Sin saberlo fue contratado por un contrabandista y perdió el camión

El drama del fletero

El trabajador se presentó en LA REPUBLICA para denunciar que se encuentra sin trabajo al serle decomisado «ilegalmente» su camión, según afirmó, la única fuente de ingresos que poseía para el sustento de su familia.

Narró que el 16 de julio pasado fue contratado telefónicamente para hacer un viaje transportando unas cajas desde Nuevo París al Cerro. La persona que requirió sus servicios le dijo que se trataba de mercaderías y herramientas, sin sospechar en ningún momento que podría tratarse de algo ilegal. Al llegar cerca de su destino, en el Cerro, fue detenido por Policías de la Seccional 13ª quienes pidieron para revisar la carga, encontrando que llevaba 14 cajas con cigarrillos «Pillips Morris» de contrabando.

En ese momento, el camión, valorado en 11.000 dólares quedó retenido junto con la carga en la mencionada comisaría. Posteriormente, los funcionarios intervinientes efectuaron un allanamiento con autorización del juez Penal de 10º Turno en la casa del dueño de la carga, donde decomisaron otras 50 cajas más repletas con la misma mercadería ingresada ilegalmente al país.

El fletero, Roberto Martínez, dijo que los policías pusieron las 50 cajas sacadas de la casa del contrabandista en su camión, junto con las otras 14. En ese momento no percibió la maniobra, pero al estar ahora el camión con 64 cajas el valor de la mercadería superaba el del camión, por lo que correspondía también su incautación. El mismo quedó junto con los cigarrillos a disposición del juez de Aduanas de 2º Turno, pasando el expediente a la Fiscalía.

En el ínterin, sostuvo Martínez, el dueño de la mercadería fue procesado por receptación y ya está libre, «mientras que yo quedé arruinado sin poder trabajar por la falta del camión». Ante la reclamación efectuada por el fletero, el fiscal aduanero, doctor Pumarega, sostuvo que el valor de la mercadería era el doble del valor del camión por lo que correspondía su incautación. Martínez agregó que él llevaba solamente 14 cajas y que las otras 50 las pusieron los policías después del allanamiento en la casa del dueño del contrabando. En el Juzgado de Aduana dijo Martínez que se piensa rematar los cigarrillos porque «el estado necesita dinero y que después se verá qué se hace con el camión».

El fletero afirmó que se trata de una maniobra para elevar el monto del contrabando y de esa forma le podían incautar el rodado. El tema deberá ventilarse en la esfera judicial, debiéndose analizar hasta qué punto un fletero contratado puede ser responsable de la carga que lleva, teniendo en cuenta que fue un viaje realizado dentro del departamento de Montevideo y en esas condiciones no se necesita manifiesto de carga. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje