Repartidor soportó dos golpes simultáneos
Un repartidor de alimentos que acostumbra trabajar en la zona fue asaltado por un individuo armado que le robó la suma de 130 pesos. El atraco fue observado por otros cinco muchachos, todos menores de edad, que estaban jugando a pocos metros y no tuvieron mejor idea que sumarse al delito, aprovechando la «bolada».
Es así que mientras el asaltante consumaba la rapiña por unos pocos pesos, los cinco menores ingresaron a la camioneta del repartidor y robaron toda la mercadería.
El final de esta historia fue que al llegar las autoridades de la Seccional 16ª para iniciar las actuaciones, el repartidor les informó que los conocía a todos del barrio y aportó sus apodos o nombres de pila. De esa manera, un menor de 14 años, interviniente en el saqueo, fue rápidamente detenido, mientras la Policía busca a los restantes.
El caso comenzó a procesarse el jueves a las 14 horas cuando un distribuidor de comestibles detuvo su camioneta frente a un comercio ubicado en Copérnico y Florencia. El trabajador no reparó que unos metros más adelante varios menores jugueteaban con una pelota en la calle.
Pero los jovencitos notaron las intenciones de un individuo que detuvo su bicicleta junto a la camioneta, y de inmediato encañonó al distribuidor con un arma de fuego. Como movidos por un resorte o tal vez acuciados por el hambre, los menores, corrieron junto a la camioneta y aprovechando la circunstancia ingresaron a la caja del vehículo donde empezaron a hurtar la mercadería, bajo la mirada sorprendida del atracador y la víctima.
Cada uno tomó una caja y salió corriendo rumbo a su casa, lo que fue aprovechado también por el rapiñero, para subirse a su bicicleta y escapar a todo pedal.
El trabajador avisó a la Seccional 16ª y rápidamente llegó un móvil policial. La sorpresa de los funcionarios, al escuchar el relato tuvo su tono más alto cuando la víctima culminó su informe diciendo que «los conozco a todos, porque siempre trabajo en esta zona».
Los policías anotaron nombres, apodos y señas particulares, sin olvidarse del asaltante de la bicicleta que se llevó la peor parte del botín. Al poco rato, uno de los menores «aprovechados» fue detenido y por sus declaraciones, las autoridades tienen ahora los nombres de todos, menos del rapiñero, quien no pertenecía a la «bandita» del barrio. *
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