en cine: mirada ausente, política ausente

Separar en la creación audiovisual de nuestro país como expresión cultural que hoy cuenta con un cierto desarrollo, con el objetivo de «educar miradas» a través de las historias narradas y de las imágenes que quedan gravadas, es un imperativo a juicio de Mariana González Guyer, de Unifem.

Para Carmen Beramendi, directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), el cine como lenguaje ofrece muchas herramientas por su capacidad de «hacer circular mundos, movimientos que nos van condicionando las formas de sentir, de ver la realidad», y tiene una importancia sustancial para generar «representaciones de varones y mujeres que contribuyan a mejorar la calidad de vida, con nuevos y diversos modelos de afectividad».

Con la imagen en la retina de las 2.000 mujeres que participaron de la Asamblea Nacional de Mujeres realizada a fines de 2006 en Tacuarembó, con la cual se dio por cerrada la participación ciudadana en la elaboración del Primer Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades y Derechos, Beramendi destaca el «valor de la imagen en los modos de construirnos, la imagen que puede cambiar nuestra manera de ver el mundo».

 

EL LUGAR DE LAS MUJERES

La directora del Inamu apoya la urgente aprobación del proyecto de Ley de Cine que se encuentra en el Parlamento, además de lal generación de diagnósticos de la situación actual con indicadores de género para la industria cultural, que permitan medir en qué medida y en qué lugares participan las mujeres de la creación artística audiovisual.

Martín Papich, director del Instituto Nacional del Audiovisual del Ministerio de Educación y Cultura, recordó que hace 15 años era » imposible plantearse esta posibilidad de miradas, porque ni siquiera podíamos hablar de producción nacional más o menos continua» y resaltó que el área audiovisual en Uruguay es «uno de los sectores con mayor crecimiento y de mejor calidad» en los últimos años.

Reconociendo que «no existe un monitoreo respecto a qué lugar ocupan las mujeres en este crecimiento», no tuvo empacho en afirmar que como es «una mirada ausente, también es una política ausente» y esto es lo preocupante del área, que a pesar de ello estrenará en el cine comercial al menos 6 películas nacionales en el presente año.

No obstante, para Papich la identidad del cine uruguayo puede definirse por la diversidad de miradas, y es quizá por ese lado que podría incorporarse la perspectiva de género respecto a los contenidos de nuestro cine, así como por el alto «compromiso con nuestro tiempo» que reflejan en los filmes sus creadores.

 

VALOR DE LA PRESENCIA

Virginia Martínez, realizadora entre otros documentales de «Por esos ojos» y «Ácratas», si bien no sabe si existe una «mirada femenina» en el cine, advierte sobre la importancia de reconocer la asimetría en cuanto a la tarea profesional, cuestión que asegura «debe ser reconocida por cualquier política pública». En tal virtud, reclamó el derecho a la paridad «hasta para hacer malas películas».

A su vez, colocó la reflexión en la participación y posición que ocupan las mujeres en el mercado. En roles técnicos, salvo en el de sonido, hombres y mujeres ocupan lugares casi igualitarios, afirmó.

Natacha López, que considera que el área audiovisual «al ser nueva no adolece de tantos vicios en cuanto a la desigualdad», remarcó no obstante la «falta de realizadoras mujeres» que son de vital importancia pues se trata de quienes generan contenidos. «Cuanto más mujeres haya, más hablaremos desde nuestras historias», advirtió López. Al igual que Beramendi, llamó la atención sobre la importancia del cine en tanto nos hace «vivir otras vidas, sufrir lo del otro» y es ese sentido formador en cuanto a nuestras miradas de lo masculino y lo femenino, lo que está en juego en cada historia cinematográfica a la que nos acercamos.

Gabriela Guillermo, creadora de «Fan» encuentra dificultades en la distribución ya que muchas veces le decían que era «una película para mujeres» lo cual, si bien está probado que a los cines concurren más mujeres que hombres, le generó contrariedades pues «quienes elijen las películas a distribuir son varones«.

En cuanto a una posible «mirada femenina», Guillermo relató que para la realización de de «Fan» trabajó por primera vez con cámaras femeninas, y si bien no supo describir del todo su particularidad, notó en una diferente «contemplación de los cuerpos» en la filmación.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje