¿qué se transforma cuando llegan las mujeres al poder?
El seminario que reunirá a legisladoras de diversos países de la región es organizado conjuntamente por el Parlamento uruguayo, la Unión Interparlamentaria, el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA) y Parlamenta, un proyecto de cooperación entre la Bancada Bicameral Femenina y el Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República. Cuenta con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa), del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem) y de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).
La senadora Mónica Xavier, quien en abril próximo concluye su período como presidenta del Comité Coordinador de las Mujeres Parlamentarias de la Unión Interparlamentaria, afirma que desde que asumió ese cargo «tuve la idea de hacer una actividad que nos reuniera a las mujeres de la región, como uno más de los objetivos que me propuse». Concretarlo fue posible gracias al apoyo de la institucionalidad parlamentaria, así como del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República, cuya directora Constanza Moreira será una de las ponentes en el acto de clausura de la actividad.
PARTIDOS POLITICOS: POCA VOLUNTAD
«Una de las cosas que necesitamos definir en este seminario es una agenda parlamentaria que mejore la representación de género en la región», adelanta Xavier, consciente de que al respecto no se ha logrado una estabilidad. Hay permanentes avances y retrocesos, de los que Uruguay es un ejemplo: después de la reapertura democrática, «arranca sin legisladoras titulares, llega luego a algo más de un 12% que ahora desciende al 11%, lo que implica una regresión».
No obstante, Xavier destaca que ese dato de la realidad a nivel del Parlamento uruguayo se contrapone a «la voluntad política del presidente» de colocar a cuatro mujeres ministras y mantener el número con el cambio de gabinete que, «aunque no es paritario», se trata de una primera vez en la historia del país.
El problema es que esa voluntad «es la que falta en los partidos políticos», acusa Xavier, centrando allí la responsabilidad de que no hayan prosperado transitorias de discriminación positiva destinadas a que las mujeres se integren a las listas electorales en lugares con posibilidades reales. A juicio de la senadora, es algo en lo que habrá que trabajar, así como también en mejorar la calidad de los aportes de las mujeres a los espacios de representación.
MEJORES SOLUCIONES, MEJOR DEMOCRACIA
«Sin duda nuestra participación como mujeres la vemos inscripta en la mejora de la calidad de la democracia», asegura Xavier, pero el seminario está enmarcado en visualizar «qué cosas se transforman cuando llegamos» a los lugares de decisión, para evaluar si vale la pena o no tomar medidas transitorias que aseguren el acceso de las mujeres a los parlamentos.
Hay quienes cuestionan la cuotificación de la representación femenina y otras medidas de lo que dio en denominarse discriminación positiva por entender que se trataría de una nueva forma de discriminación. Xavier aclara que «es como siempre cuando hay algo desigual: si no ayudas al que está más abajo, perpetúas la desigualdad». A su juicio, evaluar cuál es el aporte concreto de la mirada femenina, es la manera de consolidar la posibilidad de que esa discriminación se haga efectiva.
Para Xavier, no se trata de afirmar que las mujeres son mejores o peores para gobernar sino de que, en primer lugar, no es posible aceptar que habiendo un 52% de mujeres conformando la población de nuestro país, esa relación no se refleje en quienes nos representan. En segundo lugar, quizá por el rol asumido históricamente por las mujeres de cuidado de los otros, hay que reconocer una mejora en la calidad de la representación.
La participación de las mujeres en la representación parlamentaria amplía para Xavier la agenda de debates políticos y parlamentarios. Esto conlleva encontrar mejores soluciones, por ejemplo para temas clave como la pobreza en Latinoamérica, «que las mujeres por los múltiples roles que ejercemos, las vivimos muy directamente, tratando de encontrar soluciones. Más en la región, que tiene un alto porcentaje de jefatura femenina en los hogares».
CONSTRUIR IDENTIDAD DE GENERO
En cuanto a la representación parlamentaria femenina, Uruguay está por debajo de la media mundial, que es de un 17% y más aún de la regional, que asciende al 19% ya que países como Costa Rica, Cuba y Argentina han mejorado notoriamente sus respectivas situaciones.
En nuestro país y en la región, «Hay que construir una identidad de género» y esto no se logra sólo con mayor participación, sino además con «los mensajes que vamos dando, las cosas que vamos haciendo» como mujeres públicas, pues en Latinoamérica «no se comprueba ningún período que haya tenido permanencia de un número importante de mujeres en varios espacios de poder».
Por eso, Xavier piensa que sólo una ley puede consolidar en el tiempo la representación femenina, lo que además cuenta con compromisos legislativos previos, pues la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw) y su protocolo facultativo es ley en nuestro país, y la misma indica que se deben tomar medidas «incluso legislativas» para disminuir las formas de discriminación contra la mujer «también en la política».
Sin embargo, las expectativas del seminario están puestas en que las panelistas, mujeres académicas y políticas que representan la más amplia diversidad de nuestra región, tanto a nivel étnico como ideológico, hagan llegar algunos de los resultados concretos que la participación de las mujeres a nivel parlamentario ha tenido hasta ahora, haciendo hincapié en » cuál es el aporte que hemos hecho», insiste Xavier.
