En zona del basalto superficial comenzó esquila de la última zafra del siglo
Salto El ingeniero agrónomo Enrique Roig Mayo dio la bienvenida a las más de 300 personas –entre autoridades locales y nacionales, técnicos, industriales textiles y productores, principalmente laneros– que asistieron al establecimiento de María Curbelo de Roig. La realización de «la última zafra del siglo» fue una propuesta del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).
El anfitrión dijo estar emocionado –según consigna el diario «Cambio» de Salto– porque «las autoridades del SUL hayan decidido venir al basalto superficial a realizar este lanzamiento, una zona que siempre fue netamente ovejera». Resaltó «la colaboración que desde siempre hemos tenido de todos los técnicos del SUL. En nombre de mi señora, mis hijos y el mío sean todos bienvenidos».
El titular de la cartera de Ganadería, Agricultura y Pesca, ingeniero agrónomo Gonzalo González expresó: «Es una satisfacción celebrar juntos la inauguración de una nueva zafra de esquila, la que termina el siglo que estamos dejando.
Más adelante aclaró que «el presidente Jorge Batlle tenía expreso interés en asistir. No lo pudo hacer porque en la semana pasada –en la cual yo no estuve en el país– le cambiaron la agenda y tuvo que ir al acto conmemorativo en Paraguay con un cambio de fecha. Como ministro vengo con el espíritu de alguien que cree y está dispuesto a defender la producción lanera, porque creo que sobre el lomo de las ovejas es que se hizo la enorme historia de la ganadería del Uruguay».
Más adelante indicó que «en la crisis de los precios de la lana en la década de los 60, empezaba a encargarme del establecimiento de nuestra familia y sufría al liquidar las ovejas porque entendía que el precio de la lana no era compensatorio. Recuerdo que mi madre me dijo: ‘Nosotros hemos vivido de la oveja, el presupuesto de los establecimientos de campo se paga con las ovejas, que tienen la nobleza de llevar adelante la economía del Uruguay’. Eso me frenó. En una crisis de 10 años donde las cosas han sido realmente malas; hay que ser buenos orientales para seguir creyendo en esto y trabajar como se está trabajando».
Más adelante González expresó: «Decididamente que queremos respaldar la producción lanera del país y la que se desarrolla sobre el basalto superficial porque realmente es de las que no tiene costo de oportunidad. Acá hay que seguir produciendo lana y la mejor del mundo, es el objetivo que tenemos por delante.
Los productores laneros del Uruguay van a estar comprendidos dentro del Programa de Desarrollo Ganadero, y proponemos mecanismos de estímulo para que la gente pueda unir esfuerzos en pro de disminuir los costos de producción, aumentar las economías de escala y jerarquizar proyectos para mejorar la calidad del producto. En definitiva, queremos mejorar la capacidad de negociación de los productores que tendrán que ofrecer lo que producen para tener un poder de negociación mucho mayor y apuntar a mercados diferenciados».
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