Prevención del VIH-Sida otra vez en la calle

Luego de varios años sin campañas, el temaVIH-Sida vuelve a estar en la calle bajo la forma de afiches con rostros adolescentes y la frase «Y vos, ¿cómo encarás el Sida?». Según María Luz Osimani, la intención del MSP es «poner el tema en discusión. La última encuesta realizada el año pasado y presentada recientemente sobre reproducción y sexualidad demostró que las personas siguen sin saber con claridad cuáles son las vías de contagio. Queremos que se discuta, que es la base para informar».

A diferencia de los comienzos de la epidemia a fines de los ochenta, cuando los principales afectados eran los homosexuales, hoy el VIH-Sida se ensaña con las mujeres y la juventud, particularmente con quienes son más pobres. En 1989, de cada diez personas infectadas nueve eran hombres y una mujer. Hoy la proporción es de una mujer cada dos hombres. Osimani cree que esto ocurre porque «la gente no tiene claro lo que es sexo seguro. Las mujeres se sienten protegidas por tener una pareja estable y así aparece el contagio. Es verdad que si la pareja es estable y fiel y además ninguno de sus integrantes tiene la enfermedad en forma previa no habrá contagio, pero todos esos factores se tienen que dar con seguridad». De esta manera, los mayores índices de crecimiento femenino no aparecen entre las trabajadoras sexuales sino entre las amas de casa. La directora del Programa Prioritario de ITS-Sida del MSP advierte que en el ámbito doméstico «negociar un sexo seguro es mucho más difícil para las mujeres», a lo que coadyuva la prevalencia de la violencia doméstica.

«Las trabajadoras sexuales hace tiempo que tienen clara la necesidad de protegerse, entre otras cosas porque estar enfermas les implica un impedimento laboral. Aún así, reconocen que muchas veces se les dificulta convencer a sus clientes sobre la necesidad de utilizar preservativo», amplía Osimani. Entre los trabajadores sexuales, principalmente hombres, el índice de VIH-Sida llega al 22%.

El plan del nuevo gobierno es implementar intervenciones con perspectiva de género, articulando acciones con los programas de mujer y género de la Intendencia de Montevideo (IMM) y del MSP y diversas organizaciones de mujeres, para llegar con la información a toda la población femenina.

 

CIFRAS QUE MATAN

Casi dos uruguayos (1.9) contraen cada día el VIH-Sida. Los registros del MSP indican que en los seis primeros meses de este año aparecieron 350 nuevos casos, además de los que no se conocen porque los afectados no consultan. En la actualidad hay un total acumulado de 5.981 casos y el número de seropositivos es 8.627.

Se mantiene una baja prevalencia en la población en general (cifras menores al l%), pero la tendencia es creciente: de 0.23% a 0.43% entre 2001 y 2004.

Los grupos más vulnerables (usuarios de drogas, trabajadores sexuales masculinos, entre ellos) muestran una prevalencia mayor al 5%. El 6% de las personas presas está infectado, lo que según Osimani «incrementa el riesgo, debido al hacinamiento en que viven y a la movilidad que tienen. Es imposible saber si ingresan con la enfermedad o la contraen en la cárcel, pero la realidad es que los índices son muy altos».

La epidemia está geográficamente concentrada: en Montevideo y la zona metropolitana se encuentra el 78% de los casos del país, aunque la tendencia es creciente en las fronteras norte y este.

La mayor vía de trasmisión continúa siendo sexual, cualquiera sea el tipo de relación. En el 2004, el 70.8% adquirió la infección manteniendo relaciones sexuales sin preservativo (1.873 casos). El 25.5% (674 casos) se infectó por vía sanguínea y únicamente el 3.7% (99 casos) correspondió a niños nacidos de mujeres infectadas.

Respecto al último punto, el MSP asume como desafío la necesidad de lograr la captación temprana del 100% de los embarazos. Si bien el 98% de los partos se realizan en instituciones públicas o privadas, el 30% de las mujeres se atiende recién en el penúltimo mes de embarazo o durante el parto, lo que dificulta los tratamientos y la prevención en los sectores más carenciados. Además, aún no se ha logrado eliminar la sífilis congénita, que es una vía facilitadora de la infección.

 

JÓVENES Y POBRES

Un grupo altamente vulnerable en la actualidad es el de las y los jóvenes de 15 a 34 años de edad, donde se presentan los mayores índices de infección. El uso de alcohol y drogas incrementa notablemente los riesgos. Entre quienes utilizan inyectables, el 18.5% ya están infectados, mientras que el porcentaje se reduce a 9.5% entre quienes inhalan cocaína. El motivo, según Osimani va «mucho más allá de las agujas infectadas. Cuando las personas están alcoholizadas o drogadas tienen menos control sobre sus actos, y es más difícil que consigan discernir la necesidad de tener un sexo seguro».

