Barreminas uruguayo abrió fuego contra barco pirata brasileño

"Guerra" en alta mar

Fuentes de la Armada Nacional destacaron en declaraciones a LA REPUBLICA el trabajo de los marinos uruguayos y dijeron que «esto es una clara señal de que, a pesar de las dificultades, la fuerza de mar se encuentra a la expectativa para defender su jurisdicción». La jornada había comenzado en las primeras horas de la madrugada cuando la tripulación del barreminas ROU 33 Fortuna recibió datos sobre la pesca furtiva que realizaban dos pesqueros brasileños en proximidades de Punta del Diablo.

Los responsables de la embarcación se hicieron a la mar, junto con personal técnico de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos y de la Prefectura Nacional Naval. Al llegar a la zona señalada, a unas seis millas del límite con Brasil, los marinos confirmaron la presencia de dos barcos realizando pesca ilícita. Como autoridad marítima, desde el barreminas se les dio orden de detenerse para ser inspeccionados.

Pero evidenciando la infracción en la que se encontraban, los piratas comenzaron a navegar a máxima velocidad y en distintas direcciones, aunque ambos con rumbo a su país. El personal uruguayo concentró su accionar en una de las embarcaciones de nombre San Francisco, cuyos responsables hicieron caso omiso a las señales visuales, por alta voces y por radio. De acuerdo a la normativa legal, el próximo paso para los uruguayos era abrir fuego contra «el enemigo».

Al abordaje

En primer término desde el ROU 33 Fortuna se dispararon ráfagas de ametralladora en forma intimidatoria hacia el mar, pero la persistencia evasiva de los piratas impulsó a los marinos a dirigir las balas hacia la casillería del pesquero.

A pesar de haber sido alcanzado por el fuego enemigo, el San Francisco continuó navegando a gran velocidad para alcanzar el límite y frustrar la acción represiva.

Finalmente las autoridades uruguayas emplearon el cañón, el cual apuntaron a la proa del barco. Fueron realizados aproximadamente 10 disparos de 40 milímetros.

Para ese entonces había transcurrido casi una hora de frenética persecución y pese a todos lo intentos, el San Francisco, como el otro barco, lograron ingresar a aguas jurisdiccionales brasileñas, impidiendo al Fortuna continuar su misión.

Las fuentes dijeron que en varias oportunidades el barreminas se puso a tiro del San Franciso, cuyo conductor le lanzó el barco encima para obligarlos a maniobrar y dificultar su tarea. En su camino de regreso, las marineros recogieron artes de pesca que habían sido soltadas por los piratas durante la fuga. Una vez de regreso en el Puerto de la Paloma, el jefe del Fortuna se dispuso a elaborar un informe para elevar al Ministerio de Defensa.

Las fuentes dijeron que posiblemente el tema motive que desde Defensa se de cuente a Cancillería, para que mediante este medio se curse una comunicación a Brasil a los efectos de poder ubicar al San Francisco y adoptar las sanciones correspondientes. *

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