Sexo a la carta
Si pene en erección mide 15 cm. pero yo deseo hacerme una faloplastia para tenerlo de 20 cm. Quiero saber qué riesgos tendría una intervención de este tipo y si es mejor recurrir a los elongadores mecánicos. Gracias.
Las faloplastias u operaciones para «alargar» el pene más simples y conocidas (puede haber otras) consisten en:
– desinserción y traslado del ligamento suspensorio del pene para darle una apariencia de mayor largo, lográndose unos 10 o 15 mm. de aumento, corriéndose el riesgo de la pérdida de su estabilidad.
– inyecciones de grasa tomadas de otro lado para aumentar el grosor, que dan un aspecto satisfactorio en estado de flacidez pero no tanto en erección.
– extracción de grasa del pubis y corrimiento del escroto para que el pene parezca uno o dos centímetros más largo.
Además de los riesgos normales de una operación, como ser la anestesia e infecciones que puedan surgir a posteriori, los resultados no son siempre los anunciados. Es importante aclarar que estas intervenciones se consideran de carácter experimental, es decir, carecen del aval científico necesario para asegurar o al menos avalar un mayor porcentaje de su eficacia. Hay casos en que las funciones normales previas a la intervención se han visto alteradas, requiriendo de nuevas cirugías para su corrección.
Los elongadores peneanos exigen de una constancia muy grande en el uso del aparato, entre 10 a 12 horas diarias, que no sean acostado. Se dice que luego de 6 meses se puede ver una variante de uno o dos centímetros. El riesgo es que este tratamiento produzca desgarros.
La preocupación por tener un pene pequeño suele aparecer en las duchas de los clubes deportivos con las comparaciones entre chicos, muchas veces en diferentes etapas del desarrollo aunque coincidan sus edades. Tampoco se tiene en cuenta la perspectiva desde el cual se ve el pene propio (desde arriba) y el de los demás (de costado), pareciendo siempre más grandes estos últimos.
La ausencia de educación sexual y la cultura machista que sobrevalora al «falo» en la relación sexual, son culpables de que haya personas que lucren con estas cirugías y/o tratamientos. Creo que una formación adecuada para asumir las diferencias entre las personas y la terapia psicológica para aprender a aceptarse a uno/a mismo/a y a su propio cuerpo, serían más beneficiosas que cualquiera de estos procedimientos.
Considero necesario reiterar una vez más que todos los penes miden casi lo mismo en erección; que no es el tamaño lo que hace mejor una relación sexual sino la calidad de las personas, sus valores personales, el vínculo y la comunicación entre ambos integrantes de la pareja, y que sólo un pequeño porcentaje de mujeres acompañan a los varones en esta preocupación.
Tengo una consulta que hacerte: ¿puede ser que el estreñimiento por causas psicológicas (dificultad de adaptarse al camping) provoque enormes y frecuentes erecciones durante esos días a un chico de 23 años?
Si, la presencia de un bastón fecal en el recto puede actuar como factor estimulante de la próstata, o facilitar los procesos uretrales de la erección, como el llenado seminal y la urgencia de expulsión. También la congestión pelviana del estreñimiento favorece la erección, pero no es una forma recomendada para obtenerla.
Ya sé que la mujer cuando queda embarazada no menstrúa, pero quisiera saber si puede o no eyacular.
La eyaculación de la mujer está aún en discusión. La teoría que afirma la existencia del Punto G, dice que al estimular un punto que quedaría en el primer tercio de la vagina, en el momento del orgasmo se expulsarían varios centímetros cúbicos de un líquido inoloro e incoloro. No se ha podido demostrar científicamente ni la existencia del Punto G ni que ese líquido sea algo diferente a un escape de orina. Volviendo a tu pregunta: en caso de que esa «eyaculación» se lograra habitualmente antes del embarazo, éste no tiene por qué ser un motivo para que desaparezca.
Somos una pareja de 32 y 29 años y desde hace 12 años vivíamos juntos con una vida sexual relativamente normal hasta que ocurrió un hecho, hace un año, que nos cambió mucho. Nuestra empleada de 25 años un día nos encontró haciendo el amor, y en vez de retirarse se desnudó y participó sexualmente con nosotros. Esto se fue repitiendo y hoy es corriente en nuestra casa, pero mi vida sexual ha cambiado y ya mi señora sola no me excita: sólo tengo erecciones cuando estamos los tres. Estoy preocupado ya que las consecuencias son negativas y tengo temor que me siga ocurriendo, por eso es que solicito tu consejo sobre qué debo hacer.
Por lo general, resulta más fácil adaptarse al aumento de estímulos sexuales que el tratar de reducirlos, en lo referente a la excitación y el orgasmo. De acuerdo a esto, es lógico lo que te sucede y pienso que tienes dos alternativas: 1. tratar de aprender técnicas de enriquecimiento sexual: ambos integrantes de la pareja, o 2. proponerse un período de abstinencia de toda práctica sexual y, luego, comenzar nuevamente los dos solos, alejados de la tercera persona, para evitar su incidencia en esta decisión.
La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 908 4510, al e-mail [email protected] o a la redacción de La República de las Mujeres (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).
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