Once policías y tres hinchas heridos durante el clásico
El clima para el partido estaba enrarecido por el robo de las principales banderas sufrido por Peñarol hace un mes y medio, y la amenaza de la hinchada de Nacional, en cuyo poder terminaron, de llevarlas al Estadio para exhibirlas como trofeo. La valoración del Comando de Jefatura se basó en los escasos incidentes registrados y en la cantidad de detenidos, que promedialmente supera el centenar en los partidos clásicos.
En esta ocasión fueron 85. De acuerdo a las fuentes consultadas por LA REPUBLICA, 25 de ellos lo fueron antes de comenzar el partido, lo cual hacía presagiar un desarrollo dentro de lo normal, ya que a esa altura en otras ocasiones más de 50 se hubieran perdido de presenciar el encuentro. Antes del pitazo inicial fueron pocos los problemas, siendo el principal de ellos una pedrea realizada desde la calle por hinchas de Nacional hacia la Colombes, donde se encontraban los hinchas aurinegros.
Los apresados lo fueron por desórdenes menores, por estar acoholizados o en posesión de pequeñas partidas de marihuana: «algunos porritos», explicaron las fuentes. En los hechos, los momentos más tensos y conflictivos se sucedieron durante el entretiempo del partido y en la Tribuna Amsterdan. (Ver página 8 de Goles)
Quema de bandera
La información recogida indica que en la zona ocupada por la barrabrava tricolor se quemó durante el desarrollo del primer tiempo una bandera de Peñarol, de dimensiones reducidas y de esas que son a cuadros. Al culminar los primeros 45 minutos se generó en la Amsterdan un incidente entre un grupo reducido de hinchas, lo cual ameritó la intervención de personal policial para que la cosa no pasara a mayores.
Pero repentinamente quienes antes se enfrentaban se unieron y recibieron el apoyo de una importante cantidad de individuos, que comenzaron a enfrentar a los uniformados, a golpes de puño y con piedras, según las fuentes.
La gresca motivó incluso el retraso en el inicio de la segunda mitad del partido. La situación fue finalmente controlada, siendo detenidos y retirados del Estadio tres parciales de Nacional. La finalización del partido y debido al resultado abultado en favor de Peñarol presuponía un clima caldeado en Nacional, pero en virtud de la salida escalonada dispuesta por las autoridades no hubo cruce de bandas.
Hasta el cierre de la presente edición no se habían reportado incidentes de consideración entre seguidores de ambos equipos. Sí hubo nuevos choques entre hinchas bolsos y la Policía durante la evacuación del Estadio, siendo en este marco que se produjo la mayor cantidad de detenidos. Las fuentes dijeron que un total de 60 personas, la mayoría de Nacional, fue detenida tras el encuentro. A nivel de heridos se destacan los once policías y tres civiles, aunque ninguno de ellos corre peligro. Se trata de contusiones y traumatismos leves. En virtud de este cuadro fue que se consideró efectivo el dispositivo previamente diseñado, que en definitivo contó con la participación de 549 policías en el Estadio y más de 100 de retén para los festejos posteriores.
Jardines en paz
En este sentido, las fuentes remarcaron lo ocurrido en Jardines del Hipódromo, donde se había montado otro importante dispositivo para el partido Danubio y Fénix, que coronó campeón a los de la Curva. Un total de 105 funcionarios fueron asignados a este cotejo, que no arrojó incidente alguno, al punto que no se registraron detenidos.
Se valoró el comportamiento correcto de las parcialidades de ambos equipos, especialmente la de los franjeados que estuvieron de festejos hasta altas horas de la noche tras obtener el campeonato clausura. *
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