Sexo a la carta
Te felicito por tu columna y, aunque vivo en el extranjero, la leo cada día que sale. La consulta es ésta: a mí y a mi esposa nos encanta el sexo oral y lo practicamos siempre como preámbulo de todas nuestras relaciones. El problema es que a ella le da asco el sabor de mi esperma. Yo soy vasectomizado y, por supuesto, el sabor no cambió después de la operación, con gran decepción para ambos. ¿Es posible cambiar el sabor del esperma? O más aún: ¿es posible que a través de alguna operación o técnica poder tener orgasmos sin eyacular durante el sexo oral? Desde ya muchas gracias.
El sabor y el olor de los fluidos y secreciones del cuerpo humano se relacionan directamente con los alimentos que la persona ingiere. Lo mismo sucede con el semen o esperma. Se han hecho varios estudios para saber qué conviene comer para mejorar el sabor de este último y, es sabido que los actores de películas porno toman mucho jugo de tomate en deferencia a los/as colegas que deben tragarlo mientras que evitan los alcoholes fuertes y algunos productos lácteos. Podrías pues hacer varias pruebas en ese sentido. La vasectomía no cambió el sabor de tu semen pues su efecto es impedir que emitas espermatozoides hacia el exterior y éstos constituyen sólo, aproximadamente, el 1% del total del mismo.
Las operaciones de próstata suelen traer, como consecuencia no buscada, el orgasmo sin eyaculación; puede ser que la haya retrógrada, es decir hacia la vejiga, saliendo luego el semen con la orina.
Me animo a relatarte mi situación ya que leo tu columna y me gustan las respuestas que sueles dar. Quizás puedas aconsejarme sobre mi caso, porque me genera mucha angustia. Tengo 28 años y soy virgen, es más: directamente jamás he estado de novia. Sin embargo, creo que es recién en estos años que me siento preparada para empezar a tener relaciones sexuales. Yo creo que este retraso se ha debido a mi alta inseguridad y baja autoestima, que me ha llevado permanentemente a evitar un contacto más íntimo con los hombres; miedo al rechazo, represión, una gran mezcla de todo eso seguramente. Una educación rígida y falta de información también. Te digo que quizás ahora me sienta preparada porque, sin demasiada ayuda profesional (hice terapia un año pero nunca tocamos este tema), he podido ir mejorando mi autoestima y me he ido acercando a los chicos. El gran problema que siento ahora es obviamente mi falta de experiencia, no sólo en una relación sexual coital sino en todo lo otro que también forma parte de eso, que son las caricias, los besos, etc. Siento que todo esto debería haberlo vivido de adolescente o recién empezados los veinte como le sucede al resto de las chicas, por lo que se ha transformado en un círculo vicioso para mí, porque nunca me deja empezar, me da vergüenza y también cierto temor ponerme de novia con alguien y que sepa que es el primero y yo tener ya 28 años. Sin embargo, como te comenté antes, me siento más preparada ahora en el sentido de sentirme mucho más conforme conmigo en general y además conozco más mi cuerpo, mis zonas erógenas, me permito masturbarme y sentir orgasmos. Con respecto a mis gustos, tengo plena seguridad de que me gustan los hombres pero los demás, al no verte de novia empiezan a tildarte de lesbiana y esas cosas que, si bien respeto las preferencias de cada persona, no es mi caso. Sé que es muy difícil que me puedas responder cómo quisieras por este medio, y que no soy la única con este problema, pero es muy difícil para mí hablarlo y creo que estos años que he perdido en exploración de este tema hoy me están trabando terriblemente. Es mucha la angustia que siento, y creo que va a ser muy difícil encontrar a un chico que pueda entenderme y acompañarme en esto. Dudo si será mejor contárselo o no, aunque no creo que haya cosas que se puedan ocultar demasiado, ¿no? Te pido una orientación, ya que si bien sé que no es del todo normal mi situación, tampoco creo ser una persona enferma o algo así. Muchas gracias.
No todos los varones rechazan la virginidad de la mujer, muchos la buscan en la que desean para esposa. Cierto que esto es propio de la cultura machista en que estamos aún inmersos/as, pese a todas las luchas feministas por lograr una equidad de género. Puede suceder sí que haya quiénes tengan miedo de ser los primeros por el compromiso que supone y por temor a las consecuencias (dolor, hemorragia, etc.)
La sexología ha hecho un importante aporte a la primera vez de la mujer, aconsejando que no sea penetrada directamente con el pene sino con un dedo primero tuyo, luego de él, después dos y girarlos y, cuando esto no produzca dolor ni sangrado, continuar con el coito. Es necesario estar alerta también a que no falte lubricación, normal o agregada (alguna crema o gel de base acuosa). En oportunidades se requiere de más de un encuentro para lograr esto, por lo que el varón tiene que estar advertido. Cierto que estos ejercicios puedes hacerlos tú a solas y entonces no necesitar comunicar nada a quien sea tu pareja. Tú verás qué te resulta más.
La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 9084510, al e-mail [email protected] o a la redacción de La República de las Mujeres (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).
Compartí tu opinión con toda la comunidad