Cómo comunicarse mejor sin morir en el intento

Los antecedentes de encuentros de publicaciones feministas son apenas dos: el primero, organizado por la Universidad Federal de Santa Catarina, Florianópolis, Brasil, en 2003 y el segundo en la Universidad de Chile en 2005. En Buenos Aires, las argentinas sumaron los aportes de las uruguayas -fuimos invitadas a participar, por primera vez, La República de las Mujeres y Cotidiano Mujer-. También propusieron algunos temas «nuevos» como la visión de las editoriales en la producción de libros feministas, el papel que juegan las nuevas tecnologías en la divulgación y generación de opinión pública y, por supuesto, las grandes preocupaciones que circulaban por todas las mesas: cómo comunicar mejor las noticias con perspectiva de género sin morir en el intento, cuántas distancias separan a las revistas académicas de los medios de comunicación masiva, qué experiencias históricas del pasado y actuales pueden ayudarnos a fortalecer esos vínculos en las propuestas periodísticas que se emprenden con tantos esfuerzos y pocos recursos en la mayoría de los casos.

 

DECIR EN IMÁGENES

Fue particularmente interesante el panel que nucleó fotógrafas y reporteras gráficas de medios argentinos -como la jovencísima Carolina Pierri (suplemento deportivo «Olé» y diario «Clarín»), Maria Kusmuk (ex «Clarín»), Gisela Volá (actualmente en medios alternativos) y Alejandra López, fotógrafa de modas y retratista. Sus exposiciones, gracias al uso del power point, fueron más que nada visuales, aunque no faltó la reflexión crítica en interacción con el público.

Kusmuk, por ejemplo, mostró un original trabajo artístico denominado «Puerperum mediaticum «. No carente de humor, apunta a ese tiempo inmediato al parto -el puerperio- que la medicina acota a los primeros 40 días donde las mujeres, lejos del discurso maravilloso de la maternidad, deambulan por un mundo a veces bastante abrumador, en el que la sexualidad se disocia y desaparece por completo frente a las funciones reproductivas. Hay primeros planos de un sin fin de objetos «propios del puerperio» como corpiños con tapita para amamantar, saca leches, emplastos fríos para la vagina hinchada por episiotomía, pervinox para desinfectar los flujos varios que se acumulan en los alrededores de la vulva, medias de red tiradas por ganchos… como si volver a tener sexo fuera un acto que se decreta después del día 40 cuando mágicamente aparece el deseo y desaparece el dolor.

«Las voces de Eva», presentada por Volá, fue una impactante colección de retratos en blanco y negro en primerísimos planos completadas por unas breves frases de autocomprensión de sus protagonistas. La expresión de los rostros -mujeres bolivianas de muy distintas condiciones sociales- hablaban por sí solas, pero la definición de sí mismas agregaba al impacto visual emociones de alto voltaje.

Pierri tuvo el honor de ser la única reportera gráfica mujer presente en el reciente mundial de rugby en Francia, donde la selección argentina descolló llegando a los primeros puestos. Las fotos de «Los Pumas», sumadas a las anécdotas de la periodista contaba de ésa y otras disciplinas deportivas, di;o la pauta del sexismo presente en el oficio. En ese sentido, Kusmuk recordó que durante el período en el que trabajó en el diario «Clarín» (se fue hace 5 años) no había baños para el personal femenino gráfico y no fue sino hasta su inminente maternidad que se reparó esta situación.

 

«CASOS EMBLEMÁTICOS»

Es en las noticias de todos los días, en los diarios, donde hay que ver cómo se interpretan los hechos de violencia, abusos sexuales o discriminaciones al uso del género femenino y de la infancia en general que contribuyen a forjar la identidad de las personas.

En el encuentro de publicaciones feministas se recordaron dos hitos que dispararon cierta conciencia en la Argentina de los últimos años: el «caso Monzón» en 1988 -que en realidad sería el caso Alicia Muñiz, la mujer que el boxeador mató luego de un sinnúmero de golpizas- y el «caso María Soledad Morales», joven asesinada en Catamarca en 1990 que tardó 7 años en ser resuelto por estar involucrada gente de altas esferas gubernamentales.

El hecho de que aparezcan famosos/as en las noticias, no siempre amplía la conciencia reflexiva, porque se presentan como hechos aislados, centrados en la espectacularidad, sin mención de de los muchos escenarios en que se desarrolla la violencia de género.

La investigadora Claudia Laudano (Universidad de La Plata).

Al repasar como se tratan las situaciones de abuso infantil en los talk show de la última década, la investigadora Claudia Laudano (Universidad de La Plata), señaló que el mensaje de indignación, en clave foucoultiana, es: «hay que aislar a los anormales, los degenerados»; «poner más policías en la calle», porque la violación también se interpreta como un mero crecimiento de la inseguridad ciudadana. Al respecto, recordó los mensajes de personajes públicos como Bloomberg o Aldo Rico y la campaña que impulsó el diario «Crónicas» hace un tiempo, promoviendo la pena de muerte para los violadores como única solución.

