El lugar, cercano a un asentamiento, no posee control ni seguridad alguna

Conmoción por muerte de niño en la cava de curtiembre sanducera

 

Próximo a las 14.05 del domingo pasado ingresó al Hospital Escuela del Litoral para su asistencia Lucas López Alarcón, de seis años, con un diagnóstico de paro cardiorrespiratorio, que no pudo ser revertido a pesar de la reanimación a la que fue sometido. El niño había caído en una cantera de tosca situada en las inmediaciones de avenida Enrique Chaplin, Rodríguez Nolla e Industrias, que al momento se encontraba con agua en una altura de 1,20 metros.

A nivel policial tomó intervención personal de la Seccional 3ª, que al momento de los hechos concurrió al lugar e indagó a tres menores, de 4, 7 y 9 años y a un hombre de 39, familiar del infortunado niño. LA REPUBLICA dialogó con el padrastro del pequeño Lucas y con la mamá, ambos visiblemente consternados. Cada vez que esas imágenes le vuelven a la cabeza, Gloria, su madre, no puede evitar que los ojos se le llenen de lagrimas y se le quiebre la voz: «Fue terrible (…) no entendía nada de lo que pasaba, los niños no paraban de gritar. Es un gran dolor en el pecho que no terminará jamas».

Pablo Hernández, su compañero, narró que «los niños se encontraban jugando a las escondidas en la cantera, distante a unos 200 metros del domicilio, cuando al parecer Lucas se internó en las aguas en busca de una rueda de bicicleta, desapareciendo de la superficie. Mi hijo, el de nueve años, trató de ayudarlo a salir de la difícil situación, pero lamentablemente sus intentos fueron en vano una y otra vez. Cuando se internaba en las aguas el lodo lo sumergía».

El hombre explicó que su hijo «buscando por todos los medios rescatarlo, salió corriendo al chircal donde tomó una rama para tratar que Lucas se aferrara a la misma y así traerlo a la orilla, pero ya era demasiado tarde. El y los otros menores me avisaron de lo que había ocurrido en la cantera».

Fue una desenfrenada carrera para poder llegar al lugar que separa la modesta vivienda del lugar de los hechos. Cuando llegaron los adultos pudieron sacar de las aguas el cuerpito, y con un tío de la madre del pequeño lo trasladaron en moto hasta la calle Wilson Ferreira Aldunate. Allí se estaba disputando una competencia de ciclismo y había una ambulancia dando cobertura médica al espectáculo, vehículo que finalmente los trasladó al nosocomio local.

Varios de los familiares que recibieron a LA REPUBLICA no tienen ni las fuerzas necesarias para testimoniar en procura de que no se repitan este tipo de tragedias. Esto no fue una casualidad ni un accidente común ya que podría haberse evitado, según entienden. Sostienen que existe negligencia, falta de cuidados y de seguridad en los responsables de la cantera, que no posee tejido perimetral. Los hechos fueron elevados a nivel de la Justicia Penal de 4º Turno. *

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