Primera procesada por el crimen de Mampreliam
Se cierra así la primera etapa de un costosa y paciente investigación desarrollada por la Dirección de Investigaciones, al mando del inspector Sozimo Nogueira y bajo la supervisión directa del jefe de Policía canario, inspector principal (r) José Luis Pereyra Roldán. La dramática historia que sacudió a ambos márgenes del Río de la Plata había quedado al descubierto en la noche del 7 de julio pasado.
Eran las 23 horas cuando personal de la Seccional 5ª de La Paz halló en Luis Alberto de Herrera y T. Muñoz un vehículo argentino totalmente incendiado, estando calcinado en su interior el citado Mampreliam. Además tenía varios impactos de bala.
La víctima era un empresario que se movía en el ramo de las alfombras en su país, al tiempo que concurría asiduamente a remates en Uruguay para adquirir antigüedades como relojes, jarrones y estatuillas.
El hombre aprovechaba sus viajes para descansar en la casa que tenía en Punta del Este. En una de esta visitas Mampreliam conoció en Atlántida a una chica de nombre Carolina, quien terminaría siendo la que abriera paso a su asesinato. El día de su muerte el empresario había llegado a Uruguay en su auto y lo primero que hizo fue concurrir a un parador de la Fortaleza del Cerro donde estuvo tomando whisky.
También realizó varias llamadas por celular, comprobándose luego que su interlocutora era esta joven.
La trama
Estas llamadas serían la clave para el homicidio y también para la dilucidación del mismo. El caso se presentó sumamente complejo para las autoridades policiales, ya que en un primer momento parecía ser un caso de secuestro con resultado de muerte. Se especuló incluso con que el mismo hubiera estado organizado desde Argentina. En aquel entonces la modalidad estaba en pleno auge. La hipótesis se veía favorecida por el hecho de que los asesinos del empresario establecieron contacto telefónico con sus familiares en Argentina. Estos incluso reunieron el dinero que se les solicitaba y partieron en avión rumbo al Aeropuerto de Carrasco a los efectos de pagar el rescate. Al llegar se encontrarían con la nefasta noticia.
Los investigadores estiman que la víctima, un hombre corpulento, llegó a enfrentarse con sus captores, quienes decidieron ejecutarlo y posteriormente le prendieron fuego en el interior del rodado. Quedaba así frustrado el delito de secuestro extorsivo. Los delincuentes a lo sumo pudieron haberle robado unos mil dólares a Mampreliam.
Luego abandonaron la escena del hecho y posiblemente también el país. Ayer desde el Juzgado de Las Piedras se libró una orden de captura para Jorge Luis García, un hombre con unos diez antecedentes penales sindicado como al asesino del argentino.
El nexo
Mampreliam venía a Uruguay y salía con Carolina, a quien a veces acompañaba su madre. El les hacía regalos, tales como bombones, perfumes y dinero. Paralelamente, la joven había residido en una pensión cercana al Palacio Legislativo, donde conoció a Jorge Luis García.
Trabaron amistad y ésta le sirvió a la joven para entregar a su amigo para que lo robaran. Dice ella que nunca pensó en cómo iba a terminar esta historia. Según lo reconoció ante el juez Otto Gómez de Las Piedras, ella fue quien facilitó los datos a García para que interceptaran al individuo.
Los investigadores estiman que junto a García participaron al menos otras dos personas. En dos semanas, de acuerdo a los datos que se manejan, podría haber más novedades con respecto a este caso que desde un primer momento ofrecía pocas posibilidades de quedar aclarado. «Coautora penalmente responsable prima facie de un delito de rapiña en calidad de coautoría», fue el procesamiento que se le impuso a la joven CDSC. *
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