Murió un niño de diez años y su hermanito de ocho está grave
Ambos menores viajaban junto a otra niña en una camioneta escolar que circulaba por la calle Miguelete, que es preferencial. En ese cruce, el vehículo «Hyundai», matrícula SES-0230 fue chocado por el auto VW-GOL 305, matrícula SAR-8017 que se desplazaba por Joaquín Requena, conducido por Nelson Ignacio Coelho Almansa, de 21 años. Este conductor, explicaron fuentes policiales, debería haber detenido la marcha antes de llegar a la esquina debido a la existencia de un cartel de PARE para los que circulan por Joaquín Requena.
El impactante accidente determinó el rápido desplazamiento de unidades policiales y médicas, hallando los primero en llegar los cuerpos de los dos hermanitos tirados en la calle ya que a causa del violento impacto fueron expulsados del rodado.
En el lugar, los médicos que revisaron a los escolares determinaron que el mayor de los hermanitos, Leandro Visillac Curbelo, de 10 años, había fallecido casi en el acto debido a las graves heridas experimentadas, en tanto que Gastón Visillac, de ocho años, había sido trasladado en forma urgente al Hospital Pereira Rossell presentando gravísimas heridas, pasando de inmediato al CTI.
La tragedia se desencadenó ayer lunes a primera hora de la mañana cuando la camioneta con los escolares se dirigía por la calle Miguelete al instituto educativo llevando a los dos hermanitos Visillac y a una niña, que por fortuna resultó ilesa. El transporte iba conducido por Juan Carlos Díaz, de 39 años, a quien acompañaba su esposa, Sandra Borba Cabrera, de 33 años. Ambos resultaron con lesiones leves.
Conmoción
Para que se consumara la tragedia debieron converger otros factores que vienen siendo analizados por el juez penal de 10º Turno, quien se hizo presente en el lugar. Uno de ellos fue la lamentable coincidencia que segundos antes estacionara un enorme camión sobre Joaquín Requena y la esquina con Miguelete, tapando con su caja el cartel de «PARE» existente en ese lugar.
Este hecho determinó al magistrado ordenar la detención del camionero para que también sea conducido a su despacho con el objeto de aclarar el tema.
A juzgar por los expertos de la Policía Técnica, el conductor del automóvil GOL, pese a no haber visto el cartel porque el camión se lo impedía debió haber reducido su velocidad hasta casi detenerse. Esto en el entendido de que si el camión le impedía ver el cartel, también le imposibilitaba ver si se aproximaba algún vehículo por Miguelete, que es mano preferencial.
Pero además, en el mismo lugar del accidente se le practicó el examen de espirometría para detectar el nivel de alcohol en la sangre del causante del accidente, dando una graduación de 0,68, lo que lo colocaba dentro de la ley, puesto que el máximo permitido es de 0.80. No obstante ello, el examen le permite saber al juez que el joven conductor había bebido antes de ponerse al volante de su automóvil. En el marco de las espantosas escenas de horror vividas por las personas que acertaron a pasar por el lugar, los peritos de la Policía Técnica, junto con los funcionarios de la Seccional 4ª, debieron realizar su labor de relevamiento pericial del accidente para elaborar luego la carpeta que será elevada al juez actuante, quien adoptará una decisión en la presente jornada. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad