Mozart y la violencia conyugal

Wolfgang y Magdalena» es una novela de la profesora italiana Gabriella Bianco  doctora en filosofía, ensayista, catedrática, escritora de teatro y de obras sobre literatura del siglo XX  que se publicara en Italia en 2002, a los 214 años de la muerte de Mozart. Traducida al castellano, se presentará en mayo de este año en la 32a. Feria del Libro de Buenos Aires.

Esta obra revela detalles de los últimos años del músico, al tiempo que echa luz sobre el misterioso fin de su corta vida. Interrogada por la agencia de noticias argentina Telam, la escritora explicó así cómo llegó a los datos que incluye en su novela: «El elemento diparador de mi interés, más allá del amor por la músuca tan extraordinaria, de una levedad absoluta y de una gracia sin igual, por los eventos de los últimos años de la vida de Mozart, fueron largas charlas que tuve en l997 con un familiar cercano de la familia Pokorny de Praga, que mantuvo totalmente secretos por todos estos siglos elementos de la vida y de la muerte de Mozart, ya que involucran en forma dramática la historia de la familia y sobre todo de una antepasada, Magdalena Pokorny». Hija de Gotthjard Pokorny, kappelmeister de la Iglesia de San Pedro en la ciudad de Bruenn, Bohemia, y casada con Franz Hofdemel, funcionario de la monarquía austríaca, Magdalena Pokorny se radicó en Viena, donde comezó a tomar clases de piano con Mozart.

Bianco cuenta que entre maestro y discípula nació una apasionada relación amorosa que desató los celos de Hofdemel, quien decidió darle una lección al músico que culminó en su muerte por conmoción cerebral. Al día siguiente del entierro de Mozart, Hofdemel intentó matar a Magdalena; no lo logró pero la mujer quedó transfigurada para el resto de su vida por las heridas de cuchillo que le infirió.

Hofdemel se quitó luego la vida, supuestamente por imposición de la logia masónica Esperanza Coronada, que integraba junto con Mozart y que no deseaba las consecuencias públicas de tal escándalo.

Bianco añade que Magdalena  ya madre de Therese, producto de su matrimonio con Hofdemel  esperaba un hijo de Mozart que nació, fue bautizado como Johann Franz y vivió sólo hasta los 12 años.

Ante Telam, la escritora sustentó su hipótesis en que «la existencia de Johann está probada por testimonios de la familia Czerny, relacionada con la familia Pokorny y con Beethoven», que dio clases de piano al niño. «La opinión pública y el mismo Beethoven estaban de alguna manera al tanto de los eventos, que la prensa no registró o registró parcialmente y con atraso», asegura Bianco. Informa asimismo que existe el testamento de Magdalena, «quien dejó todo su patrimonio a su hija Therese».

La familia Pokorny, que conserva objetos que hablan de la presencia de Mozart en su vida, reiteradamente expuestos en el Museo Beertramka de Praga, intentó evitar que la historia se conociera «por sentirse en cierta manera, si no responsable, involucrada en la muerte de un genio tan grande».

La versión oficial que inculpa al compositor Antonio Salieri de envenenar a Mozart, su rival artístico, ya había sido puesta en duda por ensayos publicados en los últimos años. Bianco insiste en ese cuestionamiento, y abunda en los síntomas de su falsedad, como la decisión del emperador austríaco de enterrar apresuradamente a Mozart en una fosa común, «justamente para evitar el escándalo que hubiera causado el conocimiento de los hechos por parte de la sociedad, o sea la muerte por homicidio». Para ella, «no se pueden negar las responsabilidades de la masonería, que tenía también mucho interés en evitar un escándalo».

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