Clavijo estaba en Maldonado
A mediados de la semana que culminó el sábado 19 de octubre, la Policía de este departamento obtuvo un dato que debía conducirla a la detención del narcotraficante. La información recién tomó estado público el viernes por la tarde y fue difundida por el periodista Eduardo Peña.
El Comando de la Jefatura local montó inmediatamente una operación que se integró con sesenta policías del grupo GEO, especialmente entrenados para intervenir en circunstancias especiales, y varios móviles.
La información en poder de la Dirección de Investigaciones local indicaba que Clavijo estaría en una casa ubicada en camino Los Ceibos, en las cercanías de la confitería Tu Sueño.
Hacia el lugar se dirigió la caravana policial, pero se encontraron con que en el lugar residía un pariente directo del requerido. Las fuerzas policiales tomaron por asalto la casa, pero más allá del parentesco no encontraron otro indicio.
Clavijo no estaba en esa casa, sino en otra, ubicada casi enfrente, propiedad de un efectivo militar dependiente del Batallón de Ingenieros número 4 de Laguna del Sauce –según señalaron fuentes policiales–, donde se encontraron una cama recién tendida y olor a perfume en la habitación, lo que indicaba que el sujeto recién se había fugado, pasando por medio del operativo para perderse en un monte cercano.
Dos fuentes policiales que hablaron con LA REPUBLICA afirmaron: «Se escapó por muy poco y aún se sospecha que esté escondido en Maldonado».
Los investigadores creen que Clavijo se dirigió a este departamento inmediatamente después de su fuga de la cárcel de Salto, ya que aquí vive su familia, amigos y contactos, los que le serían de gran ayuda para escapar a otro país, apenas «se aquietaran las aguas embravecidas por el escape».
Las fuentes señalaron que el narcotraficante pasa por una situación de mucho riesgo, ya que mantiene una deuda estimada en aproximadamente 100.000 dólares por el cargamento que en parte fue decomisado cuando se le detuvo en octubre de 2001. «Ahora no tiene plata, está siendo buscado en todos lados y los proveedores quieren cobrar. No sería de extrañar que terminara entregándose, ya que su vida está en riesgo. Clavijo es boleta en cualquier lado donde lo encuentren», dijeron los funcionarios policiales.
El traficante parece cumplir con uno de los principios establecidos en todas las novelas policiales: el delincuente siempre regresa a la escena del crimen.
Clavijo estuvo detenido cuatro años por delitos vinculados al tráfico de drogas cometidos en Maldonado; apenas un año después de recobrar la libertad fue detenido en Salto trasladando 300 kilos de marihuana hacia el sur para entregar, según afirmó, «a un diputado colorado».
Pero apenas dos meses después, ya preso en el litoral, fue visto por varios testigos en una fiesta criolla realizada a mediados de enero en un predio ubicado a medio camino entre Maldonado y San Carlos por Ruta 39. En la misma fiesta estaba el Presidente de la República, Jorge Batlle. Muchas personas lo vieron, pero ni la Policía, ni la seguridad presidencial se percataron de su presencia.
Tal vez lo más extraño de esta historia es que uno de los sujetos más buscados, casi tanto como Juan Peirano –según dicen– pudo desplazarse por todo el territorio nacional cruzando desde Salto a Maldonado sin que nadie se enterara. La Policía de este departamento tiene serias sospechas acerca de que Clavijo cuenta con «protección» importante, pero aún no saben de quién. *
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