"Como el pan" cotidiano y gratificante

Como el pan», de Ana Chouhy, incluye poemas y prosa poética inspirados en «los hechos pequeños, cotidianos, en los nudos de la urdimbre de los días», al decir de Jorge Arbeleche, un poeta consagrado.

Además de escribir el prólogo, Arbeleche fue quien presentó el poemario publicado por Ediciones de la Plaza y promovido desde la contratapa por Jorge Abbondanza.

Destacando la referencia a los ángeles que aparecen en los textos, Arbeleche aclara que sin ser religioso en sentido doctrinario, «los recorre una brisa evangélica. Percibo en ellos una asunción del dolor del mundo y de su sinsentido; sin embargo nada más lejos aquí que una actitud de sumisión beata. Por el contrario hay un deseo de perfección, un anhelo de paz, una aspiración a la comprensión y a la serenidad, tal vez a la sabiduría, la última verdad».

Asociando la profesión de la autora con su revelación literaria, Abbondanza encuentra que «En el hilván de sus poemas, Chouhy vuelca las mismas preocupaciones y hasta la misma ansiedad que le provocan las cosas de este mundo asociadas a su trabajo, a su combate por una vida revestida de cierta hermosura, cierto equilibrio, cierta dignidad. También hay una ingeniería secreta en el laborioso tejido de las palabras».

 

Ana Chouhy asume el mundo con sus luces y sus sombras, celebrando las primeras sin claudicar ante las segundas; antes bien preocupada por iluminarlas para que a partir de verlas puedan superarse.

Su visión de lo cotidiano es tierna y esperanzada: «Ocurre con las casas / que a veces se entristecen, / amanecen las alfombras / revelando secretos / los cuadros se tuercen / un poquito / se sublevan las manchas / del sillón. / A veces bastaría / abrir una ventana/ y que pasara el viento / como una carcajada».

A veces reflejo de los desvelos que engendran las inseguridades: «Después de las dos de la mañana / la oscuridad se instala / junto al sobresalto / no se escuchan los ruidos esperados, / el miedo se deposita en mi lado izquierdo /como una sombra fría / un destemplado grito / en la calle / previene de lo trágico / el ascensor y la llave / anuncian el orden y el silencio, / el sueño reencontrado».

La enfermedad y la muerte rondan en varios poemas, como realidad o anticipación: «Un día / una célula / se olvida de sí misma, / comienza a crecer / desmesurada / invadiéndolo todo / sin distinguir orígenes, / ni espacios, / ni fines. / Desmemoriado instrumento / de la niveladora muerte».

Comprometida con la vida, con su tiempo, con los derechos humanos arrasados que claman justicia, en especial conmueve un poema que evoca a María Claudia García, la jovencita asesinada en dictadura para robarle el fruto de su vientre. Dice Ana Chouhy: «Hay un fantasma que recorre empecinado / las calles de Montevideo / es pequeña / insignificante. / Mientras se desliza / una lluvia de leche / cae / de sus senos de otro mundo / sin encontrar destino. / María Claudia / se acerca / a los baldíos / se para en las ventanas de sus asesinos / se sienta con nosotros / nos pellizca el espíritu / mi hija va a la facultad / ella queda llorando. / María Claudia fantasma persistente / sigue buscando tu cuerpo veinteañero / señalando lo horrible de los hombres / con tus dedos perplejos / de juventud eterna y destruida / sigue recorriendo esta ciudad ajena / hasta encontrar tu tumba y tus verdugos».

El poemario, primero que la autora se atrevió a compartir con el gran público, atrapa los sentidos y mueve a la reflexión. Desde el detalle en tapa de «La mesa roja» de Henry Matisse, la cuidada edición hace honor a los textos, que cumplen la promesa de contenedoras intimidades.

Para la apiñada concurrencia que acompañó a la autora en su parto literario, la presentación del libro de Chouhy deparó otros lujos. El actor y escritor Antonio (Taco) Larreta y la cantautora Vera Sienra leyeron algunos de los poemas, con la calidad y calidez que los caracteriza.

Broche de la pequeña fiesta fue la mesa de pan, queso y vino ofrecida por la autora, que se declara «una mujer muy afortunada».

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje