Testimonios de uruguayos que viven en el área donde actúa el asesino serial

En la mira del francotirador: "Todos estamos en riesgo"

Era hasta principios de octubre una zona relativamente tranquila. Ahora sus habitantes no saben si al salir de sus casas volverán. Desde el 2 de octubre al menos un individuo desató su furia asesina, cobrándose desde entonces nueve vidas y causando heridas graves a otras dos personas. Las autoridades policiales no han podido definir aún un patrón en su accionar, ya que las víctimas no tenían relación entre sí.

Esta realidad es la que aumenta el grado de psicosis, ya que parece ser que nadie está ajeno a ser tomado como blanco por el francotirador.

Henry Suárez y su esposa Silvia Canto son uruguayos y residen en Maryland hace ya varios años. El trabaja en una oficina del ámbito privado y ella es ama de casa. Tienen dos hijos, una niña en edad escolar y un niño de pocos meses.

LA REPUBLICA los contactó vía correo electrónico y narraron parte de las sensaciones que hoy por hoy están experimentando. «Se están viviendo por estos lares momentos muy difíciles, de mucha inseguridad y temor, ya que no podemos prevenir ni cuándo, ni dónde, este o estos individuos elegirán a su próxima víctima», expresaron los compatriotas.

Conmovidos por la serie de crímenes aportaron detalles -a pocas horas de ocurrido el hecho- sobre la última «presa» del «cazador» de humanos. «Anoche (por el lunes) fue una señora de 47 años en Arlington, Virginia. El hecho ocurrió en el condado de Fairfax, siendo ésta la novena víctima en estas dos semanas».

Los niños

El matrimonio centró su preocupación, como el resto de los habitantes de Washington y sus alrededores, como Maryland, en lo que puede pasar con los niños. Señalaron los entrevistados que el temor por estar en la mira del sicópata ha alterado la vida diaria, pero que a pesar del pánico no pueden suspender todas sus actividades. Esto ha motivado que por ejemplo «las escuelas del área metropolitana implementaran nuevamente el ‘blue code’, lo cual suspende toda actividad fuera de las premisas escolares así como también actividades después de horario y paseos».

En este sentido, explicaron que los niños que diariamente están encargados de cuidar las esquinas por el tema del tránsito «han sido sustituidos por padres y maestros quienes voluntariamente se han prestado, para de esta forma no exponerlos al eminente riesgo que puedan correr».

Y demostrando el estado de ánimo que los rodea expresaron que «lamentablemente todos estamos en riesgo ya que es imposible suspender todas las actividades».

Finalmente señalaron que a «la entrada y salida de los recintos escolares son custodiados por personal policial, y las personas que entran o salen del establecimiento registradas a través de sus firmas».

Pistas

Mientras los habitantes de la capital de Estados Unidos y ciudades aledañas se encuentran sumidos en la desesperación, el causante de ésta parece estar desafiando a la Policía al exponerse cada vez más. Su última víctima era una analista de inteligencia en el FBI. El jefe de Policía de Falls Church, Tom Manger, indicó que el análisis de las municiones utilizadas para el homicidio de Linda Franklin permite vincular este asesinato con los ocho perpetrados por el misterioso asesino.

Franklin fue abatida frente a una ferretería de la cadena Home Depot en un área conocida como Seven Corners, 15 kilómetros al oeste de la capital estadounidense, en el condado de Fairfax.

La mujer fue declarada muerta en la escena del crimen y la Policía lanzó una cacería masiva para tratar de localizar un vehículo blanco tipo van, pero aún no se reportaron progresos.

Varios testigos fueron interrogados por la Policía, y varios de ellos dieron elementos sobre una matrícula de una camioneta van. «A diferencia de algunas de las otras muertes, este caso es particular porque los testigos han visto más que antes», afirmó Manger.

La Policía está buscando una camioneta van color crema, modelo Chevrolet Astro, con características similares a las reportadas por testigos de otros tiroteos. El crimen del lunes es el primero que se registra en la zona desde el asesinato el pasado viernes de un hombre de 53 años, abatido mientras cargaba gasolina en una estación al sur de Fredericksburg (Virginia), a una hora de Washington.

Con el nuevo ataque el francotirador, al que el presidente George Bush definió como terrorista, se acerca al centro de Washington, de donde se había alejado en los dos últimos asesinatos. También se arriesgó a atacar en un centro comercial todavía animado a la hora elegida.

Como en los ataques anteriores tomó la precaución de elegir un lugar cercano a grandes ejes de circulación. El centro «Seven Corners» (siete esquinas) se encuentra en proximidad de una confluencia de autopistas, que le permitieron escapar a las barreras instaladas después del ataque. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje