Salud sexual y reproductiva ¿Independencia del Legislativo en riesgo?

En diciembre de 2002, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley de salud sexual y reproductiva que, en el marco de un abordaje integral inclusivo de educación sexual y anticoncepción universal, legalizaba y regulaba el aborto durante las doce primeras semanas de la gestación. En 2004, aunque muestreos de opinión pública indicaban que el 63% de las personas encuestadas apoyaban la iniciativa, el Senado la rechazó. Antes, el entonces presidente Jorge Batlle había anunciado que si se completaba su sanción la vetaría.

«Transcurridos 15 meses desde la apertura de la actual legslatura el escenario de 2004 parece haberse instalado como una rutina político institucional que consideramos altamente perjudicial tanto para la realidad que espera de los cambios legales necesarios como para la profundización de la vida democrática del país. Nos asiste una fuerte preocupación por esta dinámica, que de mantenerse y reproducirse, establecería una virtual censura previa a la apertura del debate sobre cualquier iniciativa que no contara de antemano con el vistobueno del Ejecutivo».

Así se expresa la Coordinación Nacional de Organizaciones Sociales por la Defensa de la Salud Sexual y Reproductiva -una instancia en la que están representadas más de 80 de las que existen en el país, de mujeres y mixtas- en carta dirigida a las bancadas de ambas Cámaras legislativas durante la movilización realizada en el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres. En la misma solicita ser recibida para discutir el tema.

 

RESPALDOS Y RESISTENCIAS

El lunes 29 una nueva iniciativa de ley de salud sexual y reproductiva, similar a su antecedente aunque profundizando en algunos aspectos, fue presentada a la bancada oficialista por sus redactoraras, las senadoras Mónica Xavier y Margarita Percovich. Algunos de sus pares firmaron en el acto, otros pidieron tiempo para estudiar el documento, y por lo menos tres se niegan a acompañarlo -Alberto Cid, Carlos Baráibar y Eleuterio Fernández Huidobro- aunque por razones distintas: el primero para evitar confrontaciones entre el Legislativo y el presidente Vázquez, los dos segundos por convicciones personales.

Sin perjuicio de buscar también adhesiones de la oposición -en la oportunidad anterior el Partido Nacional matuvo unidad contra la iniciativa y el Colorado votó dividido- el próximo 6 de junio el proyecto será presentado en el plenario del Senado, para derivarlo a consideración de su Comisión de Salud.

En Diputados, todavía no fue discutido a nivel de bancada oficialista, lo que se espera suceda la próxima semana.

Las senadoras Xavier y Percovich prefieren no especular sobre las posibilidades de la iniciativa en términos de votos favorables, y apuestan a los efectos de un debate parlamentario dado en profundidad. A nadie escapa que el veto anunciado por el presidente Vázquez está en la base de la mayoría de las resistencias de la bancada oficialista. Trascendió que un senador del Movimiento de Participación Popular calificó de «tragedia» política a la reinstalación en estos momentos del debate parlamentario en torno al aborto. ¿Mayor tragedia que obligar a una mujer a tener un hijo que no desea o  particularmente si es pobre- exponerla a los riesgos de un aborto inseguro? Es evidente que ningún varón murió hasta ahora de embarazo o aborto…

 

COMPROMISO CON LAS MUJERES

En la tarde del 30 de mayo, por el oficialismo acompañaron la movilización de las organizaciones sociales las senadoras Percovich, Xavier y Susana Dalmás, el senador Víctor Vaillant, las diputadas Lilián Kechichián y Alba Cocco y el diputado Horacio Yañez. No acudió ninguna de las legisladoras del MPP.

Entre la multitud acomodada en las escalinadas del Palacio Legislativo, detrás de un enorme cartel reclamando «ley de salud sexual y reproductiva» del que emergían cantidad de emplemáticas manitos anaranjadas proclamando «voto a favor», también estuvieron mujeres que ocupan puestos relevantes en el Poder Ejecutivo nacional y en el comunal, como la directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Carmen Beramendi; Cristina Grela, directora del Programa Salud de la Mujer y Género del Ministerio de Salud Pública; Bertha Sanseverino, directora del Programa de Asistencia Nacional a la Emergencia Social del Ministerio de Desarrollo Social; María Elena Laurnaga, asesora de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto; Elena Ponte, titular de la Secretaría de la Mujer de la Intendencia Municipal de Montevideo.

En primera fila, destacó la ex diputada y actual edila quincista Glenda Rondán, quien en la anterior legislatura lideró la lucha por la aprobación de la ley de salud sexual y reproductiva. Un grupo de militantes de la Juventud Colorada la acompañó, y al cabo de la actividad Rondán integró la delegación que entregó al presidente de la Asamblea General, Rodolfo Nin Novoa, las cartas destinadas a las bancadas parlamentarias.

Fue elocuente el apoyo brindado por organizaciones de la diversidad sexual -Ovejas Negras, Hermanas de la Perpetua Indulgencia, Voces del Arco Iris, entre ellas- cuyas banderas multicolores flamearon durante toda la movilización.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje