Buscan plan de respuesta regional ante eventual ataque terrorista
El ataque a la Torres Gemelas y al Pentágono provocó como mecanismo de prevención y reacción la conformación de una Central de Inteligencia del Mercosur para compartir informaciones y elaborar estrategias conjuntas. El organismo nació con la presidencia pro témpore de parte de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII).
De esta manera Uruguay comenzó a tener acceso y participación en acciones en la conflictiva triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina, zona que hasta entonces le estaba vedada por una cuestión geográfica. Mensualmente se realizan encuentros entre los directores de los servicios policiales, habiendo concurrido la semana pasada a Curitiba una delegación de la DNII, comandada por su director, el inspector Luis Pereira Saldías, según explicaron a LA REPUBLICA fuentes ministeriales.
En la oportunidad estaba latente un alerta lanzado por la Cancillería agentina sobre un eventual ataque terrorista en América del Sur. «Está claro que hay un alerta internacional de fuentes responsables sobre la posibilidad de atentados en el Cono Sur del continente», había dicho el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Carlos Ruckauf.
Panorama
Desde antes del ataque con aviones en la «gran manzana» la Triple Frontera era, y sigue siendo, un área con fuerte presencia árabe. Los servicios consideran, y ha sido probado a través de diversos operativos, que funcionan allí grupos vinculados a distintas organizaciones fundamentalistas, principalmente Hamas y Hezbolá.
Estos nexos serían generadores de recursos económicos para los grupos, los que a su vez provienen de actividades ilícitas como el contrabando, el tráfico de droga y autos y la piratería musical, que encuentran en la triple frontera el escenario ideal para su desarrollo. El alerta lanzado por Ruckauf agregaba un detalle, hasta ahora no demostrado, sobre la existencia de nexos de la organización Al Qaeda de Osama bin Laden, al decir que estaría preparando atentados en la región.
En la reunión de Curitiba, los distintos servicios presentaron sus informes y en las reuniones de trabajo se desestimó la versión de la Cancillería argentina. Fuentes de la DNII asistentes al encuentro dijeron a LA REPUBLICA que no surgieron elementos de peso para dar credibilidad a un supuesto y eventual ataque. Incluso remarcaron que esta hipótesis surgió de Cancillería y no de los servicios de inteligencia argentinos, que en Curitiba coincidieron en que la amenaza no era tal.
Las fuentes incluso dijeron que el tema podría haber funcionado como «una cortina de humo» para los problemas políticos que se viven en el país. Coincidentemente, y a pesar de los informes que recibió el ministro del Interior argentino Jorge Matzkin, de parte del Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE) después del cónclave de Curitiba, el tema sigue generando preocupación. El presidente Eduardo Duhalde dijo que teme atentados si Estados Unidos ataca a Irak.
Controles
Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA indicaron que más allá de esta alerta puntual, desde el 11 de setiembre de 2001 se viene trabajando de manera fluida entre los organismos de Inteligencia en la recolección de información y análisis compartido de la situación. En ese sentido señalaron que principalmente se controlan a «los elementos» sospechados de tener relación con grupos extremistas y a la migración proveniente de países con presencia terrorista.
En su edición del lunes pasado, el diario argentino La Nación, citando fuentes de la seguridad nacional, sostuvo que «disminuyó el movimiento de células (especialmente las encargadas de juntar fondos para grupos terroristas) en esa zona, que estarían desplazándose a lugares como Chuy, en la frontera entre Brasil y Uruguay».
Las fuentes dijeron a LA REPUBLICA que si bien podría darse algún movimiento puntual en este sentido, no hay elementos sólidos que definan a esto como un fenómeno de importancia como sostiene el matutino porteño.
Respuestas
Los ataques del 11 de setiembre y más recientemente los de Asia demostraron a los organismos de seguridad que no hay lugar que esté libre de sufrir catástrofes similares. Por este motivo en las reuniones de coordinación entre los servicios de seguridad se vienen tejiendo planes de contención ante un eventual ataque, más allá de tareas preventivas que se realizan.
Las fuentes indicaron que la meta final es poder tener un proyecto regional para responder ante un atentado, de manera de aprovechar y complementar las acciones tendientes a asistir una zona de desastre.
Acualmente en Uruguay existen algunos planes, como así también en los restantes países del bloque. En el encuentro de Curitiba se avanzó en la idea de realizar un programa regional.
Ayer el general José María Rivero, presidente del Sistema Nacional de Emergencias, recibió informes de parte de Inteligencia con los programas existentes en cada país. Rivero confirmó a LA REPUBLICA haber recibido el material, indicando que en la órbita de su jurisdicción no existe hasta el momento una línea de trabajo en este sentido, aunque sostuvo que en su opinión sería muy importante.
Próxima cumbre
Entre el próximo 5 y 9 de noviembre se realizarán dos cumbres clave, no sólo para el tema terrorismo, sino para analizar aspectos del delito en la región. El encuentro también será en Brasil, en este caso en Bahía.
En primer lugar se juntarán los servicios para trabajar en distintos grupos como ser migración, tráfico de drogas y robo de ganado, entre otros. En base a estos avances, los ministros del Interior firmarán protocolos para estrechar la colaboración contra el crimen organizado.
Por Uruguay asistirá el viceministro, Daniel Borrelli. Se analizará el estado de situación sobre la amenaza terrorista y los planes conjuntos a realizar para prevenirla y, en el peor los casos, cómo reaccionar. *
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