Primeros auxilios jurídicos

Paula tiene 30 años, dos hijos pequeños y un marido violento. Hace unos meses, el hombre, un funcionario estatal calificado, la hizo bajar del automóvil a punta de revólver en una de las autopistas que unen Montevideo con la costa este del país y huyó con los hijos por el resto del día. Paula ni piensa en irse de la casa, a pesar del acoso creciente. Cree que si abandona el hogar el peso de la ley caerá sobre ella y perderá todos sus derechos, incluida la tenencia de sus pequeños. Paula desconoce que una ley de 1946 concedió a las mujeres la igualdad de derechos civiles respecto a los hombres y no solamente para ejercer su voto ciudadano en las elecciones nacionales. Entonces, si ellos pueden dejar la casa cuando se separan, también ella puede hacerlo sin punición alguna.

Estas son las realidades que inspiraron los cursos de Promotoras Legales que dicta el Instituto Mujer y Sociedad. Divididos en cuatro módulos y con una duración de cuatro semanas, se realizan los sábados, en sesiones de tres horas. Incluyen nociones de derecho de familia y violencia doméstica, divorcio,tenencia y guarda de los hijos, pensiones alimenticias y visitas en caso de separación; nociones básicas sobre arrendamiento de viviendas y desalojo; investigación de paternidad y maternidad, legitimación adoptiva y adopción, filiación, inscripción y reconocimiento, inscripción tardía de los hijos.

«Además de informar a las mujeres buscamos romper mitos. Así como piensan que no pueden hacer abandono del hogar tampoco saben, por ejemplo, que los bienes que heredan les pertenecen solo a ellas y no son gananciales, aunque los reciban después de casadas. Por eso es común que deleguen en sus maridos la administración de tierras aunque hayan sido ellas las que nacieron y se criaron en el campo. Transfieren a ellos las decisiones y muchas veces son ellos los que liquidan el negocio y las mujeres se quedan sin nada. Tratamos de difundir esos conocimientos de primeros auxilios legales a nivel popular. Las que se capacitan son referentes en sus barrios, en sus trabajos y aprenden a asesorar a sus iguales», explicó Gloria D’Alesandro, directora del Instituto Mujer y Sociedad quien junto a abogados y procuradores de ambos sexos imparte los cursos de promotoras legales.

D’Alesandro subrayó que éstas no sustituyen a los abogados pero de hecho son sus auxiliares. Hasta ahora y desde sus inicios se han dictado 54 cursos de este tipo –aún en lo lugares más recónditos del país, en el centro del territorio y en departamentos norteños fronterizos con Brasil– que son apoyados por un Manual de Capacitación Jurídica que se entrega a las participantes. Han concurrido un promedio de 50 mujeres por curso, entre ellas amas de casa, maestras, trabajadoras sociales así como también policías comunitarios y hasta abogados que quieren incorporar a su quehacer la temática abordada.

 

ATENCION CENTRALIZADA

A lo largo de dos décadas, el Instituto Mujer y Sociedad también viene ofreciendo en su sede montevideana atención jurídica y psicológica para mujeres de todas las clases sociales, pero fundamentalmente para aquellas que por percibir ingresos superiores a tres salarios mínimos están impedidas de acceder a la atención gratuita de las Defensorías dependientes del Poder Judicial o a los consultorios gestionados por la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.

Actualmente hay diez equipos de profesionales del Derecho (integrados por 20 abogados y procuradores) atendiendo todo tipo de asuntos de familia, civiles y penales mediante el pago de un arancel de 120 pesos uruguayos. Ellos siguen los juicios en todas las instancias y acompañan a las mujeres a las audiencias.

Una psiquiatra y seis psicólogas atienden a mujeres de diferentes edades así como a niños y niñas con problemas de maltrato, abuso sexual o que son testigos de violencia de sus padres. Ellas también suelen acompañar a las mujeres a los estrados jurídicos para ofrecerles apoyo y contención. Ambos equipos reciben un promedio de 20 mujeres por día.

 

CONSULTORIOS BARRIALES

Por otra parte, en 2006 se cumplen diez años de la puesta en marcha por parte del Instituto Mujer y Sociedad de un programa de instalación de consultorios jurídicos en seis barrios de la periferia capitalina, mediante un convenio con la Secretaría de la Mujer de la Intendencia Municipal de Montevideo, en el marco del Proyecto ComunaMujer.

«Nuestro objetivo fue atender a las mujeres de los lugares más pobres de la capital que no pueden llegar al centro de la ciudad para consultar en las Defensorías gratuitas estatales, porque trabajan muchas horas y no tienen dinero para pagar el pasaje de ómnibus», destacó D’Alesandro.

Los consultorios jurídicos barriales funcionan dos veces por semana, una por la mañana y otra por la tarde, de modo de facilitar la asistencia de las mujeres fuera de sus horarios de trabajo.

Una vez que la mujer plantea su problema, los asesores legales inician los trámites jurídicos necesarios y ellos son los encargados de monitorear su curso por los diferentes estrados judiciales. La mujer sólo concurrirá a los Juzgados el día marcado para la audiencia y será acompañada por la abogada o abogado correspondiente.

Se reciben asimismo denuncias de violencia doméstica y sexual, enmarcadas en la ley 17.514. «La gran mayoría de las mujeres vienen de la Seccional policial barrial donde no fueron atendidas adecuadamente. Le exigen que haga la denuncia por escrito lo que ya de por sí es una barrera, pues muchas tienen dificultades para leer y escribir. En la comuna se les facilita ese trámite y ellas sólo tienen que firmar», informó D’Alesandro.

Desde el inicio del servicio de asesoría jurídica comunal se efectuaron en los seis consultorios barriales cerca de 40 mil consultas y se concluyeron 2.116 juicios de diferente índole; otros 500 están en trámite. (SEM)

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje