Versión de prensa provocó la desaparición de un asilo de ancianos en la ciudad de Young
Young – Este caso trascendió al conocimiento público después de que se diera a conocer un artículo publicado por un semanario local, en el que aparecía una fotografía de un anciano que había fallecido en el lugar, luego de un período en que sufrió una recurrente enfermedad, con un recurrente mal estado de salud.
Pero increíblemente, porque hay cosas que no están claras, el caso trascendió en el ámbito nacional después de que periodistas de El Telégrafo de Paysandú, llegaron hasta el lugar y mediante engaños hablaron con la propietaria del inmueble, haciéndose pasar por familiares de un anciano al que allí querían alojar.
A la encargada le hicieron varias preguntas (nunca dándose a conocer como periodistas) y luego publicaron una nota, no estando claro quién es el responsable de la misma. Por otra parte la nota publicada ocultaba las verdaderas razones de esa dantesca situación. La casa, una especie de tapera con piso de tierra, era utilizada para dar albergue a unos quince ancianos.
La encargada del inmueble, Gladys Mazza, muy dolida por la situación que hoy le toca vivir, llamó a conferencia de prensa en su humilde casa, donde este grupo de ancianos residía. Contó de sus largas y casi desesperadas gestiones para que «alguien» del gobierno hiciera algo para lograr que dicho albergue fuera mejorado al nivel de lo prometido por Acción Solidaria. Terminó el período del presidente Lacalle, pasó la de Sanguinetti, hasta que la denuncia pública de la situación determinó la intervención del Ministerio de Salud Pública que distribuyó a los ancianos en distintas reparticiones públicas y privadas. El tiempo de las gestiones pasó y no hubo respuestas, ni siquiera de los familiares de los allí internados. No hubo tal vez por el abandono de sus familiares, o por los escasos recursos de los viejitos que se fueron acentuando por la scarencias del mismo asilo. La situación no es del todo clara, sobre todo si tenemos en cuenta que hace 18 años doña «Pemi», como se la conoce en la ciudad, está abocada a la tarea de cuidar ancianos. Sin embargo –según la afligida señora– los ancianos tenían visitas periódicas de médicos.
Las autoridades de Salud Pública, basadas en la denuncia realizada por El Telégrafo, trasladaron a la mayoría de los ancianos a otros lugares, no estudiaron la profundidad de la situación. No estaban en conocimiento, por ejemplo, de que la Intendencia Municipal de Río Negro entregaba carne en este hogar desde hace ya mucho tiempo, por lo que es de suponer que sus autoridades deberían estar en conocimiento de cuáles eran las condiciones del lugar. ¿Quién es el verdadero responsable de la versión de prensa que indicaba que en el asilo de ancianos ocurrían cosas inenarrables? ¿Por qué no se manejó la responsabilidad del gobierno y, en particular, de Acción Solidaria?
La señora Gladys Mazza estuvo dialogando con todos los medios de prensa de la ciudad de Young, con el fin de aclarar la situación. Quizá en el asilo se vivía con humildad la escasez de recursos, producto de la actitud negativa de quienes debían prestar ayuda. La señora afirmó que en dicho asilo de ancianos la vida era correcta, pese a las carencias que reconoció. Allí los ancianos podían pasar sus últimos años de vida en un ambiente humilde, pero con un nivel de dignidad.
Sin embargo, la versión de prensa, sostuvo la señora, provocó una serie de reacciones en cadena que determinaron la acción de Salud Pública y la clausura de dicha residencia.
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