La equidad sigue en deuda
Las trabajadoras organizadas en el PIT-CNT, conscientes de que son protagonistas de un nuevo momento político de la vida del país, emitieron una proclama en la que pasan revista a los logros y a lo que falta para que la equidad sea un hecho.
Con la consigna «El Uruguay se transforma. La equidad sigue en deuda. Los plazos se acortan», recuerdan que hoy hay «negociación colectiva, fueros y licencia sindical, un paulatino aumento en la protección social, nuevas leyes y decretos que amparan a los trabajadores (Ley de trabajo doméstico, modificación de la ley de inversiones y de los créditos laborales, normativas referentes a las contrataciones y tercerizaciones) así como un Plan Nacional de Igualdad que comienza a dar sus primeros pasos. Junto con esto, políticas de salud donde, además del día pago por exámenes genito-mamarios, está la gratuidad del Papanicolau y mamografía en Salud Pública y la obligatoriedad de que el costo se reduzca a un timbre profesional en el mutualismo».
No obstante, encuentran que «el actual gobierno, por su extracción de clase y su composición ideológica, es sensible a las presiones y contradicciones de la sociedad dividida en clases, particularmente a los bloques de poder -representantes del imperialismo, grandes transnacionales, las corporaciones financieras, la oligarquía criolla- y por ello la concreción de las realidades postergadas del pueblo y especialmente de las trabajadoras sólo pueden lograrse elevando la organización y la lucha».
En tal virtud, reclaman una incidencia mayor en las políticas de gobierno, «dándole un contenido nacional, popular y democrático, profundizando así ese tiempo de cambio que vive nuestro pueblo».
Luego de analizar pormenorizadamente el debe de la equidad para con las mujeres, las trabajadoras organizadas advierten que es clave que en el año en curso se definan nuevos objetivos priorizando: negociación colectiva con cláusulas de género, convocatoria urgente a consejos de salarios de las trabajadoras domésticas; empleo con calidad; inclusión en todos los ámbitos de representación sindical, política e institucional; urgente sanción de la ley de salud sexual y reproductiva; legislación sobre acoso sexual y moral; aplicación de los instrumentos y soluciones económicas para las mujeres víctimas de violencia doméstica; aplicación del sistema integrado de salud con consideración de la salud de las mujeres.
Las trabajadoras también abogan por la anulación de la ley de caducidad y reafirman su compromiso de lucha y solidaridad para profundizar las reivindicaciones de género y en defensa de la paz.
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