El rapiñero serial de los taxis vivía en el Cerro
El joven, de iniciales SAA, carente de prontuario criminal hasta la fecha, vivía en las cercanías del estadio «Luis Tróccoli», cerca de Ruta 1, en lo que se conoce como barrio «El Tobogán».
Había encontrado la veta delictiva que le permitía vivir sin trabajar. Pero no le iba muy bien en cuanto a la recaudación, por lo cual estaba obligado a continuar con una rapiña a taxistas cada tres días por la poca cantidad de dinero que obtenía en cada incursión. De todas formas, el muchacho estaba viviendo bien últimamente debido a que en un total de 30 atracos, a un promedio de 800 pesos, reunió un botín de unos 24.000 pesos en un trimestre, lo que le aseguraba un ingreso mensual de 8.000 pesos. Pero ese ritmo no lo podía seguir por siempre.
El comisario Rocha, al frente de la Seccional 24ª, organizó un grupo de seis agentes para que investigaran la ola de rapiñas a «tacheros» registrada en los últimos meses, notando que siempre se trataba de un solo delincuente que tomaba el taxi por la zona del Centro o Paso Molino y se hacía conducir a diferentes destinos. Se comprobaría luego que todos los viajes terminaban a tres o cuatro cuadras de su casa.
De esa forma, uno de los atracos culminó en la Ruta 1 y Santín Carlos Rossi, otro en Camino Cibils y Camino Buffa así como en Samuel Lafone o por Carlos María Ramírez y Cuba.
Mapa delictual
Los uniformados del Cerro fueron marcando en un mapa los lugares donde eran asaltados los conductores desde que comenzara la ola de tracos, a fines de julio, hasta el 20 de octubre que fue el último.
Ese trabajo convenció a los policías que el atracador debía vivir en una casa ubicada en el epicentro de la zona marcada, lo que dio un perímetro aproximado de unas cuatro manzanas, precisamente en el barrio «El Tobogán», cerca del estadio de Cerro. El cerco se fue estrechando hasta que los agentes trabajaron directamente con el taxista asaltado el 20 de octubre, con quien recorrieron la zona hasta que al final el obrero del volante lo vio y se los marcó a los investigadores.
El joven de 25 años fue inmediatamente detenido y negó toda participación en los asaltos, pero tras ser sometido a reconocimiento por varios taxistas atracados fue identificado sin lugar a dudas por ocho víctimas. Del caso fue enterado el juez en lo Penal de turno, mientras la Policía continúa buscando a otros taxistas que puedan reconocerlo, ya que tienen la convicción, en base a las denuncias recibidas, de que el rapiñero serial llegó a cometer 30 golpes. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad