Suspenden actividades al aire libre en Washington
El asesino serial, que utiliza un solo proyectil y una carabina de alta precisión para matar a sus víctimas, mantiene en vilo al ejército de policías y agentes federales que intentan darle caza, pero que aún no tienen pistas precisas para acabar con su accionar.
La policía distribuyó un «fotokit» de dos vehículos blancos que algunos testigos aseguran haber visto en Washington, Virginia y Maryland durante los ataques, con la esperanza de que alguien que los vea acerque algún indicio sobre el agresor. La primera imagen, difundida el sábado, es la de una camioneta blanca con una puerta trasera y leyendas oscuras pintadas en sus flancos (sobre las que no se conocen mayores detalles).
La segunda fotocomposición corresponde a la imagen de una furgoneta blanca, marca Chevrolet, que algunos testigos afirman haber visto el viernes frente a la estación de gasolina donde se cometió el último asesinato.
Las líneas telefónicas que los investigadores destinaron para recoger información de cualquiera que pueda aportar datos siguen saturadas: los teléfonos suenan hasta mil veces por hora, en tanto que un sitio de Internet que abrió la policía de Maryland con idéntico fin se bloqueó por la misma razón.
La psicosis por el accionar del francotirador, cuyos métodos escapan a la clásica clasificación de asesino serial, mantiene paralizada al área de Washington, donde por estos días no parece haber otro tema de conversación.
La policía recomendó a la población no permanecer quieta en la calle, no vestir indumentaria vistosa e inclinarse cuando carga combustible a su vehículo. Los distribuidores de combustible ubicados en los ingresos a las autopistas (el lugar preferido por el francotirador, que asesinó a cuatro automovilistas en esos sitios) sufrieron una importante merma en sus negocios, al igual que los restaurantes con mesas al aire libre.
La policía intenta realizar también un identikit del asesino, pero los testimonios recogidos hasta el momento no incluyen una descripción del atacante en el momento de cometer sus asesinatos sino sólo de individuos que se alejaban del lugar del crimen y que podrían no tener que ver con el asunto.
La semana pasada, el accionar del francotirador se interrumpió sólo durante el sábado y el domingo, lo que dio lugar a la teoría de que el asesino (tal vez por cuestiones de trabajo) no está libre de actuar los fines de semana. La hipótesis ganó sustento esta semana, pues el último ataque del francotirador ocurrió el viernes.
Hasta ahora, el escurridizo asesino dejó un solo mensaje a la policía el lunes, cuando atacó a una escuela e hirió de gravedad a un adolescente de 13 años. Se trató de una carta de Tarot con la figura de la Muerte y la siguiente leyenda: «Señor policía, yo soy Dios».
Los expertos en psicología criminal no tienen dudas de que el asesino volverá a atacar en los próximos días: «Está empeñado en un desafío mortal con quienes pretenden darle caza. Cada asesinato que comete lo excita pero, como la droga, el efecto es sólo temporario y necesita de más dosis». (ANSA). *
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