A fines de los 80, los jóvenes de la época debieron «reeducarse» para vivir en un mundo con Sida. Los de hoy nacieron con la epidemia en apogeo, pero «no con educación sexual. Las carencias en materia educativa son mayores que antes. El tema del VIH se trata dentro de los planes de biología en el liceo, pero muchos no acceden al sistema educativo formal. El 11% de los jóvenes está fuera del mercado laboral y educativo. Un motivo más para que la enfermedad afecte principalmente a los más carenciados». Esta realidad preocupante se completa con una tasa de embarazo adolescente que en la población pobre alcanza un 25%; 56% de niñas y niños están viviendo en hogares pobres.

Otros desafíos del nuevo programa del MSP son la implementación de la educación sexual dentro de la educación formal, la extensión del Programa Piloto de Reducción de Daños, Sida y Drogas, y el acceso generalizado de la población más carenciada al uso de preservativos, un objetivo que no se puede alcanzar con el presupuesto actual.

 

INFORMACIÓN INCORRECTA

Pese a la cantidad de años que llevamos conviviendo con la epidemia, la información continúa siendo escasa e incorrecta. Muchas personas siguen creyendo que el riesgo de VIH-Sida se percibe de alguna manera en las personas, por lo que alcanza con «elegir cuidadosamente a la pareja». La encuesta sobre reproducción biológica y social  realizada en el marco del Proyecto Género y Generaciones, en el que coinciden sector público, sociedad civil y organismos internacionales- muestra que el 38% de los uruguayos cree que no corre riesgo de infectarse, el 51% opina que el riesgo es poco y sólo el 8% entiende que tiene alta probabilidad de contraer el VIH-Sida.

Si bien el 96% de la población considera que usar preservativo es preventivo y el 95% que no hay que compartir jeringas, hay un 91% que argumenta a favor de la pareja única y fiel, lo que implica que no necesariamente utilizan condones en sus relaciones sexuales. Un 32.5% sigue cultivando el mito de que lavarse luego de tener sexo es una medida profiláctica.

Una nueva característica que ha adoptado la epidemia es que se volvió crónica. El avance en los tratamientos lleva a que los afectados tengan una buena calidad de vida y mayores perspectivas a largo plazo. Osimani indica que esta realidad multiplica la necesidad de «llegar a todos con la información. Las personas infectadas son discriminadas en los ámbitos más diversos porque muchos siguen creyendo que la enfermedad se contagia con el simple contacto». El 22% de los encuestados el año pasado afirmó que no se debe compartir el mate con los infectados y el 14% cree que no se los debe tocar.

El MSP aspira a coordinar acciones con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para «educar a nivel del á
mbito laboral. Muchas veces las personas pierden sus trabajos por ser portadoras de VIH».
Si bien existe normativa al respecto, los despidos se argumentan «por otras razones y muchas veces a pedido de los propios compañeros». Para Osimani, las carencias «no están en el nivel normativo sino en el educacional».

La encuesta ya referida revela que si bien el 96% de la población incluida en la muestra está de acuerdo en que las personas que viven con VIH-Sida reciban asistencia y tratamiento gratuito, y el 71% apoya que niñas y niños portadores compartan aulas con otros de su edad, una alta proporción (68%) piensa que no deberían tener hijos, y más todavía (78%) considera que deben declarar su condición en los trabajos.

 

INTEGRALIDAD Y DESCENTRALIZACION

Entre los postulados del Programa Prioritario de ITS-Sida del MSP está la institucionalización de la promoción de la salud y la prevención de la infección por VIH como política de Estado, en un marco de garantías para los derechos ciudadanos. También la implementación de las acciones desde una perspectiva de género, etnia, edad y diversidad sexual, con participación activa de redes y organizaciones comunitarias desde su diseño. Otra directriz es la descentralización del programa, con referentes en el interior del país.

Los desafíos se encuadran en el acceso universal y equitativo a la salud, que se pretende alcanzar a través del seguro de salud integral, a implementarse a partir de 2007 según lo anunciado por la ministra de Salud, María Julia Muñoz.

 

¿Dónde informarse?

-Programa Prioritario ITS/SIDA del MSP. 18 de Julio 1892 / Piso 4. Tel: 402.24.24.

-Hola ITS/SIDA. 0800.7432 (MSP).

-Línea SIDA. 0800.3131. (IMM-IDES-Asepo).

-Servicio de Enfermedades Infecto Contagiosas (SEIC-MSP). Alfredo Navarro 3051 / Piso 4. Tel: 487.36.79.

-Centro de Referencia VIH/SIDA pediátrico y control de embarazadas y puérperas VIH+. Centro Hospitalario Pereira Rossell. (MSP).

-ANEP/Codicen. Gerencia de Programas Especiales, Unidad de Prevención de Salud. Agraciada 3253. Tel: 304.27.61, Programa Educadores para la Salud. Br. Artigas 4346. Tel 309.99.50. Int.12.

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