 

EN LA AGENDA DE LOS MEDIOS

Mariana Carbajal, joven periodista del diario «Página 12″, es optimista en lo que refiere a la incorporación de los temas de género y el tratamiento más equitativo de las noticias. Ella ha tenido logros profesionales relevantes en su medio y es una de las periodistas más visiblemente comprometida con la promoción de los derechos sexuales y reproductivos y la despenalización del aborto. Aunque se trata de un diario metropolitano, con tirada chica en términos comparativos, ha logrado no sólo que se traten estos temas desde cotidianamente, sino también en algunas primeras (lo que no exime al medio por actitudes contradictorias en su propuesta periodística general o en sus mensajes publicitarios). Recordemos también, que se trata de un diario donde existe un suplemento con perspectiva de género -«Las 12″- que sin duda ha contribuido al cambio de actitud de los propios periodistas.

 

LA MIRADA FEMENINA, ¿IMPORTA?

La prensa masiva tiene pocas opciones de escapar a la mercantilización o al monopolio. De forma más o menos explícita, no fueron pocas las periodistas que señalaron que el grupo Clarín, dueño de unos cuantos medios de comunicación en Argentina, maneja la agenda y ejerce su control. Pero, ¿qué pasa en los puestos de poder, en los lugares de decisión de los medios? Tres mujeres que ocupan en la actualidad puestos importantes en medios públicos y privados -Mona Moncalvillo (Radio Nacional), Rosario Lufrano (Directora Ejecutiva de Canal 7) y Bernarda Llorente (Subgerenta de Programación de Telefé), acercaron algunas respuestas.

Es sabido que las mujeres miran más televisión que los hombres (la relación es aproximadamente de 60% a 40%), aunque con un uso del tiempo diferente: mientras ellos «se sientan a ver televisión» en sus momentos de ocio, ellas miran haciendo las tareas de la casa. ¿Cómo se podría aprovechar esto para construir una televisión diferente, con mensajes más cuidados en materia de estereotipos de género, evitando el sexismo? Claro que también habría que preocuparse de lo que pasa en «las tandas publicitarias»: las agencias de publicidad casi siempre proponen clichés muy tradicionales de hombres y mujeres consumidores.

Tanto Moncalvillo como Lufrano y Llorente se hicieron cargo de sus dificultades para negociar esas otras miradas más inclusivas y equitativas. No obstante, Llorente destacó la televisión por la identidad que encaró recientemente Telefé con tiras como «Montecristo», mientras que Lufrano recordó que Canal 7, al ser público y recoger propuestas periodísticas, culturales, artísticas, informativas que no absorbe el mercado de los privados (no las considera rentables, importantes, etc), puede cumplir un rol alternativo interesante y novedoso.

 

CREADORAS DE INFORMACIÓN

A la
periodista Telma Luzzani, quien trabaja desde hace años en las páginas internacionales de «Clarín», vivió hechos que la marcaron profundamente en su vida profesional, como la caída de la Unión Soviética y el conflicto palestino-israelí. En esas tremendas experiencias colectivas, ante la escasez y falta de garantías de todo suministro básico, son las mujeres las que salen a la calle a vender algo de lo que tienen para poder comprar -casi siempre en un «mercado negro»­ lo que necesitan sus familias. Ademas de que en climas de guerra/confrontación, se producen muchas violaciones masivas que ya no son noticia para nadie.

En Gaza, la impactó ir a un canal de televisión perteneciente al grupo Hamas (musulmanes) y encontrar, junto a un gran avance tecnológico, que hombres y mujeres trabajan separados, en sectores diferentes del canal. Por más que insistió, Luzzani no tuvo acceso al «sector hombres» .

Martha Vasallo («Le Monde Diplomatique» y ex traductora de prensa exterior para «Clarín») aludió a la clásica división de los diarios en secciones y revistas, que terminan encasillando «los temas femeninos» en las páginas de Sociedad o Cultura que casi siempre están hacia el final de los diarios. Secciones como Política y Economía, consideradas como las más relevantes y, por ende, colocadas al comienzo, tienden a ignorar la perspectiva de género en sus planteos.

Marta Dillon («Las 12″, suplemento de «Página 12″) considera que estar en los medios, aun «devaluadas», puede dar «una ilusión de equidad» , pese a que abrir esos espacios no significa que no existan mensajes reactivos o sexistas. Para ejemplificarlo, retomó un ejemplo expuesto por Mariana Carbajal: una nota denunciando la mala praxis de un médico cirujano en Miami, que había colocado prótesis mamarias a algunas argentinas, fue titulada «Pechitos argentinos cotizan en bolsa», tergiversando por completo su objetivo. Dillon también recordó que persiste «una oclusión de las voces de las víctimas» cuando se abordan casos de abuso, violación o violencia doméstica.

Los comienzos de Clara Kuschnir, una de las pioneras del periodismo argentino -«tengo la edad de Mirta Legrand, así que prepárense», bromeó-, fueron en Radio Rivadavia con la clásica «sección de chimentos». No obstante, ella se las arregló para incluir reflexiones más críticas en épocas en que no era nada fácil para las mujeres estar tras un micrófono.

Sigue en pág. 8

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje