Delito de alto voltaje
Días atrás la Jefatura de Policía de Salto asestó el principal golpe a los grupos que se mueven alrededor de esta modalidad que ha cobrado fuerza por la crisis económica. En un solo procedimiento logró incautar 12 toneladas de cables de cobre, bronce y aluminio, pertenecientes a UTE y a la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande.
El operativo policial que permitió detener a varias personas fue practicado por personal de la Seccional 4ª al mando del subcomisario Carlos Ledesma, con apoyo de la Seccional 3ª al mando del subcomisario Ruben De Souza. El camión fue detenido en el puente sobre el río Daymán.
En virtud de los continuos robos de cables que se venían registrando en esta ciudad, pertenecientes a UTE, Antel, Intendencia y otros organismos, la Policía comenzó a indagar el tema como hechos relacionados. En este marco, dos menores fueron apresados con 500 metros de cables que habían robado en zona de barrio Artigas y vendieron en un local de chatarras ubicado en la zona del parque Solari.
Allí se descubrieron varios miles de cables, aisladores, lingas y otros elementos pertenecientes a distintas instituciones públicas y privadas. Estas personas fueron pasadas a la Justicia y luego quedaron en libertad. La Policía continuó realizando investigaciones y trató de detectar un viaje de miles de kilos de cables, en base a información confidencial que había sido recibida.
Se armaron operativos de vigilancia y seguimientos que permitieron en la subcomsaría Daymán detener un camión matriculado en Paysandú, con caja totalmente de metal, en el cual se transportaban miles de kilos de cables de distintos tipos, medidas y materiales (aluminio, bronce, cobre).
Fueron detenidos el chofer y dos acompañantes, a quienes se derivó a la Seccional 4ª. El camión transportaba los cables con destino al sur del país, más precisamente a Montevideo, donde serían fundidos y vendidos como cobre, bronce y aluminio a un precio muy superior al adquirido originalmente.
La carga incautada alcanza a unas 12 toneladas por la cual se pagó en Salto al reducidor local unos tres mil dólares. Esta cifra se incrementaría apreciablemente una vez que los cables fueran fundidos y se los comercializara como bronce, cobre y aluminio. Habría una empresa, a la cual pertenecerían el camión y sus empleados, ubicada en el sur del país, que se dedicaría a la compra y venta de chatarras de origen ilegal.
En la esfera policial se estima que hay una banda con muchas ramificaciones en todo el país para perpetrar estos hurtos que deparan elevadas ganancias a quienes los realizan.
Según pudo saber LA REPUBLICA, la Policía salteña convocó a representantes de distintos organismos para que revisaran los cables, aisladores y lingas y así determinar a quiénes pertenecían. Dos funcionarios del taller municipal revisaron y quedó comprobado, que en este caso, no había cables pertenecientes a la comuna, ni tampoco de Antel.
Sí quedó al descubierto que correspondían a la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande y a UTE. Ambos organismos radicaron las denuncias por hurto. En total hubo 12 detenciones, disponiendo la Justicia el procesamiento con prisión de NM por receptación especialmente agravada y sin prisión de FT por complicidad.
Flagelo
Como ha venido informando LA REPUBLICA, el robo de cables genera también perjuicios para la población que ve interrumpidos los servicios cuando el hurto se produce en los tendidos que llevan los distintos suministros. En varios, casos, como ocurriera en su momento en Suárez, departamento de Canelones, la Policía logró la captura de un grupo que se dedicaba a cortar cables de luz, ante la denuncia de los vecinos que se quedaban a oscuras.
En Canelones dos personas han muerto mientras realizaban sustracciones, mientras que sus socios fueron detenidos y procesados. En territorio canario la situación cobró una magnitud inesperada, y muestra de ellos son los 24 procesamientos (11 con prisión) dispuestos en los distintos juzgados por estas maniobras, entre setiembre y octubre inclusive.
Otros de los casos espectaculares se registró en Rocha, cuando los funcionarios municipales descubrieron que el camping que poseen en La Paloma había sido literalmente dejado sin cables en unas 48 horas, sin que nadie, llamativamente, viera o escuchara algo irregular. Fueron seis mil metros de cable del tendido eléctrico los sustraídos, con un peso de cuatro toneladas, los que se llevaron los asaltantes.
De acuerdo con la información recabada, también hubo hechos importantes en Paysandú, Soriano, San José, y Montevideo. De las indagaciones practicadas estaría surgiendo que el grueso de lo hurtado termina en Montevideo en manos de un importante reducidor, sobre quien la Policía posee algunas pistas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad