se negaba a ir a ver a su progenitor.
El fallo actual es lateral a la cuestión penal: solamente absuelve a la madre del delito de desobediencia pero afina la pluma contra la utilitaria patraña: «El SAP no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica, habiendo sido rechazado por la Asociación Americana de Psiquiatría y por la Organización Mundial de la Salud señala- Términos tales como la alienación parental pueden ser usados para culpar a las mujeres de los miedos o angustias razonables de los niños hacia un padre violento».
Coincidiendo con el dictamen, el magistrado argentino Carlos Rosanki, pionero en la investigación de crímenes contra menores, declaró a un diario de su país que «El síndrome de alienación parental es una mentira, un engendro (…) Las criaturas hasta cierta edad están imposibilitadas de generar o repetir situaciones sexuales no vividas. Pero cuando empiezan a poder inventar esas cosas, eso no resiste ningún análisis serio del observador, por lo tanto no significan ningún riesgo serio para el procesado».
El SAP fue propuesto en 1985 por Richard Gardner en Estados Unidos y tiene seguidores en Argentina. No obstante, en el mundo la teoría de Gardner no logró legitimación, a punto tal que él tuvo que publicar su propio libro porque ningún colega quería comprometerse en el asunto.
Gardner define el supuesto síndrome como un proceso destinado a romper el vínculo de los hijos con uno de los progenitores (casi siempre referido al padre y protagonizado por la madre) y según él la alienación que causa únicamente puede ser combatida por una terapia de desprogramación. La sentencia de Vizcaya advierte sobre la ideología de su «creador», ya que es conocido que algunos de sus escritos se han asociado con la justificación de la pedofilia.
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