Sexo a la carta
Quiero saber, más o menos, desde qué día a que día la mujer está en su período fértil. Gracias. Chau.
El ciclo menstrual normalmente dura entre 25 y 30 días. El óvulo maduro es liberado, aproximadamente, entre los 12 y los 15 días contados a partir del primer día de la menstruación y durante dos días puede ser fecundado.
Si la mujer es regular, el cálculo se puede hacer dividiendo sobre dos ese tiempo y sumándole dos días. Es decir, si el ciclo fuera de 28 días, dividiéndolo entre dos nos quedarían 14, le sumamos dos y decimos que entre el día 14 y el 16 están las fechas con mayor probabilidad de embarazo.
Pero hay que hacer otro cálculo también porque el espermatozoide puede vivir dentro de la mujer varios días -se sabe que hasta 6- lo que significa que, si se va a emplear algún método anticonceptivo basado en las fechas, es necesario tomar precauciones varios días antes de los calculados como fértiles.
Es importante tener en cuenta asimismo que hay muchos motivos por lo que estas fechas se desregulan y que pueden ser tanto de origen psíquico como físico. Un susto, la toma de un medicamento o un adelgazamiento brusco son ejemplos de hechos corrientes que pueden hacer que cambie la fecha de ovulación. Por lo mismo, los métodos anticonceptivos basados en este tipo de cálculos suelen tener un alto índice de fallas y no son aconsejables en absoluto para adolescentes, pues estando aún en etapas de desarrollo sus ciclos son de duración más variable que en la mujer madura.
Hace mucho tiempo que tengo esta duda, pero nunca se me ocurrió consultar con alguien idóneo en la materia. Al leer tu columna, decidí hacerlo. Tuve una relación muy linda con una amiga, es una morocha preciosa, más joven que yo y teníamos en común la música, el canto y nos llevábamos muy bien. Pudo pasar a más, pero eso no sucedió por un tema estrictamente sexual. Una lástima, por eso te lo comento. En el momento de hacer el amor, la vagina se le dilataba de tal manera que me era muy difícil sentir como para llegar al orgasmo. Fue sumamente frustrante ya que todo inducía a una relación plena. Me gustaba muchísimo, su cara, su cuerpo, toda ella, pero debía concentrarme fuertemente para que el cerebro (principal órgano sexual) hiciera todo el trabajo, ya que de sensación directa nada o muy poco. La relación tuvo que terminar, aunque nunca le dije por qué ya que deduje que no tenía arreglo y podría lastimarla. Pero, como verás, me quedó siempre como algo sin resolver. ¿Es una enfermedad? ¿podría haber tenido arreglo? Te aclaro que el tamaño de mi miembro en muchos años de actividad y con muchas parejas es, digamos, algo superior a lo normal (opinión de ellas, yo no pude comparar) así que descarté la posibilidad de que ése fuera el motivo. Aparte de que fue la única vez que me pasó. Te felicito por tu columna y a mí en particular me significaría un gran alivio que tú me lo aclararas. Ya ves que hace como 10 años de esto y todavía me da vueltas.
La vagina es una cavidad virtual, pues sus paredes plegadas están adosadas entre sí en forma habitual y sólo se separan cuando algo se introduce en ella. En esas circunstancias, toma la forma de un conducto músculomembranoso muy elástico, por el que puede pasar un bebé sin provocar lesiones. Cuando se han tenido varios partos, esa musculatura pubococcígea puede perder su habitual tonicidad, cosa que también puede suceder con los años en la medida en que no se hagan ejercicios específicos para mantenerla o recuperarla.
Cuando la tonicidad de la musculatura pubococcígea es buena, no sólo la vagina se mantiene más firme y el varón siente cuando la roza, sino que la mujer puede contraerla voluntariamente sobre el pene que la penetra, aumentando el placer de ambos.
En el caso que me planteas, no me dices si había tenido partos previamente a la relación contigo pero, por el motivo que fuera, posiblemente faltara tonicidad muscular y se podría haber arreglado yendo a unas pocas consultas a un/a sexólogo/a que le enseñara a efectuar diariamente y de por vida los ejercicios adecuados para recuperarla y mantenerla. No iba a ser algo inmediato, pero tendría una probable solución futura.
El exceso de lubricación vaginal femenina, por efecto de la excitación, puede ser también causa de que disminuyan los estímulos para ambos, no sólo para el varón, al no apreciar ninguno de los dos el roce del pene contra las paredes vaginales, zona erógena primaria de la mujer además del clítoris. Esto se podría solucionar simplemente secándola un poco, introduciendo algún elemento como un trocito de algodón o un tampón por unos segundos, para que reduzca la humedad.
La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 9084510, al e-mail [email protected] o a la redacción de La República de las Mujeres (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).
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