AMOR CON HUMOR

Querido vinagre

Estimadísima Reina de Corazones:

Lo mío es muy simple. Hasta conocer a mi actual pareja yo creía que el vinagre se utilizaba sólo para ensaladas y hasta ahí todo bien. Pero no es así. Para ella no es así. Ella lo utiliza para adelgazar, para hacer remedios caseros, para limpieza de las canillas, en fin, que según ella hay 325 aplicaciones diferentes y desde hace tres meses no hace otra cosa que andar todo el día (está desocupada) con las botellitas de vinagre para arriba y para abajo y dándome cursos intensivos de sus propiedades. Yo puedo aceptar que el vinagre active la abertura de las células grasas conduciéndolas hacia los músculos para que puedan ser consumidas como combustibles. Puedo entender que lo use como blanqueador para la ropa blanca, para darle brillo a las cosas de bronce o que vaya a la casa de la vecina a despegar chicles. Puedo aceptar y entender todo.

Hasta le permití que me frotara la cabeza para no tener caspa (y de verdad se me fue); hasta me tomé una infusión casi de puro vinagre para curarme una gripe. Nunca le reproché que el apartamento pareciera una farmacia naturista, ni que ella misma oliera todo el tiempo a «mujer a la vinagreta». Todo se lo le permitido y aceptado de una manera comprensiva y respetuosa. Todo menos que me quisiera curar el hipo tomando vinagre. A partir de esa negativa, ella cambió totalmente conmigo y no creo, de verdad que no creo, que entre esas 325 aplicaciones exista alguna infusión o cataplasma mágica para que ella vuelva a ser la de antes. Espero su ayuda.

Juan José L.

 

Estimado amigo:

Evidentemente, aun no ha comprendido el inmenso privilegio de convivir con una mujer amiga del vinagre. Estoy convencida que así como la informática ha revolucionado y cambiado el mundo de las comunicaciones, el uso terapéutico, alimenticio, desinfectante y abrillantador del vinagre, ampliado y utilizado simultáneamente en todos los países, cambiaría y mejoraría en un cien por ciento la calidad de vida cotidiana del planeta.

Ocurre que los más feroces enemigos del vinagre, representados por firmas multinacionales, no van a permitir jamás que podamos desentendernos de formulas y envases carísimos. Por eso, que ella haya querido curarle el hipo con vinagre me parece no sólo la prueba de amor más grande, sino una acción ecologista que me conmueve. Piense, estimado amigo, que para cualquiera otra acción donde el vinagre podría ser rey y señor, las multinacionales lo han sustituido por frasquitos, potes, aerosoles o cualquier otro tipo de presentación que podemos ver en la pantalla del televisor, en los supermercados y en los baños y cocinas de nuestras casas. Para todo han encontrado sustitutos carísimos.

Para el hipo no. No hay absolutamente ningún producto para curar el hipo.

El hipo reivindica y ensalza al vinagre desde tiempos inmemoriales. Piénselo con calma, y estoy segura de que definitivamente va a darse cuenta de que su pareja lo ama profundamente y sólo quiere lo mejor para usted.

La Reina.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje