Fuego que cobró la vida del bombero arderá varios días
No todos los colegas, compañeros y amigos de Hernández pudieron estar ayer sobre el mediodía en el Cuartel Centenario de la calle Colonia. Varios debían quedarse en el Puerto de Montevideo con la misión de controlar el fuego que aún persiste en barco de bandera coreana Ocean 11, y que costara la vida del funcionario.
Como se informara en la víspera, sobre las dos de la mañana del domingo pasado se tomó conocimiento del siniestro desarrollado en la nave pesquera, que se encontraba en el dique Tsakos para ser reparado.
Aún no se ha avanzado en las causas que dieron inicio a las llamas. La información reunida en la víspera indica que al menos hasta el próximo miércoles se debern realizar trabajos de sofocamiento, dadas las dificultades existentes a la hora de atacar el epicentro.
El inspector Raúl Perdomo, jefe del operativo, explicó ayer que no se descarta que el barco pueda ser hundido como forma de extinguir el siniestro.
Cabe recordar que la situación se ve agravada por la existencia de tanques de oxígeno, acetileno y amoníaco, algunos de los cuales explotaron durante las primeras horas de la tragedia.
Pero el trabajo de hundimiento se presenta complicado en virtud de que existen otros cuatro barcos en el citado dique. El inspector Perdomo dijo ayer durante el velatorio de Hernández que las tareas de extinción se extenderán durante varios días, posiblemente hasta el jueves.
Dolor
Hernández fue uno de los primeros funcionarios en llegar al puerto en la madrugada del domingo y empezar a trabajar. En eso estaba cuando pisó lo que creía piso firme, pero se trataba de una lona que ocupaba un pozo que terminaba en las bodegas del barco coreano, las cuales se encontraban ardiendo.
Durante varias horas se lo dio por desaparecido, hasta que en las últimas horas de la tarde del domingo su cadáver fue localizado. Ayer, sumidos en el más profundo de los dolores, Hernández fue velado en el lugar donde revistaba.
Tenía 26 años y había ingresado al cuerpo en 1997.
Estaba casado y tenía dos hijos, el más pequeño de siete meses. Después de una emotiva ceremonia el féretro fue trasladado, a pedido expreso de sus familiares al departamento de Durazno del cual era oriundo, para recibir sepultura. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad