Sexo a la carta

En este momento en que se habla tanto de la educación sexual, mi pregunta es cómo influye la familia y si no es suficiente.

Podemos hablar de tres formas de educación sexual.

En primer lugar, la educación sexual formal, que es la que se imparte siguiendo un programa determinado de antemano, que es la que se propone brindar en escuelas y liceos.

En segundo lugar, está la educación sexual no formal, que es en la que yo me he especializado y que consiste en enseñar o educar de acuerdo a los intereses de una persona o grupo. O sea, se responde a un cuestionamiento, pregunta o duda.

Una tercera forma de educación sexual es la que todos recibimos tanto en nuestro ámbito familiar como del medio en que vivimos, de nuestras amistades, etc. A esta manera de educar se le denomina informal. Se recibe desde que se nace y muchas veces está cargada de prejuicios, errores, mitos, etc., pero otras puede ser de buen nivel.

Cuando en una familia no se le da el nombre técnico a los genitales, por ejemplo, y en cambio se le ponen apodos, se le está enseñando al niño/a que esa parte del cuerpo debe tratarse de forma distinta que las demás. Cuando los padres se besan, tienen cama grande, cuando en la casa se habla de todos los temas menos del sexual, cuando se dice en secreto o con disimulo que se está menstruando, etc. etc. se está educando sexualmente.

También cuando se enseña que hace mal que la mujer se lave la cabeza o que una forma de evitar los embarazos es evitar el orgasmo simultáneo, o que el varón puede tener todas las relaciones que quiera, porque así podrá enseñar a la mujer cómo se debe actuar en esa circunstancia, porque ella no debe saber nada (y si lo sabe, que lo disimule), debe esperar a que su marido le enseñe todo lo que hay que saber. En todas esas circunstancias se está brindando educación sexual informal.

O sea, la familia incide y mucho en la educación sexual de los nuevos miembros pero, posiblemente, así como la recibió, con pocos agregados más, así la transmitirá, lo cual suele ser insuficiente para que éstos vivan su sexualidad en forma madura, responsable y gratificante. En especial, las mujeres hemos tenido más represiones y más tabúes en nuestra formación que los varones y necesitamos cambiar muchas cosas para llegar a la equidad con la pareja, en esta área como en otras.

 

¿Qué es la circuncisión, por qué se hace y cómo puede modificar al hombre en su vida sexual y evitar que se contagie el sida?

La circuncisión es la extirpación del prepucio o cuerito que cubre el glande del pene. Se suele hacer por tradiciones religiosas o porque el orificio del mismo impide que se lo corra hacia atrás. Esto dificulta la higiene y por lo mismo se va formando lo que se denomina «esmegma», que es el conjunto de células muertas y residuos de orina o semen que se van adhiriendo a las paredes del glande, constituyendo una patología demoninada «fimosis».

El comienzo de la circuncisión se debió a la dificultad de realizarse una buena higiene en el desierto o en lugares donde no había agua. De ahí que se generaran múltiples infecciones siendo necesario, en oportunidades, dados los recursos del momento, la amputación del pene.

Hay diferentes opiniones sobre la incidencia de esta operación. Están los que consideran que es una ventaja, en especial a nivel de higiene y también quienes creen que es una amputación que no tiene sentido en nuestra época.

Es evidente que el roce continuo del glande contra la ropa interior disminuye algo su sensibilidad, sin que por ello se pierdan las sensaciones placenteras, pero no es cierto que se solucione con esta operación el problema de la eyaculación precoz, como se ha dicho muchas veces.

Si el tener prepucio provocara al varón frecuentes heridas al correrlo hacia atrás, durante la relación sexual (vaginal, oral o anal), las que significarían vías de entrada del virus al organismo de la persona que aún no estaba infectada al tomar contacto con alguien ya portador, la circuncisión podría, en algunos casos, evitar ese riesgo. No es el caso de todos los varones.

Si vos tomaste las pastillas de emergencia y a los pocos días te sale como una borra marrón, ¿ya es seguro que no estas embarazada? «La borra marrón» suele ser equivalente a la menstruación. Normalmente, esto es signo de que no hay embarazo.

 

La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 9084510, al e-mail [email protected] o a la redacción de La República de las Mujeres (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).

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