Montevideo 2002, el año de la muerte
El aumento de la tasa de crímenes en la ciudad capital viene acompañado con una mayor eficacia policial y en particular de la División Homicidios, cuyos funcionarios han incrementado su porcentaje en el total de hechos aclarados en comparación con años anteriores.
La citada dependencia fue creada precisamente hace 10 años, cuando en 1992 se separó del Departamento Vigilancia bajo cuya órbita operaba. Actualmente cuenta con 40 funcionarios que se dividen en los tres turnos. En el primer año de la era Homicidios se habían registrado 79 crímenes, de los cuales sólo seis (7,5 por ciento) pudieron ser esclarecidos por la flamante repartición, mientras que otros 62 fueron resueltos por otras dependencias.
La estadística de aquel primer año revela que quedaron once delitos impunes, lo cual no implica que puedan haberse esclarecido en períodos posteriores. En 1994, cuando se registraron 121 asesinatos, la repartición especializada aumentó su incidencia al resolver satisfactoriamente el 17 por ciento, sobre un porcentaje levemente superior al 90 en cuanto a delitos dilucidados.
Más de cien
En los ocho años posteriores los índices se mantuvieron parejos, en el sentido de que, salvo en el 95, 99 y 2001, en el resto superaron el centenar ubicándose en torno a los 115 hechos. En lo que va del corriente año (hasta setiembre inclusive) los homicidios fueron 104, estimándose que de mantenerse el promedio de 11 por mes que se viene dando cerrará 2002 con una cifra cercana a los 130.
Teniendo en cuenta el mismo parámetro, Homicidios logró establecer responsabilidades en 40 de los casos, lo cual le da un porcentaje de eficacia récord desde su creación, equivalente al 38,4 por ciento. De acuerdo con las fuentes consultadas por LA REPUBLICA, la experiencia acumulada en la repartición a lo largo de este decenio favorece las investigaciones, como así también la mejor explotación de los recursos humanos y materiales por parte del comando de la dependencia.
Se explicó en este sentido que existen grupos de trabajo preestablecidos en cada uno de los turnos, cuyos integrantes siguen los diferentes episodios luctuosos en busca de indicios que conduzcan a los asesinos. Los crímenes que llegan a la división son aquellos que desde el principio presentan facetas poco claras, o los que tras las primeras 48 horas no pueden ser aclarados por la comisaría de la zona, que entonces le da intervención al personal especializado para continuar atendiendo la demanda diaria de su jurisdicción.
Las fuentes expresaron que de los 40 hechos resueltos en los primeros nueve meses de 2002, sólo en uno el responsable negó hasta último momento su culpa, mientras que en el resto los autores fueron confesos.
Esto revela una base sólida de pruebas que impide que el asesino mantenga sus coartadas y confiese, en buena medida buscando atenuar su condena. Los homicidios en Montevideo por lo general devienen de problemas circunstanciales, siendo pocos los que cuentan con una planificación.
Sin embargo hay de estos episodios, los más difíciles de resolver, como ser el caso de las hermanas armenias del Prado o el periodista de turf y su esposa. Las fuentes indicaron que se cuenta con elementos que permiten indicar que las pesquisas no están cerradas. Por otro lado, se señaló que se dan situaciones en las que los homicidios han sido resueltos, pero los culpables se mantienen prófugos. La semana pasada fue detenido el autor de la muerte de un joven ocurrida en abril pasado, lo cual fue posible gracias a las indagaciones y actuaciones constantes que se realizan en torno a los hechos sin sentencia judicial.
No sólo muerte
La División Homicidios se encuentra comandada actualmente por el comisario Oscar Moreira, y es una de las seis unidades que depende directamente de la Dirección de Investigaciones, repartición dirigida por el inspector principal Rodríguez Rienzo.
Desde su creación ha ido creciendo también su intervención en el esclarecimiento de otro tipo de delitos, registrando en lo que va del año un récord de procesados. Hasta setiembre de 2002 llevaba procesado un total de 144 personas, entre las que se incluyen a los menores (27), que si bien son internados se les inicia un procedimiento por los ilícitos cometidos.
Por asesinatos han sido encarcelados o internados 36 personas (máximo del decenio), tres de ellas como coautores. También cuentan entre los remitidos 23 rapiñeros, superando por primera vez en diez años la barrera de la veintena en este rubro. *
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