DIVERSIDAD REGIONAL
Algunas de las mujeres que participarán en el seminario como expositoras son: Margaret Mensah-Williams, senadora y vicepresidenta de la Cámara Alta del Parlamento de la República de Namibia; Nemesia Achacollo, diputada del Honorable Congreso Nacional de Bolivia; Jutta Marx, investigadora independiente argentina; María Cristina Perceval, senadora del Congreso de la Nación Argentina; Mercedes Cabanillas, congresista del Congreso de la República del Perú; Niki Jonson, investigadora del Departamento de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República; María Antonia Martínez, ex senadora española; Ana Helena Chacón Echeverría, diputada de la Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica.
También se recibirán los aportes de Anders B. Jonson, secretario general de la Unión Interparlamentaria y Julie Ballington, oficial de programa de Partenariado de Género de la Unión Interparlamentaria, además de diversas parlamentarias uruguayas que moderarán o expondrán en paneles de debate, como las diputadas Nora Castro y Sandra Etcheverry, y las senadoras Margarita Percovich y Mónica Xavier, entre otras.
Las exposiciones y debates del seminario tendrán como ejes los siguientes temas: el concepto y la práctica de la representación, la construcción de un espacio propio en instituciones políticas tradicionalmente masculinas, la asociación entre mujeres y hombres en la labor parlamentaria, la institucionalidad del género en los parlamentos, estrategias para la transversalización de la perspectiva de género en la agenda legislativa, la articulación con actores externos.
RED DE MUJERES POLITICAS, MODELO A REPLICAR
Uruguay, a pesar de encontrarse en un lugar desfavorable en cuanto a la representación de mujeres a nivel parlamentario, cuenta con una experiencia positiva en dos aspectos: la relación con el sector femenino de la academia femenina y la
integración extrapartidaria a través de la Red de Mujeres Políticas, cuestión que es «vista como experiencia modelo a nivel internacional», recuerda Xavier.
En 2008 se cumplen ocho años de la creación de la Comisión Especial de Género y Equidad de la Cámara de Diputados y tres años de la consolidación de la Bancada Bicameral Femenina, que ya había funcionado en una legislatura anterior a nivel de la Cámara de Representantes. Para Xavier, estos antecedentes de institucionalidad dan cuenta de una acumulación histórica del movimiento de mujeres en la construcción de la identidad de género.
El trabajo de la Red de Mujeres Políticas, que integró a representantes nacionales y locales de todos los partidos políticos durante el año pasado y que se concentrará este año en el trabajo a la interna de cada partido, fue expuesto en los últimos días por la senadora y presidenta del Comité Coordinador de las Mujeres Parlamentarias de la Unión Interparlamentaria, Mónica Xavier, en Nueva York y frente a representantes de diversos países del mundo,
La 52va. sesión de la Comisión sobre la condición de la mujer de Naciones Unidas en la que presidió Xavier hace dos semanas, tuvo como eje temático el rol de los parlamentos en el financiamiento de la igualdad de los sexos, lo cual permitirá a la senadora hacer aportes tanto al seminario regional como a labores de gran importancia política desde su banca en el Parlamento.
PRIORIDADES LEGISLATIVAS
Con respecto a lo que queda por hacer en materia legislativa para avanzar en la equidad de género, Xavier resalta que lo más importante es «bajar a tierra en todas las áreas la consigna de que los derechos sean hechos» para las mujeres, comenzando por la aprobación de un presupuesto a través de la Rendición de Cuentas que incluya una perspectiva de género.
Es fundamental, sin embargo, que no quede sólo en la aprobación de un presupuesto que incluya diferencias en cuanto al gasto que uno u otro sexo puedan generar en ciertas materias, sino que además «se construyan indicadores que permitan evaluar los impactos que genera aplicar de este modo los gastos públicos».
El proyecto de Ley de Participación Política, que prevé una relación de 70 a 30% de las candidaturas para cada uno de los sexos sin distinguir a cual pueden corresponderle dichos porcentajes, que no sólo tendría impacto en la selección de representantes sino que deberá reflejarse al interior a los partidos políticos, es una deuda que en opinión de Xavier debe tratarse en lo que resta del período parlamentario.
Por otro lado, la senadora cree que es necesaria la aprobación del proyecto de Ley de Partidos Políticos, que «debería incluir mecanismos de promoción que desde el punto de vista del presupuesto están previstos en el proyecto, asignando más recursos a quienes colocan a más mujeres en lugares de lista salibles».
Está pendiente además, el » histórico proyecto de ley, reformulado en esta legislatura y con sanción del Senado sobre derechos sexuales y reproductivos» y, a nivel educativo, Xavier considera fundamental a la hora de pensar la reforma se tengan en cuenta los elementos vinculados al género y el respeto de la diversidad, «pues no sólo con aumentar el marco legal se avanza, sino también cambiando cabezas».
En cuanto a la aparición de nombres femeninos en las posibles fórmulas de presidenciables del Frente Amplio para el próximo período de gobierno, Xavier dice con alegría que «al fin esa posibilidad está en consideración. Sin duda los cambios de la región ayudan a sacudir la modorra política de este país».
Sin embargo, si bien «el continente muestra tener nuevos aires, veremos si los lugares de poder a los que lleguemos se alcanzan colgadas de un pincel o con un apoyo de mujeres a lo largo y ancho de toda la pirámide, lo cual implica mucho trabajo a la interna del partido».
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