Microcréditos, una tradición en India
esde hace varios años, mujeres de 25 pueblos rurales de la India tienen en marcha varios grupos de autoayuda para apoyarse y generar ingresos que complementen las pocas rupias que ganan al mes.
Cada semana aportan al grupo cinco rupias, una pequeña cantidad que ha servido para crear un programa de ahorro que otorga microcréditos de uso doméstico para que las familias puedan ir al médico, comprar semillas o utensilios para el campo.
Ahora, han ido un poco más allá impulsando un sistema de microcréditos que, además de generar ingresos, sirve para apoyar a ancianas que viven en la comunidad sin ningún tipo de recursos.
El proyecto empezó a funcionar el año pasado y en sólo seis meses ya había otorgado 59 microcréditos a mujeres de la zona y generaba el dinero necesario para ofrecer una pensión de 300 rupias a 25 ancianas y personas con algún tipo de discapacidad.
«Antes los grupos de mujeres se turnaban para ir a casa de las ancianas y alimentarlas, porque no tenían nada. Ahora, el dinero que les llega les sirve para comprar ropa y medicinas», explica María José Pellicer, fundadora de Forkids.
Esta asociación catalana se creó hace seis años con la idea de apoyar a Pragathi Vidya Samasthe, ONG de la que forman parte los 25 grupos de mujeres de la India, en el Estado de Karnataka.
En todo este tiempo de trabajo conjunto, se ha puesto en marcha un programa de apadrinamiento y apoyo a las familias, se ha construido una escuela para los niños de las castas más bajas y han impulsado acciones para generar recursos y promover el ahorro. Siempre a iniciativa de las propias mujeres indias y con el objetivo de que los proyectos sean autosostenibles, apunta Pellicer.
El nuevo sistema de microcréditos se puso en marcha con 12.000 euros aportados por el Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) y Forkids. Con ese dinero, las mujeres de Pragathi Vidya Samasthe compraron vacas y ovejas, montaron pequeños negocios, adquirieron forraje e incluso impulsaron la construcción de un pozo en una zona sin agua potable. Las mujeres que solicitan los microcréditos además reciben formación sobre los proyectos que van a desarrollar.
«La implicación en el grupo es tanta que las mujeres devuelven todo el dinero prestado», añade la responsable de Forkids, que explica que «tras pagar el crédito las mujeres consiguen entre 300 y 400 rupias mensuales» y en tres años estos recursos podrían aumentar hasta «las mil rupias al mes».
Durante los próximos meses Forkids apoyará otros proyectos en la región. De momento, la entidad ha actuado de puente entre la ONG india y un grupo estadounidense para impulsar la construcción de plantas potabilizadoras y evitar que las familias consuman agua en mal estado. (Cimac)
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