Políticas locales de empleo para mujeres

Para Payseé, directora nacional de Empleo del MTSS, más que de empleo prefiere hablar de trabajo. El primero remite a las relaciones de dependencia entre empleadores y trabajadores; el segundo es más amplio e incluye microemprendimientos y otras estrategias de autosustento, respecto de las cuales las mujeres tienen mucho camino andado. A su vez, la jerarca destaca que el empleo no se puede desvincular de su calidad, que asegura una remuneración de acuerdo a pautas salariales acordadas, respeto a los derechos laborales, ambiente de trabajo seguro y sano, cobertura social por enfermedad y desempleo y protección a la vejez.

 

GENERO Y DESARROLLO LOCAL

Además de que la presente administración marcó el retorno de los Consejos de Salario, incluyendo el de trabajo rural (el único que no se reunió fue el de trabajo doméstico), la estrategia nacional de empleo incluye apoyo a microemprendimientos, reinserción de personas desocupadas, priorización de las poblaciones más vulnerables o con dificultades de integración al mercado de trabajo. En todos los rubros, las mujeres están en la primera línea de la necesidad. Su tasa de actividad aumentó un 2% en el interior del país y la de empleo más del 7% contra un l% en Montevideo. Pero, de cada 3 desempleados 2 son mujeres.

La interacción entre los sectores público y privado impulsa dos líneas transversales: perspectiva de género y perspectiva de desarrollo económico local. Con socios estratégicos como la Junta Nacional de Empleo (Junae), el Fondo de Reconversión Laboral y los gobiernos departamentales, la Direción Nacional de Empleo (DNE) se propone instalar centros públicos para el empleo que atiendan tres áreas: formación profesional, apoyo a microemprendimientos productivos y servicios públicos de empleo.

Durante el seminario intercontinental «Políticas Locales de Empleo para Mujeres: aprendizajes compartidos», Payseé informó que la primera ya está en marcha, la segunda enfrenta más dificultades por el acceso al crédito, pero no solo incluye la promoción de Pymes -que han probado ser las mayores generadoras de empleo- sino también apoyo técnico a cooperativas y recuperación de capital productivo ocioso del país, como fábricas cerradas y otros centros de producción abandonados que podrían concitar el interés de explotación de otras personas.

 

HERRAMIENTAS PARA MOVER EL MERCADO

Hasta ahora la oferta y demanda de trabajo se ha movido en el terreno privado, a través de agencias de colocaciones, avisos en diarios, etc. «Que haya un lugar desde la institucionalidad del Estado para informar, recoger necesidades, en definitiva no sólo para recibir curriculum sino para intermediar», es el objetivo. «Implica una visión proactiva, es decir: buscar y juntar a las partes para ubicar personal capacitado», puntualiza Payseé. En principio, se instalarán tres de esos centros en Montevideo y dos en el interior del país: uno en Paysandú y otro en Treinta y Tres.

Otra herramienta con que cuenta la DNE es el Observatorio del Mercado de Trabajo, donde se centraliza información sobre empleo, inversiones, y hay un área de evaluación y seguimiento de los avances en la materia.

A partir de allí se están generando convenios de trabajo que incluyen capacitación, como los firmados con las empresas Botnia y Ence, en el que participaron las gremiales sindicales y empresariales así como organismos públicos (UTE, UTU, Ancap). Contempla capacitación para los puestos de trabajo que se generen, con dos condiciones: priorización de los trabajadores locales e incorporación de mujeres en actividades no tradicionales como soldadura, maquinistas forestales, cañistas, etc.

Por su parte, la Comisión Tripartita de Igualdad de Oportunidades, que este año cumple 10 años y donde coinciden gobierno, sindicatos y cámaras empresariales, contempla en el Plan de Igualdad en el Trabajo -aprobado hace 2 años y hoy incorporado al Plan Nacional de igualdad que está elaborando el Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu)- el compromiso de capacitación en perspectiva de género. Payseé afirmó que tambien se está avanzando en la elaboración de un protocolo para acoso laboral y sexual en el trabajo. En el mismo ámbito se aprobó el proyecto de Ley de trabajo doméstico, que acaba de ser enviado por el Poder Ejecutivo al Parlamento. Los departamentos de Soriano y Cerro Largo cuentan con sus propias comisiones tripartitas.

Desde hace años, la Junae desarrolla el Proimujer, un programa abocado a la capacitación de mujeres desocupadas para la inserción laboral, y que incorpora herramientas para que puedan reconocer y hacer valer sus capacidades.

Algunos puntos débiles, reconocidos por la jerarca, son por ejemplo garantizar la dignidad de los salarios de quienes se formalizan laboralmente a partir de la capacitación, y el acceso fácil a crédito para iniciar emprendimientos. En este punto, se procura abrir una línea de crédito con la garantía del Fondo de Reconversión Laboral.

 

BUENAS PRACTICAS EN INTERNET

En el seminario se presentaron los resultados generales y locales del proyecto Observatorio Intercontinental de Políticas Locales de Empleo para Mujeres (Ealnet). Se trata del producto final de un proceso que se inició con la Red Urbal, un emprendimiento financiado por la Comunidad Europea que promueve proyectos que involucran a cuidades de Europa y América. Desde la Secretaría de la Mujer de la IMM, Montevideo participa en él junto a otras ciudades de Chile, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Finlandia, España. En este marco, durante dos años se hizo un relevamiento de lo que se denominaron buenas prácticas en materia de promoción del empleo femenino, principalmente en actividades no tradicionales. Ahora esta información estará al alcance de quien se interese en la web www.bidassoa-activa.com/ealnet/es/index.asp La intención es que sirva no solo para replicar las prácticas en otras ciudades sino también para incidir en las políticas públicas sobre el tema.

Otro producto del mismo proceso es la Red de Apoyo a Emprendimientos Productivos (RAP), que integra a 30 instituciones del país y acaba de hacer una propuesta al Ministerio de Economía y Finanzas en materia de tributación tendiente a superar la informaliad por la vía de crear condiciones accesibles a los microemprendimientos.

Y un tercero es la Red Género y Trabajo, presentada en Montevideo en marzo, y en cuya creación participaron la Secretaría de la Mujer de la IMM, la Comuna Canaria, el Departamento de Género del PIT-CNT, Cinterfor, Junae, Proimujer, la Dirección Nacional de Trabajo, el Imanu, OIT., Repem y otras organizaciones no gubernamentales. «Se intenta que instituciones públicas y privadas de todo el país se acerquen para potenciar los recursos que tenemos y generar políticas públicas con perspectiva de género para facilitar la empleabilidad y el empleo de algunas mujeres», explicó Elena Ponte a La República de las Mujeres.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje